5 marzo, 2021

Boudou y Bossio defienden en el Senado el no al 82 % Movil

El debate para actualizar los haberes de los jubilados que cobran el mínimo y llevarlo al 82% del salario mínimo, vital y móvil continuará este martes 13/07 en el Congreso, con la presencia del ministro de Economía, Amado Boudou; y del titular de la Anses, Diego Bossio.
Los funcionarios deberán explicar ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Senadores, porqué el Gobierno se opone a la iniciativa, argumentando el problema de fondos.
Los legisladores le pedirán rendición de cuentas de los fondos de la Anses, el destino de la mayor recaudación a la presupuestada, entre otras cosas, de las cuales podrían desviarse las partidas para hacer frente al aumento de las jubilaciones.
El pasado 29/06, la mayoría opositora de la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado, con el apoyo de la oficialista Adriana Bortolozzi, firmó el un dictamen de mayoría en relación con la iniciativa de ley que fija los haberes provisionales en el 82 por ciento del salario mínimo, vital y móvil.
La iniciativa, de la que son autores el socialista Rubén Giustiniani y el radical Gerardo Morales, prevé elevar la jubilación a mínina actual de 895 a 1.350 pesos , y establecer el índice móvil del 82 por ciento para los retirados que perciben los valores más bajos.
Suscribieron el dictamen a favor de la suba, además de Morales y Giustiniani, los radicales Alfredo Martínez, titular de la comisión, Eugenio Artaza y Laura Montero, el PJ federal Adolfo Rodríguez Saá, la cívica Eugenia Estenssoro y la oficialista Adriana Bortolozzi.
Se opusieron los kirchnerista Miguel Pichetto, Blanca Osuna, Eric Calcagno, Eduardo Torres y Beatriz Rojkes de Alperovich
Giustiniani rechazó el proyecto fuera "demagógico" e "inviable" en el actual contexto económico y sostuvo que es posible "sacar ahora mismo a los jubilados de la pobreza".
Para el senador santafecino, el costo de la suba al 82 por ciento implicaría un costo anula de 22.406 millones pesos, cifra que pueden ser cubierta por los niveles de superávit de la Anses, que el propio Bossio estimó, dijeron, en 54.000 millones de pesos.
El proyecto plantea reajustar los haberes de acuerdo al caso Badaro por el que la Corte Suprema estableció un incremento del 88,6% entre enero de 2002 y diciembre de 2006, período en el que la ANSeS ajustó las jubilaciones entre el 10 y 22%. Se estima que en igual situación que Badaro habría un poco más de un millón de jubilados, de los cuales el grueso inició ya demandas judiciales. Una parte de estos jubilados podrían beneficiarse con la suba del haber mínimo, en cuyo caso cobrarían ese aumento más la diferencia por el ajuste Badaro.
El pago de la retroactividad sería considerado más adelante, aunque aquellos jubilados que ya tienen sentencia favorable firme cobrarían la retroactividad de acuerdo a lo dispuesto por los jueces.
Otro punto del proyecto modifica la actual ley de movilidad que establece el ajuste de los haberes dos veces por año (marzo y septiembre) según una fórmula compleja que combina dos índices, que incluyen la evolución de los salarios, de los impuestos que van a la Seguridad Social, los ingresos totales de la ANSeS y el padrón del sistema.
El proyecto plantea que la movilidad se ajuste también 2 veces por año pero tome en cuenta exclusivamente la evolución de los salarios, de acuerdo al índice del INDEC o el RIPTE, de la Secretaria de Seguridad Social, de ambos el que arroje el porcentaje más alto.
Los últimos datos de la ANSeS marcan que hay 5.897.000 jubilados y pensionados, de los cuales 4.213.000 cobran el haber mínimo que hoy es de $ 895. Además hay otros 803.000 que cobran menos de $ 1.230. Así, de aumentar la mínima al 82% del sueldo mínimo, un poco más de 5 millones de jubilados y pensionados cobrarían hasta $ 335 por mes de aumento. Luego cada vez que suba el salario mínimo, automáticamente se ajustaría el haber mínimo. También hay casi 900.000 pensiones no contributivas fuera del sistema previsional que abonan al 70% del haber mínimo.

Deja un comentario