18 enero, 2021

Fuerte escalada del conflicto entre el Gobierno y la Iglesia por el matrimonio gay

El proyecto oficial de matrimonio gay provocó una significativa escalada entre el Gobierno y la Iglesia Católica. Ayer, el cruce fue entre Néstor Kirchner y el cardenal Jorge Bergoglio. Hoy, todos los obispos encargados de dar el mensaje eclesiástico por el aniversario del 9 de Julio salieron en bloque a criticar la iniciativa, y Cristina Fernández de Kirchner les respondió que sólo se busca igualar los derechos de las minorías con los de la mayoría.
Uno de los primeros en hablar fue el arzobispo de Tucumán durante el Tedéum. Héctor Luis Villalba, vicepresidente primero del Episcopado, dejó en claro que la Iglesia se opone al proyecto porque "pretende modificar la cultura" del pueblo argentino.
"La unión en pareja de personas del mismo sexo es naturalmente distinta a la unión de una pareja heterosexual a la que llamamos matrimonio. A realidades distintas corresponden en justicia denominaciones distintas, para no dar lugar a una apropiación indebida del concepto de matrimonio", advirtió delante del gobernador José Alperovich, fuerte aliado kirchnerista.
En el Tedéum en La Rioja, monseñor Roberto Rodríguez fue más fuerte aún para calificar el debate. "El 9 de Julio –sostuvo el prelado- nos encuentra en medio de una guerra" entre el Gobierno, la prensa "que no dice la verdad" y los diferentes credos iglesias en torno a la discusión sobre el matrimonio homosexual.
"Los islámicos, los evangélicos, los hebreos, están en contra del proyecto, pero nadie hace aparecer eso y los medios se pliegan a esta situación", se quejó el prelado, que también cuestionó la no ida de Cristina al Tedéum de Tucumán.
En Córdoba, el arzobispo de Río Cuarto, Eduardo Martín, se pronunció en la misma línea. Sostuvo que el matrimonio entre personas del mismo sexo representa "una situación de grave peligro para el futuro de la patria".
"Tenemos que afirmar con toda claridad que según el designio creador de Dios no hay otra forma de ser humano que ser varón y mujer. Que el matrimonio no puede ser objeto de votación parlamentaria, en cuanto a su esencia, pues es una realidad que viene de la creación y no de un consenso".
La Presidenta decidió responder desde Tucumán, donde dio un discurso como parte de los actos de la Declaración de la Independencia. Allí, sin mencionarlo, defendió el proyecto oficial. "Si las mayorías restringen los derechos de las minorías, se entraría en una etapa fea de la sociedad", advirtió.
Para Cristina, "el Gobierno nacional, los provinciales, las municipalidades, las organizaciones sociales y empresariales y los distintos credos, tenemos la responsabilidad de hacer una sociedad más igualitaria, en las cuales las minorías tengan los mismos derechos que las mayorías".
"Cuando fuimos mayoría en el Parlamento, jamás sacamos una ley que sacara o restringiera derechos de las minorías y, para poder seguir siendo una sociedad inclusiva, se requiere cada vez más igualdad. La independencia no es solamente para liberarse del yugo colonial. También tiene que servir para dar mayor igualdad", señaló.
Las diferencias y el enfrentamiento en este controvertido tema están tomando más y más relieves en los últimos días. Mientras el kirchnerismo desliza que la Iglesia presiona a los legisladores contra la ley, el clero acusa al oficialismo de presionar a los senadores oficialistas para que lo hagan a favor. El miércoles se votará en la Cámara Alta y ahí se verá que ocurre, finalmente.
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