2 marzo, 2021

Acusan a Echegaray de destruir el sistema informático de la ONCCA

Acusan a Echegaray de destruir pruebas de coimas en la ONCA
Diputados del Gurpo A opositor presentaron una nueva denuncia contra el titular de la AFIP por desmembrar la seguridad informática del organismo público. Sospechas de más coimas.
Diputados de la oposición volvieron a denunciar al titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, el hombre que maneja la Administración Federal de Ingresos Públicos y persigue evasores para tratar de limpiar su imagen
Llos diputados nacionales Juan Carlos Morán, (Coalición Cívica- Buenos Aires), Christian Gribaudo (PRO- Buenos Aires), Carlos Urlich, (Unión Cívica Radical- Chaco) y Enrique Thomas (Peronismo Federal- Mendoza), entregaron ante el juzgado federal del doctor Marcelos Martínez de Giorgi pruebas que demuestran que Echegaray fue "el impulsor del desmembramiento y desorganización del organismo a los fines de que se perdieran años de trabajo y seguridad informática, apañando la comisión de ilícitos".
Echegaray, que estuvo al frente de la Oncca antes de tomar el mando en el ente recaudador, fue imputado junto a otros 11 funcionarios de ese organismo por el fiscal federal Carlos Cearras. Fue en el marco de una denuncia penal que realizaron diputados de la oposición sobre una investigación realizada por el diario Clarín sobre irregularidades en los pagos de compensaciones a los feed lots, los establecimientos de engorde bovino a corral.
Entre las denuncias que pesan sobre la Oncca se destacan el pago de subsidios truchos a esa clase de establecimientos, a punto tal que existe la sospecha de que algunos de ellos no existen. De acuerdo con la presentación de los legisladores, el pago de compensaciones se negociaba en una oficina paralela de la entidad pública, donde se reclamaban coimas a empresarios agroindustriales de hasta un 30 por ciento.
Pero lo que hizo caer en desgracia a Echegaray, fue cuando la Oficina Anticorrupción (OA) confirmó la vinculación del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, con presuntas irregularidades en los pagos de compensaciones a los feed lots, por montos millonarios. Un curioso caso en el que la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) benefició a una empresa de feed lots, cuya correspondencia llegaba a un departamento que está a nombre de la mujer del mismísimo Echegaray, que por entonces era nada menos que el titular de ese organismo.
“Objetivamente se han establecido algunos puntos de contacto entre la sociedad Hacienda Argentina, beneficiaria de compensaciones por parte de la ONCCA, con la Sra. Oviedo, quien resulta ser cónyuge del Dr. Ricardo Echegaray, quien antes de ser Director General de la AFIP, estuvo a cargo del organismo”, señaló la OA en un escrito.
La afirmación proviene luego de observar que efectivamente los domicilios de “Hacienda Argentina S.A.” (feed lot que engorda miles de vacunos a cientos de kilómetros, en un campo cercano a Punta Alta, la localidad donde nació el titular de la AFIP) coincide con la que registró la mujer de Echegaray, Silvana Karina Oviedo, para una firma llamada “Rutas del Sol”. Y también comprobaron que la línea telefónica del piso que declaró la firma “Hacienda Argentina S.A.” está a nombre de Oviedo.
El modesto departamento de dos ambientes está ubicado Paraguay 3343, primer piso, departamento 8, y fue vendido a Oviedo en septiembre de 2008, momento en el cual Echegaray distribuía desde la ONCCA subsidios millonarios entre los feed lots y otros sectores
Los mismos diputados opositores a principios de junio hicieron el pedido formal de Intervención Judicial del Organismo en los Tribunales de Comodoro Py, ante el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi.
De acuerdo con números oficiales, la Oncca entregó $ 7.663 millones entre 2007 y 2010. Este año, en tanto, 17.742 establecimientos recibieron $ 1.212 millones hasta principios de mayo. Entre los beneficiados se encuentran productores tamberos, criadores de terneros, la industria láctea, molinos de harina de trigo, productores de trigo, porcinos, frigoríficos avícolas, molinos de harina de maíz y feed lots, que generaron la polémica.
