dom. Abr 21st, 2019

Córdoba: un funcionario judicial fue detenido por fotografiar mujeres por debajo de la pollera

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). La Policía de Córdoba detuvo ayer a un alto funcionario judicial tras ser acusado de sacar fotos y filmar a mujeres por debajo de sus polleras. Una de las víctimas era menor de edad. El hombre fue identificado como Mariano Hernán Cipolla Sánchez, quien es secretario N° 6 del Juzgado Penal Juvenil de 6ª Nominación de Córdoba, a cargo de la jueza Liliana Beatriz Merlo de Rossi.

Cipolla Sánchez fue atrapado in fraganti por la mirada atenta de un taxista, que observó desde su auto el momento en el que el secretario penal juvenil colocó el celular en la mochila, se acercó a mujeres con polleras, puso el bolso por debajo de la vestimenta de sus víctimas y las grabó haciéndose el distraído, según publicó La Voz del Interior. De inmediato, el conductor alertó a la Policía.

El taxista ratificó su denuncia en la Justicia. Por su parte, el secretario penal juvenil entregó su celular. Allí está todo. El papá de la menor de edad todavía analiza si presentará una acusación contra el hombre que acosó a su hija.

Cipolla Sánchez violó el artículo 51 del Código de Convivencia Ciudadana de Córdoba que sostiene: “Serán sancionados con hasta tres (3) días de trabajo comunitario, multa de hasta seis unidades de multa (6 UM) o arresto de hasta tres (3) días los que molestaren a otra persona afectando su decoro personal mediante gestos, palabras o graficaciones en la vía pública”.

La cuestionada práctica por la que terminó detenido Cipolla Sánchez es conocida como “Upskirting” que consiste en colocar el teléfono por debajo de las faldas para, sin consentimiento previo, registrar la imagen de las partes íntimas de las mujeres.

El accionar que se le imputó al secretario penal juvenil fue agravado porque sus dos víctimas fueron mujeres y una de ellas menor de 18 años. Eso podría duplicar la sanción. Sin embargo, como no es considerado delito sino contravención, fue liberado a las pocas horas.

Durante la detención, la Policía secuestró el teléfono del secretario penal. El aparato es clave para analizar el contenido y verificar si están allí las imágenes que originaron el escándalo en los tribunales de Córdoba.

Fuente: Clarín

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