Oyarbide rodeado de misterio.
E juez federal estuvo en estos días charlando con varios amigos en un lugar céntrico donde suele tomarse algunas horas varias veces por semana para reflexionar y relajarse. Nada dijo de la situación de Mauricio Macri y Guillermo Montenegro involucrados en la causa por el espionaje telefónico. En una de las conversaciones sólo atinó a sonreír cuando uno de sus interlocutores, ávido de información, le preguntó por la suerte de Jefe de gobierno porteño. Ni una pista para nadie, según consigna la web de ciudad1