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Lunes 16 de Abril de 2018
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La incertidumbre electoral en Brasil hace caer la Bolsa y asusta a los inversores

Con Lula da Silva preso, nadie despega en las encuestas. Y los mercados temen por el futuro económico.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). “¿Y usted qué piensa? ¿Quién puede ganar?”, preguntó una vecina, muy politizada, que ingresó hace rato en los 60. “¿Cree que puede ser (Geraldo) Alckmin o podrá ser (Jair) Bolsonaro?”. Esta corresponsal responde con lo que tiene a mano: “Parece difícil que sea Bolsonaro. Y Alckmin, por lo que se ve, no logra despegar. Tal vez podría ser el ex presidente de la Corte Suprema, Joaquim Barbosa”. La réplica no se hace esperar: “No, mi querida. De ninguna manera. Le aseguro que a él no lo pensamos votar”. El rechazo que genera el ex magistrado en las clases medias altas de San Pablo se debe, básicamente, a sus orígenes. Pero también esa es la razón por la cual los analistas políticos lo consideran como el sucesor de Lula da Silva. Aun así, no hay nadie que pueda relatar cuáles son sus definiciones políticas.

En la búsqueda casi desesperada de un candidato, que pueda reunir en un abrazo los intereses del establishment, especialmente el financiero, y los votos de las clases medias bajas y pobres (que son mayoría), el ex ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) es visto como la figura que podrá reunir ambas condiciones. En tanto su partido, el PSB (socialismo brasileño), no lo defina como candidato y él prefiera no apresurarse, la bolsa de San Pablo continuará en baja y el dólar muy volátil. Así ocurrió este lunes. El índice bursátil cayó, en el cierre de las operaciones, 1,75%. Y se ubicó en el menor nivel desde comienzos del año.

El fenómeno parece tener explicación. Según Luiz Carlos Mendonca de Barros, quien fue ministro de Comunicaciones y presidente del Banco Nacional de Desarrollo durante las gestiones de Fernando Henrique Cardoso, “la recuperación está perdiendo aliento”. Vinculado a la socialdemocracia (PSDB), el economista juzgó en una columna publicada por el diario Valor Económico: “Los datos disponibles muestran esto de manera clara y cristalina. Lo que más me asusta es el empeoramiento del mercado de trabajo después de varios meses de recuperación. En una economía en la que el consumo de las familias representa 70% del PBI, la confianza del consumidor y el aumento del empleo son pilares básicos para mantener la recuperación”.

Mendonca de Barros se basó, en su análisis, en el propio informe del Banco Central. Este acaba de indicar que su Índice de Actividad Económica en febrero registró un crecimiento insignificante: 0,09%. Ocurre que estos datos ponen de “mal humor” a los inversores, tanto financieros como productivos. Según los portavoces del mercado financiero “ellos estarán muy preocupados con las turbulencias que genera el proceso electoral brasileño”. Y advierten que un cambio en la situación externa combinado con el momento de incertidumbre en la política doméstica, “tendrá un fuerte impacto en el mercado financiero”.

Algunos dan un dato poco auspicioso. Señalan que entre 2014 y febrero último, la deuda bruta del gobierno trepó del 52% del PBI hace cuatro años atrás a 75% en febrero. Con todo, para el titular del Banco Central no hay por qué asustarse. En declaración a la Comisión de Asuntos Económicos del Senado y en una entrevista con la prensa internacional, Ilan Goldfajn sostuvo que Brasil está más que preparado para enfrentar cambios en la situación mundial, que reduzca la liquidez internacional para los emergentes.
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