15 enero, 2021

Los posibles escenarios para el jefe de gobierno porteño en la Legislatura

La Legislatura tendrá un rol protagónico en el escándalo de las escuchas ilegales que involucra a Mauricio Macri. Los diputados decidirán esta tarde si conforman una comisión investigadora que defina el grado de responsabilidad del jefe de gobierno porteño en el caso. Si esta iniciativa prospera, el líder de Pro podría enfrentar un juicio político. La mayoría macrista en el recinto será clave para impedirlo.
Para conformar la comisión investigadora, la oposición enfrentará el desafío de reunir a los 31 legisladores necesarios para alcanzar el quórum. Ese objetivo parece posible, ya que Pro cuenta con 24 diputados. El bloque oficialista sólo bajaría a la sesión si la oposición lo consigue.
Si esto ocurre, el macrismo se negaría a tratar la conformación de la comisión sobre tablas y sólo avalaría el pedido mediante un proyecto consensuado con previa aprobación en comisión. Será difícil que prospere la intención opositora porque para tratar una iniciativa sobre tablas se requieren 40 votos.
La comisión investigadora estaría integrada por 15 legisladores que, según consta en la Constitución porteña, "serán elegidos respetando la representación de los partidos políticos". Dicho órgano tendrá 60 días para realizar la recomendación de los pasos institucionales a seguir, según La Nación
Si la comisión aconsejara el juicio político contra el jefe de gobierno, se iniciaría un complejo proceso en el que interviene la Sala Acusadora, otro órgano, compuesto por 45 diputados. Allí, el macrismo cuenta con 19 legisladores propios, sumado al apoyo del denarvaísta Daniel Amoroso. Pese a su mayoría en ese órgano, la oposición sólo podría aprobar el pedido de juicio político con dos tercios (30 votos). Es decir, sólo si cinco legisladores macristas lo apoyaran.
En el hipotético caso de que el juicio político prospere, Pro enfrentaría una situación más delicada en la Sala Juzgadora. En esa comisión, la oposición cuenta con nueve de los 15 diputados; el bloque macrista suma seis legisladores propios. Pese a la superioridad numérica, la oposición debería convencer a un diputado de Pro para poder destituir al jefe de gobierno (se necesitan 10 votos).
Si Macri sale ileso de los cuestionamientos opositores podría ser un espaldarazo político de cara a 2011; una destitución -escenario poco probable-, tal como le sucedió a Aníbal Ibarra, podría sentenciar sus aspiraciones presidenciales.
Desde el entorno del jefe de gobierno porteño deslizaron ayer que verían con buenos ojos una absolución en un hipotético juicio político como manera de reimpulsar la imagen de Macri de cara a las elecciones presidenciales. Sin embargo, el líder de Pro negó esta mañana la maniobra, aunque volvió a manifestarse a favor de un juicio oral que acelere la resolución de la causa.
En caso de que se aleje, el gobierno porteño quedaría acéfalo, ya que la vicejefe de gobierno, Gabriela Michetti, renunció en 2009 para asumir su banca de diputada nacional. Según la Ley de Acefalía, la Legislatura debería autoconvocarse y elegir un representante que quede a cargo del Ejecutivo durante 120 días, para luego convocar a elecciones para elegir nuevas autoridades ejecutivas en la Ciudad de Buenos Aires.
Inmunidad jurídica
Más allá del escándalo político que generaría que la Justicia lo declare culpable, Macri estará a salvo de cumplir su condena mientras sea jefe de gobierno porteño. Así lo explica la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el artículo 98. "El jefe de gobierno y el vicejefe de gobierno tienen las mismas incompatibilidades e inmunidades que los legisladores. Pueden ser removidos por juicio político o revocatoria popular", senala el texto. Y en el artículo 78 aclara que "la inmunidad de arresto no implica la de proceso".

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