Caso Noble: en un mes Felipe y Marcela sabrán si fueron apropiados
La causa que investiga la identidad biológica de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín entró en tiempo de descuento. La jueza federal Sandra Arroyo Salgado obtuvo el viernes las prendas de vestir de Marcela y Felipe Noble Herrera y las enviará esta semana al Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG).
Esto es decisivo para que se inicie la pericia que permitirá descubrir si los jóvenes fueron apropiados durante la dictadura militar. De la ropa se extraerá el ADN de los dos y se cotejará su patrón genético con el de 500 familiares de desaparecidos, material que está a resguardo del BNDG. Según la titular del Banco, Belén Rodríguez Cardozo, ese tipo de test demora de dos a seis semanas.
“El lunes (por mañana) la jueza va a llamar a los peritos de parte. Tienen tres días hábiles para presentarse y dar comienzo a la prueba. De lo contrario, habrá que tomar nuevas muestras”, explicó una fuente del juzgado a PERFIL.
El veloz accionar de la magistrada, que después de recibir a Marcela y Felipe en su despacho ordenó el allanamiento en la casa de la dueña de Clarín, permite inferir que no esperará a que se resuelva el recurso en queja que presentó la familia ante la Corte Suprema para dar curso a los análisis. Esto significa que en un mes y medio se sabrá si los dos jóvenes son o no hijos de desaparecidos. “Todavía no tomé contacto con el acta de allanamiento, pero supongo que la jueza no demorará el inicio de los análisis”, le dijo a PERFIL la fiscal del caso, Rita Molina. El allanamiento fue cuestionado por los abogados de la familia Noble, Alejandro Carrió y Roxana Piña, por “abusivo” y “vejatorio”. Es que los siguieron desde que salieron del juzgado, y les cruzaron camionetas de infantería.
La jueza heredó el expediente de Conrado Bergesio, que fue separado de la investigación por dilatar la instrucción. Entre las cosas que recibió se encuentran las muestras de sangre de Marcela y Felipe y un hisopado bucal que se realizó la joven. Esas muestras fueron tomadas en el Cuerpo Médico Forense. Arroyo Salgado les preguntó el viernes si daban su consentimiento para que la sangre fuera usada en el análisis de histocompatibilidad, y ellos dijeron que no. También se negaron a extraerse sangre nuevamente en el Banco de Datos Genéticos, como marca la ley. A la jueza, entonces, no le quedó alternativa: ordenó el allanamiento no bien los jóvenes se retiraron del juzgado. En este caso, lo que se investiga es la posible comisión de un delito de lesa humanidad, la apropiación de menores y la supresión de estado civil. El Código Penal permite, para el caso de que las víctimas se nieguen a sacarse sangre, la obtención de prendas y objetos íntimos. Esa requisa sí es compulsiva.
Ya se había hecho un allanamiento en los domicilios de Marcela y Felipe el 30 de diciembre de 2009, al día siguiente de que se sacaran sangre. Pero el procedimiento fue cuestionado por la querella por “desprolijo”. Según el relato de lo ocurrido, los policías aguardaron en las puertas de las dos casas más de una hora a la espera de que llegaran los abogados de los jóvenes. Y una vez que entraron recibieron prendas que ellos no llevaban puestas. “Le pudieron haber dado material de cualquier otra persona”, explicaron.
Esta vez se sacaron las prendas de vestir delante de peritos del Cuerpo Médico Forense y del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) para que no quedaran dudas sobre el material obtenido. Los abogados de los Noble cuestionaron el procedimiento pero lo avalaron firmando las actas