Una investigación de Clarín reveló que Echegaray también le dio un buen lugar a la familia y permitió que sus funcionarios más cercanos imitaran su nepotismo. Accedió a los legajos de cada uno, con las fechas de ingreso y los salarios correspondientes. La información fue corroborada con los aportes patronales de cada una de las personas nombradas.
Los Echegaray son de Punta Alta, una localidad cercana a Bahía Blanca. El jefe de los sabuesos tiene una larga carrera en la Aduana, organismo que manejó entre 2004 y 2008. En 2007, ingresó a la Aduana su hermano Marcelo Fabián, quien en mayo de 2009, ascendió abruptamente a jefe de Sección, un cargo por el que no gana menos de 23 mil pesos. Echegaray ya era jefe de la AFIP.
Punta Alta es una zona sensible para la familia. Cerca de allí funciona “Hacienda Argentina SA”, el feed lot que investiga la justicia por sus posibles vínculos con el funcionario. Y en aquellas tierras Echegaray conoció a Silvana Quinteros, una amiga a quien confió primero la delegación de la ONCCA en Bahía Blanca y luego premió con uno de los cargos más altos de la jerarquía de la AFIP: es subdirectora de los recursos de la Seguridad Social y gana alrededor de 40 mil pesos por mes.
Aunque el funcionario desmintió el vínculo los Munafó son parientes de Echegaray: llevan el mismo apellido que su madre y casi todos tienen dirección en Punta Alta. María Rosana Munafó ingresó a la AFIP dos meses después que lo hiciera su primo, en marzo de 2009. Presentó su título de maestra jardinera y la designaron en la guardería infantil del organismo con un salario de 12 mil pesos. Desde su incorporación pidió sistemáticamente licencias con goce de sueldo que le fueron concedidas, hasta junio pasado. En los últimos días, pese a esos antecedentes, la trasladaron al Centro Único de Monitoreo Aduanero, un área sensible creada por Echegaray, donde se controla la operatoria de todas las aduanas del país. Mientras estuvo en el jardín de infantes, Rosana, logró que ingresaran también a la AFIP dos buenas amigas suyas. Una de ellas, Vanesa Antolich, gana 8 mil pesos por mes y en el último año tuvo 11 licencias por enfermedad.
Fabricio (ingresó en mayo de 2009, pero curiosamente se le reconoce antigüedad laboral desde 1994) y Federico Ezequiel (que ingresó en setiembre de 2007) son otros dos de los Munafó que llegaron desde Punta Alta. Miriam Adriana, la cuarta con ese apellido, trabaja en la AFIP desde 1980. Parece ser la única que obtuvo el puesto por mérito propio, antes de la llegada de Echegaray.
Todas estas incorporaciones resultan aún más llamativas si se toma en cuenta que el ingreso de personal quedó suspendido desde que la AFIP absorbió 2.000 empleados que trabajaban en las AFJP.
Si el buen ejemplo no llega de arriba, mal puede imitarse abajo. Buena parte de los funcionarios designados o promovidos por Echegaray incurrieron en la misma práctica que su jefe. Por ejemplo, antes de llegar a la cima de la Aduana, María Siomara Ayerán logró también un puesto para un sobrino, Mario Cazarre. Desde junio de 2009, disfruta de un salario de unos 11 mil pesos.
El hombre clave de Echegaray en la Aduana, no obstante, es Silvio Minisini, el subdirector de Control Aduanero. Se conocen desde que ambos trabajaban en Comodoro Rivadavia y es quien decide qué se controla y cuándo. Desde mayo del año pasado, su hermana Leandra Solange trabaja en el organismo y cobra unos 13 mil pesos.
El amor filial también reina en la Dirección General de Recursos de la Seguridad Social, a cargo de Carlos Alberto Sánchez, un hombre que llegó a ese puesto en la gestión Echegaray. Este funcionario, desde junio de 2009, tiene a su hermana Laura Raquel trabajando en AFIP. Cobra 14 mil pesos.
Los casos se repiten con muchos subdirectores que dependen directamente de Echegaray. Ni bien llegó a la AFIP, éste designó a Silvia Brucciamonti como responsable de Sistemas y Telecomunicaciones. Un año después esta funcionaria consiguió un puesto para su hija, Renata Luzzi.
