19 enero, 2021

Gualeguaychú: levantarían el corte durante 2 meses

La Asamblea Ambiental de Gualeguaychú analiza negociar con la Casa Rosada la posibilidad de levantar temporalmente el corte de ruta que impide el paso hacia la ciudad uruguaya de Fray Bentos, bajo la condición de que el Gobierno exija el control ambiental de la pastera UPM (ex Botnia) en el interior de la planta. La decisión final sobre esta iniciativa se tomará pasado mañana, en una asamblea ampliada con todos los vecinos que quieran participar.
En la asamblea, donde no todo es monocolor, no pocos están preocupados por la denuncia penal sobre 18 delitos anunciada la semana pasada por el Gobierno. Para los más duros, en cambio, la propuesta de una tregua no es ingenua: están convencidos de que Uruguay no aceptará controlar el interior de la pastera ni su salida al río.
Lo que quedó claro es que la moción de la tregua de 60 días en el corte de ruta fue la más aplaudida anoche por los más de 100 asambleístas reunidos. Pasado mañana se discutirá abiertamente esa posibilidad.
Pero ese mismo día podría votarse también una iniciativa radicalmente diferente, que es una respuesta al Gobierno: que todos los adherentes a la asamblea se imputen los 18 delitos de la causa penal anunciada por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. De esa manera, cientos o miles de vecinos podrían convertirse en acusados por defender el medio ambiente, y no sólo una decena de los dirigentes de la asamblea, como pretende el Gobierno. Según pudo saber LA NACION, quien les habría acercado esta estrategia a los asambleístas fue Romina Picolotti, ex secretaria de Ambiente del kirchnerismo.
La moción más aplaudida anoche fue presentada por el abogado Luis Leissa, quien postuló la posibilidad de ofrecer una tregua de 60 días en el corte a condición de que la Casa Rosada presione a Uruguay para conseguir el monitoreo binacional de científicos e investigadores de universidades públicas desde dentro de la planta y directamente de sus efluentes.
Hoy, los controles ambientales se realizan a varios kilómetros (entre 3 y 7) de distancia de la planta. "Uruguay no va a aceptar, lo vamos a poner en un brete, y eso nos va a relegitimar ante la sociedad", sostuvo Leissa.
En el Gobierno ayer había un clima de euforia ante la posibilidad de que se levante el corte de ruta. En Uruguay, no descartan la posibilidad de que el presidente José Mujica termine aceptando un monitoreo en el interior de la planta si con ello se levanta el corte (de lo que se informa por separado).
Sobre esta estrategia se monta otra iniciativa analizada anoche en el refugio de Arroyo Verde, el paraje donde está ubicado el corte, sobre el kilómetro 28 de la ruta internacional 136: renovar sus contactos con la sociedad de Gualeguaychú y otras organizaciones ecológicas, luego de la escasa convocatoria que tuvo el grupo en sus últimas presentaciones.
La primera señal de esa apertura se pondrá en práctica pasado mañana, cuando inviten a todos los vecinos de Gualeguaychú a participar en una asamblea ampliada. Allí se pondrá en discusión la propuesta de levantar el corte temporalmente, aunque no será la única alternativa a discutir.
También se analizará la posibilidad de autoimputarse en la causa, además de otras opciones intermedias. Entre ellas, la anunciada por Juan Veronesi, que propuso facultar a los abogados de la asamblea y a todos los miembros que posean contactos políticos para abrir canales de diálogo con los gobiernos de la Nación y la provincia de Entre Ríos, actualmente cerrados, para frenar la causa penal.
El miércoles, estos "intermediarios" presentarán sus informes para aportar más cursos de acción a la votación general.
Levantamiento unilateral
La posibilidad de levantar unilateralmente el corte también será puesta a consideración pasado mañana, aunque fuentes locales consultadas por LA NACION le restaron chances de aceptación. Por lo menos mientras no se conozca el avance real de la denuncia del Gobierno.
Sí podría prosperar la iniciativa expuesta por Jorge Fritzler, quien sin más postuló que se convoque a una votación general en la ciudad para conocer realmente con cuánto apoyo cuenta la Asamblea Ambiental. "Que todo Gualeguaychú se exprese, para poder decir que somos tres en el corte, pero apoyados por 80.000", sostuvo, para sorprender: "Y si son más los 56 [en alusión a los comerciantes que exigieron a la Justicia la liberación del corte], nos vamos".
La votación general debería alcanzarse por una vía informal, distinta del plebiscito, recurso que ya fue desestimado en otras ocasiones, ya que no puede utilizarse para legitimar una medida ilegal, como lo es el corte.
Todas esas opciones, a su vez, serán acompañadas por otros planteos intermedios, que van desde levantar el corte y permanecer al costado de la ruta o negociar condiciones con los gobiernos de Uruguay y la Argentina pero manteniendo la barrera en Arroyo Verde.
Por lo pronto, anoche se aprobó renovar las cadenas telefónicas que hasta hoy se utilizan para mantener en alerta a la población. Según admitieron los propios asambleístas, existen sectores de la sociedad de Gualeguaychú con los que se ha perdido el contacto. La medida podría acompañarse con campañas en los distintos barrios de la ciudad para acercar la actividad de la asamblea a los vecinos.
Casi como una expresión de deseo, los asambleístas decidieron que pasado mañana votarán si invitan al Gobierno a debatir públicamente sobre Botnia. Sólo hubo una propuesta denegada: mandar una nueva carta pública a la Presidenta para advertirle sobre los riesgos de la contaminación.

Deja un comentario