5 marzo, 2021

El ex jefe de la Metropolitana admite que había treinta espías

Osvaldo Chamorro, fue el segundo hombre al mando de la Policía Metropolitana y se hizo cargo de la fuerza cuando Palacios renunció, apremiado por una causa judicial por el caso AMIA y en medio del escándalo conocido como “el Watergate porteño”. También hacía trabajos para la consultora del “Fino”. En una filmación se ve a James ingresando en su despacho.
Al ex comisario de la Policía Federal Osvaldo Chamorro se lo ve nervioso. Dice confiar en la Justicia, pero por otro lado cree que el próximo 2 de junio, cuando vaya a prestar declaración indagatoria, el juez federal Norberto Oyarbide lo va a detener por ser el hombre de máxima confianza del verdadero creador y ex jefe de la Policía Metropolitana: Jorge “Fino” Palacios. Hasta el momento no hay ninguna imputación concreta que involucre a Chamorro, pero el magistrado quiere saber por qué recibió al espía Ciro James cuando reemplazó a Palacios frente a la jefatura de la fuerza porteña.
Hoy Chamorro tiene el pelo largo y prefiere no ser fotografiado. “Pongan una foto de archivo”, dice antes de contestar las preguntas de PERFIL.
—¿Montenegro admite que fue un error contratar a Palacios, usted qué cree?
—No, en absoluto. En su momento evaluaron sus antecedentes y creyeron que era el mejor candidato para el armado de la Metropolitana.
—¿Para usted no fue un error?
—No, entiendo que no. Creo que fueron bien evaluados sus antecedentes con recomendaciones de las embajadas de Estados Unidos y de Israel. Y no sé que otras referencias pidió el jefe de Gobierno. Montenegro sabía bien quién era Palacios, por eso se lo eligió.
—¿Cómo eran los antecedentes de Ciro James cuando los presentó?
—Eso yo lo informé en mi declaración testimonial, también elevé su legajo. Los antecedentes eran excelentes, un tipo que era abogado con muchos cursos, hasta estaba bien visto en la Policía Federal.
—¿Hizo algún tipo de observaciones la Policía Federal?
—No, incluso fue el único trámite en el que informó que no tenía ningún tipo de antecedente, no estaba sumariado y no registraba ningún tipo de conducta inconveniente.
—¿Quiere decir que con los otros aspirantes la Federal no hizo ningún informe?
—No, no nos informaba.
—¿Macri sabía quién era James?
—No debería saberlo, en realidad eso no me consta. Jamás tuve una reunión con Macri de manera personal y las reuniones que tuve con él fueron junto al ministro de Seguridad y al resto de los integrantes de su Gabinete. Eran reuniones donde se trataron temas de la Policía, dos o tres reuniones. No sé si estaba al tanto de todo lo que pasaba.
—¿Cuántas veces vio a James?
—La primera vez fue cuando me lo presenta Palacios para hacer el trámite de ingreso. Y otra vez vino a mi despacho para decirme que había renunciado al Ministerio de Educación. Trajo una copia de su renuncia y se la entregó al comisionado que estaba a cargo del registro y selección de aspirantes. Y puede ser que alguna otra vez lo haya visto en el pasillo del Ministerio.
—¿Cómo llega James a la Metropolitana?
—No llegó a incorporarse por la incompatibilidad que le saltó en Educación.
—Lo que le pregunto es quién lleva a James a la Metropolitana. ¿Un día vio luz y entró o lo presentó alguien?
—Lo lleva el ex comisario Pitaluga. El día que yo lo conozco estaba con Pitaluga en el despacho de Palacios. Aparentemente, James hacía un tiempo venía insistiendo con que quería entrar en la Metropolitana.
—¿Por qué se tomó a tantas personas que eran especialistas en inteligencia?
—Dentro de una estimación de 850 vacantes previstas para personal con experiencia, que nosotros sabíamos que era gente que venía de otras fuerzas de seguridad, se iniciaron unos treinta trámites de personal que venía del cuerpo de inteligencia de la Policía Federal. Era gente de poca antigüedad, en su mayoría profesionales, y era gente que iba a venir a trabajar como oficiales de policía, iban a portar uniformes y llevar una credencial. Iban a trabajar con su verdadera identidad y no con una encubierta. Por su especialización, posiblemente hubiesen ido al área de investigaciones.
—Se iba a armar un área de investigaciones.
—Y sí, las dos especialidades importantes que tenía la Policía dentro del escalafón general era seguridad e investigaciones.
—Se lo acusó de utilizar el Nosis para investigar a oficialistas y a opositores…
—No participé, ni se hizo ningún tipo de investigación de inteligencia sobre la oposición ni al oficialismo.
—Pero en una máquina que se secuestró había una carpeta con su nombre y estaba la información del Nosis.
—Sí, una carpeta que decía Osvaldo. Ahí había algunos trabajos y estaba la clave del Nosis. El sistema Nosis fue contratado legalmente por la consultora y se utilizaba para todo tipo de trabajo que estaba relacionado con la consultora. Había Nosis de farmacias y droguerías, que fue un pedido de laboratorios Abbott.
—¿Trabajó para la consultora de Palacios?
—Me contrataba para hacer determinados trabajos y yo le facturaba como monotributista. Nosis es algo legal y se le dio una trascendencia equivocada, sólo hay registros públicos de componentes societarios o movimientos bancarios.
—¿Con todo lo que se está diciendo en torno de la causa, cree en la Justicia?
—Obviamente soy un hombre de derecho, soy abogado y creo en la Justicia.

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