mié. Nov 20th, 2019

Entregó la hoja en blanco en un examen y obtuvo la nota más alta

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Cuando uno entregaba un examen en blanco, iba derecho a sacarse un 1. Luego venía el consecuente reto familiar, y la oportunidad, en el mejor de los casos, de poder realizar la prueba en otro momento. Pero esta estudiante japonesa logró algo insólito: entregar una hoja en blanco y sacarse un diez. ¿Cómo hizo?

Eimi Haga tuvo una prueba sobre un curso de historia ninja que estaba realizando en la Universidad de Mie. La joven entregó la página enblanco, aunque su hoja decía mucho. ¿El truco? la tinta.

Aprovechando que el profesor les pidió que escriban sobre una visita al Museo Ninja de Igaryu, la chica, de 19 años, utilizó una técnica que conoció en ese lugar: tinta de soja, invisible, que no aparece de forma común en el papel.

Como si fuera una espía, escribió todo y dejó una nota con tinta normal, que le indicaba al profesor “calentar el papel” para evitar que le ponga un cero. Cuando el docente colocó la hoja sobre una estufa de gas, las letras aparecieron.

Eimi encontró en Internet la forma de fabricar esta tinta especial y siguió los pasos al detalle. Compró semillas de soja, las remojó en agua y las trituró. Después exprimió las semillas trituradas, mezcló el extracto con agua y, finalmente, aplicó el resultado a un pincel que aplicó en tres tipos de papel “washi”, uno muy fino habitual en Japón.

El resultado, además de darle fama mundial, le costó un 10. El profesor, además, elogió su creatividad. “Si tengo la oportunidad, quiero escribir un ensayo usando otra técnica ninja”, le dijo la joven al medio The Asahi Shimbun.

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