vie. Nov 22nd, 2019

Apartaron a la jueza que investigó las causas contra Daniel Scioli

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). En la enorme pila de fojas que conforman la llamada “causa Scioli” aparecen sospechas de ocultamiento de dinero en “dragones” que ornamentan una lujosa propiedad de un country; secuestro de cuadros onerosos que habilitan sospechas sobre su procedencia y hasta la declaración de la ex modelo Gisella Berger.

Ahora, la causa por presunto lavado de dinero y desvío de fondos que involucra al ex gobernador Daniel Scioli; a su jefe de Gabinete Alberto Pérez; a ex ministros del gobierno y a otros ex funcionarios de la provincia se quedó sin juez. El tribunal de Casación bonaerense aceptó un pedido de la defensa de los imputados para apartar a la magistrada Marcela Garmendia a quien acusan de actuar con “falta de imparcialidad y pérdida de objetividad”.

Se acumularon pruebas, indicios, documentos, testimonios, en más de dos años de instrucción. Y el fiscal que intervino -Alvaro Garganta- decidió enviar el sumario a juicio oral, en octubre de 2018, cuando creyó que estaba completa la investigación.

Se trata del proceso impulsado por la diputada nacional Elisa Carrió a principios de 2016 y que abarcaba presuntos manejos irregulares de dinero público de la administración central y de organismos estatales del gobierno de Buenos Aires.

Figuran secciones y apartados de sospechas sobre supuestas maniobras ilegales con recursos de la Jefatura de Gabinete, la Lotería de la Provincia, la empresa de servicios ABSA, la obra social IOMA y otros entes estatales. La causa tiene 48 imputados.

Los abogados de Scioli, del ex jefe de Gabinete Alberto Pérez, del ex director de Administración, Walter Carbone (propietario de la vivienda donde encontraron el dragón y del ex administrador de ABSA Guillermo Scarcella, cuestionaron la actuación de la jueza de Garantías y pidieron su separación. El pedido fue rechazado en la Cámara de Apelaciones y llegó a Casación.

Este jueves, en un fallo al que accedió Clarín, la sala 5ta. de ese tribunal, integrado por los jueces Mario Kohan y Carlos Natiello, hizo lugar a los reclamos y el caso de corrupción que abarcó buena parte de la gestión Scioli se quedó sin juez.

Ahora, la Cámara deberá realizar un nuevo sorteo y designar a otro magistrado. En el fuero penal platense admiten que el procedimiento demandará varias semanas. Y el caso seguirá demorado. Alguno de estos cuatro jueces de garantías se tendrá que hacer cargo: Pablo Raele, Eduardo Silva Pelosi, Agustín Crispo o Guillermo Atencio.

Es un caso que quema. “Tendremos que leer 15 cuerpos para interiorizarnos de los detalles”, reconoció a Clarín uno de esos magistrados. Ellos deberán recibir los planteos de las defensas y definir los cargos y las imputaciones para cada uno de los involucrados, previo al inicio de un eventual juicio oral. 

Al ex mandatario provincial (2007-2015), y a casi medio centenar de ex funcionarios se los acusó de lavado de activos, desvío de fondos, adjudicación irregular de obras públicas y negociaciones incompatibles con la función pública. En el “combo” de presuntas acciones por fuera de la ley había sospechas de manejos de dinero con planes como el programa “Soluciones Ya”, internaciones domiciliarias o tratamientos oncológicos de la obra social de la provincia, IOMA.

Los jueces de Casación avalaron las quejas de los abogados contra las “intromisiones” de la jueza. También sostienen que hubo “una cantidad de actos demostrativos donde se vislumbra la carencia de objetividad de la magistrada, la clara falta de imparcialidad e incluso, la no autorizada pretendida injerencia en potestades que son exclusivas y excluyentes del Ministerio Público Fiscal”.

Además, entienden que en el proceso se registraron acciones que “analizadas en su conjunto, dan suficiente plafond para que la misma sea apartada de seguir conociendo en la presente causa”. sostienen que Garmendia dispuso “una cantidad inusitada de órdenes de registro y secuestro dictadas por la magistrada”. Además cuestionan la citación a la pareja de Scioli como testigo. Gisella Berger tuvo que pasar por tribunales después que publicó un tuit donde sugería que había viajado a Europa – junto al ex gobernador- con dineros del Estado. Esa determinación, vulneraría el precepto constitucional que sostiene que nadie puede declarar contra su cónyuge ni su padre ni su hijo.

El fallo -que se conoce a poco más de un mes del cambio de gobierno en la provincia- representa además un cuestionamiento a la actuación del fiscal Garganta. En los pasillos de tribunales, cerca del despacho de Garmendia, asumen que representa una señal de “impunidad”. Otra punto sugestivo: En Tribunales consideran excepcional (casi inédito) que Casación intervenga en un recurso contra un juez de primera instancia.

En el entorno del ex gobernador, consideran que la decisión “avala nuestros planteos de parcialidad manifiesta que siempre sostuvimos: la jueza era manifiestamente tendenciosa. Esto tenía que ocurrir en algún momento”, dijeron fuentes con llegada a Scioli.

Fuente: Clarín

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