3 marzo, 2021

El diputado Kirchner contra el Congreso: Pidió a Cristina vetar la derogación de superpoderes

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). "Si fuera Presidente vetaría sin problemas las limitaciones a la reasignación de partidas (aprobadas ayer, 23/06, por la Cámara de Diputados)", dijo Néstor Kirchner en presencia de los embajadores en la Argentina de Cuba, Aramis Fuente Hernández; Perú, Judith de Mata; Nicaragua, Fabiola Masis Mayorga; Venezuela, Arévalo Enrique Méndez Romero; Guatemala, Fernando González Davison; Bolivia, María Leonor Arauco Lemaitre; Ecuador, Wellington Córdova; Costa Rica, Ricardo Toledo Carranza; República Dominicana, Guillermo Piña Contreras; México, Francisco el Río López; Panamá, Mario Boyd Galindo; Brasil, Enio Cordiero; Uruguay, Guillermo Pomi Barriola; y los encargados de negocios de Paraguay, Marcelo Scapini; y de Chile, Carlos Eduardo Olguín.
Para todos, Kirchner anticipó qué hará Cristina de Kirchner, su esposa y Presidente en ejercicio.
Podría afirmarse que, de lo contrario, fue un consejo público de Kirchner a su mujer, y también una advertencia al Senado de la Nación acerca de lo estéril que resultaría darle la media sanción final a lo que aprobó Diputados.
No deja de sorprender que el veto del Ejecutivo es solicitado por un integrante (nominal) del Legislativo porque Néstor Kirchner es diputado nacional Buenos Aires-Frente para la Victoria, aún cuando casi nunca haya asistido a las sesiones.
Obviamente que Kirchner no estuvo cuando la Cámara de Diputados de la Nación aprobó el miércoles 23/06 en sesión de tablas, el proyecto de la oposición por el cual se eliminan los denominados “superpoderes” del Jefe de Gabinete de Ministros para reasignar partidas presupuestarias mediante la modificación del artículo 37 de la Ley de Administración Financiera.
De convertirse en ley –falta el tratamiento en el Senado- se consumaría el primer golpe serio de la oposición surgida el 28/06 contra el Gobierno nacional. Por eso Kirchner anticipó el veto.
La UCR, Coalición Cívica, el Peronismo Federal, el GEN y el PRO, avanzaron en la derogación de las atribuciones del jefe de Gabinete, facultades delegadas por el Legislativo en 2001, a pedido de Domingo Cavallo, por entonces ministro de Economía de la Alianza.
La mayoría de los legisladores del Grupo A opositor votaron regresar a la redacción original del artículo 37 de la Ley de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional, aprobada el 30 de septiembre del año 1992, y promulgada el 26 de octubre del mismo año.
Así, "quedarán reservadas al Congreso Nacional las decisiones que afecten el monto total del presupuesto y el monto del endeudamiento previsto, así como los cambios que impliquen incrementar los gastos corrientes en detrimento de los gastos de capital o de las aplicaciones financieras, y los que impliquen un cambio en la distribución de las finalidades y un incremento de las partidas referidas a los gastos y de inteligencia.
La reglamentación establecerá los alcances y mecanismos para efectuar las modificaciones a la ley de presupuesto general que resulten necesarios durante su ejecución.
Será facultad exclusiva del Congreso de la Nación la asignación del destino de los excedentes de recaudación no previstos en la estimación de recursos tenida en cuenta al momento de la sanción del presupuesto anual de recursos y gastos de la Administración".
Inexplicablemente, los legisladores renunciaron, en días de la Alianza en el poder, a atribuciones propias, como si ellos fuesen incapaces de cumplir con su mandato constitucional: representar a los ciudadanos en la gestión del Estado, y como si solamente pudiera hacerlo el Ejecutivo Nacional, acumulación de poder en la Casa Rosada por el que no se recibió beneficio alguno.
Durante el gobierno del ex presidente Néstor Kirchner, la ambición de poder por el poder mismo, llevó al santacruceño a propiciar que -de manera permanente- se concediera a la Jefatura del Gabinete de Ministros la facultad de redistribuir las partidas discrecionalmente. Y un conjunto de legisladores mancebos del Ejecutivo estuvo dispuesto a votarlo.
La necesidad de la oposición de mostrar la concreción de una de las promesas de campaña la reflejó Adrián Pérez (Coalición Cívica) quien anunció el acuerdo al que arribaron con el diputado de la centroizquierda Claudio Lozano, que había presentado un proyecto por su bloque que había logrado también dictamen de minoría.
La finalidad del dictamen consensuado busca que “el excedente presupuestario sea administrado por el Congreso” y que los “excedentes de la Anses y el Banco Central sean autorizados por el Parlamento”.
¿Tiene número suficiente el Legislativo para insistir con un proyecto de ley que vetará el Ejecutivo Nacional? Ese es el punto sobre el que hay que enfocarse ahora.

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