vie. Mar 22nd, 2019

Murió Dionisis, el panadero que regalaba su comida a los refugiados

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Dionisis Avranitakis, panadero de la isla griega de Kos conocido en Europa por su gran ayuda desinteresada a los refugiados que llegaban a cientos a las costa de la isla, falleció este domingo a los 77 años de edad.

Todos los días Avranitakis horneó y distribuyó de forma gratuita cientos de panes y facturas para los refugiados que llegaban a Kos, antes de que el Gobierno reaccionara y creara estructuras de acogida.

Todos los días Avranitakis horneó y distribuyó de forma gratuita cientos de panes y facturas para los refugiados que llegaban a Kos (Captura de video).

Gracias a esta labor, que lo situó como uno de los rostros de la solidaridad del pueblo griego en mitad de la crisis humanitaria, Avranitakis recibió el Premio de la Sociedad Civil 2016 del Comité Económico y Social Europeo (CESE).

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que conoció a Avranitakis en una visita a la isla y quedó impresionado por su solidaridad, lo utilizó como ejemplo para definir Europa durante su primer debate sobre el Estado de la Unión.

“Europa no es un grupo de ultras que se reúnen para quemar un albergue de sirios. Europa es el panadero de Kos, que ofrece su pan gratis para paliar el hambre de los refugiados”, dijo Juncker.

"No tengo idea de cuánto dinero gasto por día. Sé que estoy perdiendo mucha plata pero ellos (por los refugiados) tienen algo para comer" (Captura de video).

“No tengo idea de cuánto dinero gasto por día. Sé que estoy perdiendo mucha plata pero ellos (por los refugiados) tienen algo para comer”

Cuando le preguntó a Dionisis cuánto dinero gastaba por día en hacer pan para los refugiados, el griego le contestó a Juncker: “No tengo idea. Sé que estoy perdiendo mucha plata pero ellos (por los refugiados) tienen algo para comer”.

Avranitakis conocía de primera mano lo que significa ser un refugiado, pues su familia tuvo que dejar Esmirna tras la invasión turca en 1922, que desplazó a un millón de griegos de la ciudad.

Avranitakis conocía de primera mano lo que significa ser un refugiado, pues su familia tuvo que dejar Esmirna tras la invasión turca en 1922, que desplazó a un millón de griegos de la ciudad (Captura de video).

Avranitakis conocía de primera mano lo que significa ser un refugiado, pues su familia tuvo que dejar Esmirna tras la invasión turca en 1922, que desplazó a un millón de griegos de la ciudad (Captura de video).

Y decía para el diario El Mundo en aquellos días: “No puedo soportar ver a esta gente pasando hambre y frío aquí sin que mi Gobierno haga algo. Sé lo que es ser hijo de refugiado. Yo he pasado por eso”, y horneaba 100 kilos más de su producción diaria para repartir entre los refugiados. 

La isla de Kos, en el Egeo Oriental, fue una de las más afectadas durante la llamada crisis de refugiados por su cercanía a las costas turcas, y al día de hoy acoge a 965 migrantes y refugiados de los más de 15.000 que permanecen en estas islas, según datos del ministerio de Migración griego.

Agencia EFE.

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