16 enero, 2021

Más de $2,5 millones costó el acto de Néstor en Río Gallegos

RÍO GALLEGOS (OPI Santa Cruz). La organización del acto del día viernes fue bastante onerosa para el gobierno nacional, pues demás está decir que si bien los municipios movieron toda su artillería humana para desplegarla en el Boxing Club, absolutamente todo salió de la cartera de la dama y el bolsillo del caballero (léase matrimonio K).
Las estimaciones del gasto general van entre los $2 millones y $2,5 millones, según lo expresó uno de los allegados al circuito íntimo de los organizadores, aún cuando quienes se opusieron a estas cifras aseguraron que toda la movida no supero el millón de pesos. Los intendentes tropezaban por hacer buena letra y mostrarse con las ofrendas al ‘Rey’, esto es, facturar ante sus pares la cantidad de gente de su pueblo que habían podido juntar para el magno acontecimiento.
El Calafate fue el municipio que más personas aportó al acto. Allí el Intendente Javier Belloni organizó la partida de alrededor de 3.000 personas que viajaron a Río Gallegos en ómnibus y vehículos particulares. Tal como pudo corroborar esta Agencia 80 colectivos salieron desde la terminal de la villa turística el día viernes a las 10:00 y cada una de las empresas que prestan servicio de media y larga distancias fueron contratadas por la Municipalidad. Entre las que transportaron gente al acto se contaba a Marga, Taqsa, Vía Bariloche, Vía Tac y Don Otto.
Belloni desembolsó alrededor de $ 5.000 por coche y las combis que transportaron gente al Boxing cobraron por el viaje la suma de $ 1.200 cada una. A cada militante que viajó al acto se les pagó entre $ 100 y $ 200, en su mayoría empleados municipales a quienes se les entregaba una remera anaranjada en cuyo frente tenía la inscripción “Kirchner 2011” y en la espalda “Belloni conducción”.
Vale aclarar que el interior del Boxing Club era virtualmente de color anaranjado, remarcando sin duda, que el aporte de personas hecho por el Intendente de El Calafate fue lejos, el más numeroso e importante de la jornada.
El municipio de Perito Moreno, mucho más humilde trajo a Río Gallegos unas 300 personas. La mitad de ellos eran invitados especiales que llegaron a la madrugada del día viernes y se alojaron en el Hotel Los Navegantes. El resto de la militancia llegó el mismo viernes a la tarde para ir directamente al salón donde se realizaría el acto partidario. Una vez que terminó la jornada, el Intendente Guillermo Bilardo hizo un agasajo para un contingente de unas 150 personas en un restaurante de esta capital y después por distintos medios todos volvieron a su localidad.
Caleta Olivia aportó unos 2.500 militantes. De acuerdo a las fuentes consultadas por OPI, el Intendente Fernando Cotillo, que tuvo a su cargo la responsabilidad de organizar y financiar ese traslado, gastó unos $55.000 solo en viandas (sándwich de milanesa) para los invitados al acto.
Desde Río Turbio se organizó la llegada de un contingente con aportes diversificados; por una parte los enviados por el Intendente Adolfo y también varios micros fueron fletados por la empresa YCRT (yacimiento de carbón) que envió mineros al acto donde lucieron sus cascos con linternas y enfrentaron con insultos a la militante de Greenpeace que subida a la parte inferior del techo desplegó un cartel que decía “No al carbón”.
La empresa Austral Construcciones SA de Lázaro Báez, también hizo su aporte desde la cuenca y fletó desde la cuenca a dos micros con obreros de la construcción a quienes rigurosamente les tomaron, lista mientras ascendían a los colectivos. Aproximadamente llegaron unos 130 trabajadores y la suma de $ 9.900,00 que costó el traslado lo abonó Isolux Corsán, la empresa española encargada de la construcción de la Mega usina.
La gente que trajeron desde Buenos Aires, demandó una logística más compleja. El encargado de recolectar voluntades para traer a Río Gallegos fue el amigo presidencial y mano derecha del ex presidente Néstor Kirchner, nos referimos “sorpresivo” empresario Rudy Ulloa Igor, que contrató ómnibus de la empresa Nueva Chevallier para transportar a 2 contingentes bien diferenciados.