Otro funcionario, Marcelo Oscar Barone, también logró escalar posiciones y ahora maneja la Dirección de Informática. En marzo de 2009, su hijo, Diego Ignacio, obtuvo un jugoso contrato laboral con el organismo.
La subdirectora de Coordinación Institucional, Beatriz Scarpado, fue más allá. Desde hace un año es compañera de trabajo de Eduardo Esteban Elguezabal, que no es ni más ni menos que su marido. En el área de Logística, su responsable, Miguel Angel Cobián, logró colocar a su hija María Candela en la Aduana y ascender a su esposa, María Luisa Carbonell, quien trabaja en AFIP desde 1992 pero ahora gana 23 mil pesos.
Diego Garayzabal es el subdirector de Servicios al Contribuyente y, además, uno de los imputados en el expediente por las irregularidades en la entrega de subsidios en la ONCCA. Garayzabal está divorciado pero su ex esposa (Mariela Patricia Lascano) también se benefició -en la última gestión- con un claro ascenso en la escala jerárquica. Su sueldo ahora supera los veinte mil pesos.
En los principales cargos directivos de la AFIP figuran varios amigos directos de Echegaray, que ya lo acompañaban durante su gestión en la ONCCA.
Juan María Conte, por ejemplo, ocupa la subdirección de Administración Financiera; Fernando Caamaño la de Recursos Humanos; Pablo Aguilera de la Asuntos Jurídicos. Todos resultan piezas claves para controlar los principales resortes de poder dentro de la AFIP.
Y como si esto fuera poco, el ofialismo del Congreso le soltó la mano a Echegaray. Con su ausencia el Kirchnernismo avaló el proyecto que crea una nueva Oficina Nacional de Control y Estadística Comercial Agropecuaria. La iniciativa tuvo dictamen favorable de las comisiones de Agricultura y Ganadería y de Comercio de la Cámara de Diputados de la Nación, donde el oficialismo se retiró de plenario convalidando lo hecho por el Grupo A opositor.
Las nueva ONCAA, recorta el Poder que todavía tiene Echegaray en el organismo, ya que tendrá por objeto efectuar el control y fiscalización de la operatoria comercial, a fin de asegurar un marco de transparencia y libre concurrencia en la comercialización de productos que integran la cadena agropecuaria e industriales derivadas; de conformidad con lo que dicte el Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca,
A su vez, transfiere a dicho ministerio, la administración y el otorgamiento de subsidios y compensaciones hasta el cumplimiento total del pago, los cuales quedarán posteriormente sin efecto.
En su presentación de este miércoles 06/10, los diputados opositores fundamentaron su ampliación de denuncia en un informe de la Auditoría General de la Nacion (AGN) que desnudó el control que tiene aún Echegaray sobre el sistema informático -y todo lo que ellos conlleva- de la ONCCA.
La AGN señaló que no existe una auditoría interna que garantice el funcionamiento de los controles necesarios para el correcto desempeño de la Tecnología de la Información (TI); que no hay un área de sistemas en la oficina impidiendo el nombramiento del responsable y de los subordinados (la tarea de jefatura es ejercida inorgánicamente por un agente de AFIP), y que el 100% del personal de TI es contratado utilizando los servicios que le presta la Fundación Argeninta.
“El sistema informático fue clave para la corrupción y coimas de Ricardo Echegaray”, afirmó en diálogo con Perfil.com el diputado Juan Carlos Morán. “Cuando Echegaray llega, se cambió el sistema informático, permitió un acceso desde afuera; había un nivel de seguridad importante que se flexibilizó mucho”, explicó el hombre de la CC. “Echegaray, dos meses después de irse de la ONCCA, firmó un convenio para manejar el sistema informático".
“El Jauke [así se llama el sistema] permitió ingresar desde el exterior de la dependencia, particularmente de las oficinas de Piedras 519, séptimo piso, donde funcionaba una ONCCA paralela”, agregó Morán, citando una parte de la presentación de cinco carillas que quedo en posesión del Juez Martinéz Di Giorgi. “El sistema informático podría ser una herramienta para que Echegaray y demás implicados continúen con la metodología de pedidos de coimas, ya no desde la ONCCA sino a través del manejo de la información ahora, por medio de la AFIP”, dice la denuncia

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