vie. Jun 5th, 2020

Como en “El secreto de sus ojos”, buscaron y encontraron a tres ladrones entre una hinchada de fútbol

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El caso fue impactante. Ocurrió en Palermo, hace un año. Tres ladrones le clavaron un cuchillo en la nuca a un joven y lo dejaron cuadripléjico. Los sospechosos cayeron esta semana, después de una investigación que comenzó al estilo de la película El secreto de sus ojos. Al primero de ellos lo buscaron entre los hinchas de un club de fútbol. Cuando lo identificaron pudieron llegar a los otros dos.

La víctima del ataque fue Gustavo Klein (35), un economista que vive a muy pocas cuadras del lugar del robo, en la zona de Las Cañitas. La madrugada del 9 de enero del año pasado, el joven caminaba por Gorostiaga al 1600 cuando sintió un golpe en la nuca. Pero en realidad lo habían apuñalado. Los asaltantes le sacaron su celular y el reloj, y escaparon corriendo. El encargado de un edificio asistió a Gustavo y llamó al 911.Newsletters Clarín 

La víctima alcanzó a decirle a la Policía que le habían robado. Después se desvaneció. El joven fue trasladado al Hospital Fernández con signos de lesión medular. Luego fue derivado a una clínica privada. Como consecuencia del ataque, Gustavo quedó en silla de ruedas.

A pesar de haber ocurrido en una zona residencial muy vigilada con patrulleros y cámaras de seguridad, la Policía no tenía ni un indicio de quiénes podían haber sido los asaltantes.

Gustavo Klein (35) quedó en silla de ruedas después de ser apuñalado en la nuca y sufrir una lesión medular.

Gustavo Klein (35) quedó en silla de ruedas después de ser apuñalado en la nuca y sufrir una lesión medular.

Durante varios meses, la investigación estuvo estancada. En mayo, la fiscalía N° 38, entonces a cargo de Betina Vota, le pidió colaboración a la Unidad Fiscal Especializada en Investigación Criminal Compleja (Ufecri), a cargo del fiscal José María Campagnoli, que depende del Ministerio Público Fiscal de la Nación.

Es que en la Ufecri hay un área especializada en casos de autores desconocidos, la Secretaría de Investigaciones Penales (SIPE).

Lo primero que hicieron los investigadores de la SIPE fue revisar los 31 discos con videos de las cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona. La sorpresa fue que en varias imágenes estaban las caras de los tres sospechosos caminando juntos, cerca de Gustavo. Ahora había que ponerle nombre a esas personas.

De la reconstrucción del recorrido antes y después del asalto al economista, los detectives confirmaron que los agresores eran muy jóvenes, “se desplazaban a pie” y sin remeras. Eso les permitió llegar a la hipótesis de que serían de un lugar cercano. En la huida, se los ve correr hacia la zona del Bajo Belgrano.

Los videos desmintieron además una versión que hasta la propia Policía replicó: que los ladrones habían querido entrar en dos negocios y robaron una caja de valores de un tercero. Esos hechos habían ocurrido en días y horarios distintos y tuvieron como protagonistas a otros ladrones.

Una cámara de Gorostiaga al 1600 captó el momento previo al ataque. A las 3:33, los ladrones caminaban muy cerca de Gustavo, a pocos metros del lugar donde cayó herido. Dos de ellos parecieran ponerse a la par del joven para hablarle, mientras que un tercero que iba más atrás y contra la pared, de repente se cruzó hacia el lado del cordón. En el video no se alcanzó a ver el momento del puntazo.

Gustavo Klein, la víctima, camina por la izquierda de la vereda y dos ladrones se le ponen a la par. Un tercero lo aborda por atrás. Es el momento previo al ataque en Gorostiaga al 1600.

Gustavo Klein, la víctima, camina por la izquierda de la vereda y dos ladrones se le ponen a la par. Un tercero lo aborda por atrás. Es el momento previo al ataque en Gorostiaga al 1600.

Para comenzar una búsqueda “a mar abierto”, Elías Collado, de la SIPE, armó cuatro equipos distintos y se repartieron zonas e intereses: Bajo Belgrano, la estación de tren, la zona de Plaza Italia, los Bosques de Palermo y los clubes Defensores de Belgrano y Excursionistas. La hipótesis era que los atacantes “pararan” frecuentemente en alguno de esos puntos. También les dieron a los policías de la zona detalles de los tatuajes, de la ropa y de una mochila muy particular de los buscados. Pero no hubo resultados.

Finalmente, el equipo que llegó primero a un dato concreto fue el que buscó entre los hinchas de Excursionistas. Como buscando una aguja en un pajar, los investigadores revisaron uno por uno entre las fotos de perfil de los seguidores de cuentas de redes sociales vinculadas al club. Se enfocaron en quienes tenían características similares a los sospechosos, particularmente en el corte de pelo, los collares, los tatuajes y la ropa.

Increíblemente, en una de foto de perfil de Instagram apareció una persona con el mismo short negro y zapatillas blancas que usaba uno de los ladrones la noche del ataque a Gustavo. Abajo, su biografía decía: “Anti giles”, con un emoji de un cuchillo y una cabeza. En busca de más pistas, fueron a su perfil de Facebook. Allí dieron con más fotos en las que además estaban a la vista los mismos tatuajes que se veían en el video. Cuando cotejaron su nombre con una base de datos, descubrieron que tenía 14 años.

Los investigadores de la Ufecri se concentraron en detalles como una cadenita que llevaba uno de los atacantes para rastrearlos.

Los investigadores de la Ufecri se concentraron en detalles como una cadenita que llevaba uno de los atacantes para rastrearlos.

De ese perfil de Facebook surgió el segundo de los sospechosos, también menor de edad. El corte de pelo, un collar y un tatuaje en uno de sus antebrazos lo delató. Lo más curioso llegó después, cuando los investigadores revisaron su cuenta de Twitter.

“Todavía sigo sin creerlo”, tuiteó aquel mismo 9 de enero. “Lo peor es que no lo puedo contar y decírselo a alguien”, agregó en otro post. Un día más tarde, continuó: “Un pedo manejaba ayer”. Y el 11 de enero dijo: “Qué ganas de contárselo a alguien”.

Cada uno de esos indicios le reconfirmaba a los investigadores que estaban frente a uno de los ladrones. Cotejando sus datos en la base del Registro Nacional de las Personas (Renaper), los investigadores comprobaron que el sospechoso era de Coghlan y tenía 17 años (ahora 18). Y que cumple años el mismo día que apuñalaron a Gustavo.

Los detenidos esta semana por apuñalar a Klein tenían tatuajes similares a los de los sospechosos que aparecen en el video.

Los detenidos esta semana por apuñalar a Klein tenían tatuajes similares a los de los sospechosos que aparecen en el video.

En julio la Ufecri le presentó el informe con dos de los tres sospechosos identificados a la Fiscalía 38, que en octubre se declaró incompetente y le pasó el expediente al fuero de menores. El caso llegó a la Fiscalía de Menores N° 2 a cargo de María Eugenia Sagasta, que logró dar con el tercer sospechoso, el único que era mayor de edad en el momento del hecho.

Esta semana, justo cuando se cumplía un año del asalto al economista, el juzgado de Menores N° 2 ordenó allanamientos en las casas de los tres sospechosos. El que tenía 17 y el mayor fueron detenidos. El de 14 quedó bajo custodia de sus padres y es inimputable.

Fuente: Clarín

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