> Uno de los micros arribó a esta capital el día viernes a la madrugada. Se trató de un coche clase ‘Ejecutivo’ de 36 asientos con militantes VIP que se alojaron en el Hotel Patagonia (4 estrellas, propiedad de María Ángela de Girometti, viuda de Guatti, amiga de Néstor Kirchner dueña de Los Álamos en EL Calafate) y fueron recibidos por allegados al propio Kirchner y a Rudy.
> Antes de ellos, es decir el día jueves 13/05, 2 micros de la misma empresa, provenientes de la capital federal, habían traído un contingente integrado por la ‘barra brava’ de Nueva Chicago, que fue alojada en el Hotel Liporace (1 estrella), ubicado en Lisandro de la Torre.
Precisamente una persona que vive en cercanías del Boxing y cuya casa había quedado dentro de los límites de la zona de exclusión establecida por los organizadores del evento, tuvo que pedir permiso a esa fuerza de choque bonaerense para llegar hasta su domicilio.
Si bien en principio le negaron el paso, luego le pidieron ‘peaje’ y el hombre fue a su casa, sacó dos botellas de vino del refrigerador, se las entregó y los ‘militantes’ estuvieron muy conformes.
Cabe señalar que las calles perimetrales del Boxing Club estaban cerradas por vallas de hierro construidas por Austral Construcciones SA y fueron las mismas que se utilizaron para vallar la casa de gobierno durante el largo conflicto del 2007.
Ese día para atender a la numerosa barra que trajo Rudy de Buenos Aires, la Sociedad Rural habilitó su salón donde se asaron varias decenas de cordero patagónico y mucho antes que comenzara la opulenta comida, un camión de cerveza Heineken descargó el combustible necesario para que los presentes no tuvieran sed.
El viernes a la noche un numeroso grupo de militantes VIP se agolparon en el aeropuerto internacional Piloto Fernández para volver a su destino, luego de haber asistido por algo más de una hora al lanzamiento de Kirchner 2011.
En Río Gallegos se vivió el epicentro de los acontecimientos y fue en esta ciudad, precisamente, donde convergieron todos los militantes que de diversos lugares y en distintos horarios arribaron por diversos medios. Las combis en las que se movilizaron hasta el Boxing Club fueron contratadas por la suma de $ 800,00 cada una. Los vehículos se encargaban de juntar la gente en los distintos puntos donde se congregaban y llevarlos al gimnasio. Luego los llevaba nuevamente a los lugares desde donde partirían a sus destinos.
La empresa Austral Construcciones S.A, como es costumbre en estas circunstancias, dio asueto a los trabajadores para que pudieran asistir el evento. Los empelados públicos, especialmente los cargos políticos, recibieron la ‘recomendación’ de asistir al encuentro, aunque extraoficialmente los organizadores reconocieron que la gente de Río Gallegos era muy inferior el número a la del interior de la provincia y a los que llegaron de afuera.
Nota de color
Como se sabe, en estos actos todos los Intendentes, diputados y favorecedores, quieren aparecer asociados al nombre del Jefe, es decir N.K.; pues bien, ante la inminencia del acto partidario organizado por el ex presidente, el diputado Néstor Méndez (ex Intendente de El Calafate) había encargado su propio cotillón para no pasar desapercibido en la oportunidad.
Méndez compró cientos de globos enormes a los cuales les hizo imprimir la leyenda “Kirchner 2011” y abajo: “Néstor Méndez”, con la esperanza de que coparan la zona alta del edificio del Boxing y fuera una fiesta a los ojos de Kirchner, pero algo falló.
Nuestras fuentes siempre bien informadas, aseguraron que no había gas para cargar los globos, ya que cada cilindro cuesta unos cuantos pesos, dinero que nunca llegó y por lo tanto los globos, desinflados, quedaron en una caja bajo el escenario, esperando otra oportunidad.
El dolor de Méndez fue aún mayor cuando comprobó que su contrincante político, Javier Belloni, el mismo que le arrebató de las manos la Intendencia de El Calafate, había marcado tarjeta con el Jefe de manera satisfactoria, trayendo casi 3.000 almas para empujar el ego político de Néstor. Otra vez será.

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