27 febrero, 2021

En la peor semana 2010 de los K, el golpe del 0-4 ante Alemania…

El humor ha terminado. Un plantel con algunos futbolistas de notable calidad mundial pero sin el ordenamiento táctico que merece el desafío de una Copa del Mundo, apoyado en el voluntarismo sin capacitación de Diego Maradona ("terapia ocupacional" dice un notable periodista rosarino), dejó atrás Sudáfrica 2010, y es una doble derrota para los Kirchner.
> Porque el Mundial era una eficiente ‘cortina de humo’ y
> Porque los Kirchner imaginaban el Mundial como un evento de propulsión del buen humor colectivo que se encadenaría con los eventos del Bicentenario.
Sin el Mundial en las expectativas argentinas, hay que regresar a la realidad cotidiana, y el escenario es muy complejo para los Kirchner, a 1 año de una durísima derrota electoral de Néstor, quien fue 1er. candidato en la lista de candidatos ‘testimoniales’ que articuló.
Podrán seguir afirmando que la fragmentada oposición no es rival para Néstor pero hoy día ya resulta más una excusa bastante frívola de algunos que se acercan tardíamente a los Kirchner -Juan José Álvarez, por ejemplo-, que un dato relevante.
Porque la oposición a los Kirchner ha conseguido algunos acuerdos mínimos indispensables para funcionar como oposición a los Kirchner. Resultaría estúpido exigirle a la oposición que funcionara como oficialismo.
La oposición ha logrado avanzar en
> la media sanción a la limitación de la libre asignación de partidas presupuestas de la Jefatura del Gabinete de Ministros de la Nación (algunas de las facultades del Legislativo delegadas al Ejecutivo),
> la media sanción a la reforma del Consejo de la Magistratura de la Nación,
> el dictamen de comisión para fijar la jubilación mínima en el 82% del sueldo mínimo, vital y mínimo, y
> el dictamen de comisión para normalizar el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), intervenido por la Casa Rosada desde principios de 2007.
En el caso de la jubilación mínima, que ‘corre por izquierda’ a los Kirchner (situación que mucho los incomoda), la situación es harto compleja para los Kirchner porque
> 40% del gasto público ya es gasto previsional
> pero vetar una iniciativa de incremento jubilatorio sería muy negativo para la carrera electoral 2011 del Frente para la Victoria.
Luego, los Kirchner han sufrido problemas propios de su impericia.
Por ejemplo,
> el papelón (ladri) progresista con el análisis genético de Marcela y Felipe Noble Herrera. Hoy crece el rumor de que los Kirchner y sus amigas de Abuelas de Plaza de Mayo no podrían demostrar que alguno de los Noble Herrera sean hijos de detenidos-desaparecidos;
> todavía la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que para los Kirchner parece ser estratégica, no se encuentra en vigencia plena;
> la embestida para quitarle a Grupo Clarín parte o todas sus acciones en Papel Prensa ha sufrido contratiempos legales;
> la ambición de Néstor de apoderarse del control de Telecom Argentina tampoco ha prosperado en sede judicial;
> no está asegurado que consigan la media sanción en el Senado de su proyecto para asegurarse el apoyo homosexual en 2011.
Y todo eso ha ocurrido en los últimos días, con resoluciones, fallos y presentaciones que permanecieron relativamente desapercibidas por ese infantil afán patriótico que sienten los argentinos cuando se trata de la selección de AFA (que resultaría mucho más interesante que invadiera sus espíritus y así lo expresaran en otras actividades más cotidianas).
Pero lo más grave de la coyuntura posmundialista se refiere a lo siguiente:
> Una porción considerable del gasto público sólo puede financiarse hoy día con más inflación. Por lo tanto hay inflación ascendente, y eso es puja por la distribución de la riqueza, y malestar social asegurado.
> Néstor Kirchner no puede exhibir aún a los ‘barones del conurbano bonaerense’ la mejora irrefutable en intención de voto que él necesita para acordar las condiciones de los próximos pasos electorales en el Partido Justicialista, si es que habrá comicios internos.
Mientras tanto Kirchner mantiene una presión simultánea algo enfermiza sobre Daniel Scioli y Sergio Massa, especulando con quién recibiría su apoyo financiero y político.
Es una acción proporcional a la que mantienen, cada uno por su cuenta, Scioli y Massa, entre Kirchner y Eduardo Duhalde. Mucho triángulo para quienes prefieren relaciones convencionales.
Hay más deterioro que recomposición en el panorama político de los Kirchner. El análisis de lo ocurrido lo devuelve a hace 1 año, cuando su apellido no fue el preferido por los electores. ¿Qué ocurrió después con sus adversarios? No es la pregunta correcta. ¿Hasta cuándo tiene tiempo Kirchner para recuperarse? Ese es el dilema apropiado.

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