8 marzo, 2021

Sin testamento, Kirchner deja 4 escenarios posibles

EDGAR MAINHARD
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Néstor Carlos Kirchner tenía advertencias precisas, desde hace meses:
> el estrés podía matarlo,
> su sistema cardiovascular se encontraba endeble,
> el accidente cerebrovascular era una posibilidad.
Impulsivo, autoritario aún con sus propias necesidades físicas, voluntarista hasta la muerte, Kirchner decidió ignorar los consejos que cualquier persona debería considerar.
Kirchner creía que aceptar los consejos médicos equivalía a jubilarse de la política y no estaba dispuesto a semejante concesión. No creía en ese retiro voluntario. ¿A qué iba a dedicarse? No leía, no tenía aficiones culturales ni le simpatizaban mucho las tertulias.
Hombre de extremos -blanco o negro-, Kirchner no consideró que los médicos le ofrecían una 3ra. vía: que modificara su estilo de gestión.
En verdad, el problema de fondo era la concentración de decisiones en Kirchner. Él pretendía estar en todo y eso lo consumía. Pero al rechazar la posibilidad de aprender a delegar, Kirchner comenzó a despedirse de la vida.
A Kirchner le fascinaba sentirse poderoso, o sea que todo y todos dependieran de sus decisiones, y no estaba dispuesto a abandonar semejante placer.
Pero había algo más peligroso: la adicción de Kirchner a su propia adrenalina, que su cuerpo producía en situaciones de crisis, pero esa preferencia -que propiciaba choques múltiples- estaba agotando su energía.
Esa rutina era peligrosa: al consumirse, Kirchner ya no planificaba, solamente devolvía los mandobles como podía. El rol de Hugo Moyano fue aumentando, demostración de la debilidad de Néstor porque en sus días de poder, eso nunca hubiera ocurrido.
Comenzaron a existir algunas elucubraciones:
> Kirchner no se encontraba bien de salud. La 2da. intervención quirúrgica para colocarle un ‘stent’ tuvo un posoperatorio innecesariamente veloz. Él mismo quiso salir de inmediato del Sanatorio de los Arcos, antes de lo que aconsejaban los médicos. Les ordenó que le dieran el alta.
> Y lo llevaron a un acto público en el minisestadio Luna Park, para satisfacer las exigencias de la Juventud Peronista que lo tenía como líder.
> Luego, comenzaron diversas presentaciones públicas, porque la prioridad era demostrar lozanía, vitalidad, condiciones indispensables para consolidar su ambición de 2011. Pero el 2011 era para Cristina, según le aconsejaban sus propios colaboradores.
> Quedó en claro que había peligro de una 3ra. crisis cardiovascular y que, en el mejor de los casos, llevaría a la instalación de un marcapasos, por la tipología de la lesión que él tenía.
> Y también fue evidente que Kirchner ya no escuchaba a los médicos. Hubo cambios en el equipo de facultativo que lo acompañaba pero eso no modificó rutinas ni excesos.
> Y para colmo de males, la coyuntura no lo acompañaba: más fracasos que éxitos, situación que lo enfurecía y llenaba de impotencia. ¿Cuál de todos los disgustos fue el decisivo? Solamente Cristina de Kirchner puede dar alguna precisión al respecto.
– ¿Las derivaciones del asesinato del activista sindical Mariano Ferreyra, un desastre para la Confederación General del Trabajo, tan comprometida con los beneficios que les aseguraba Kirchner?
– ¿El famoso ‘pen drive’ con información extraída de la PC de Ricardo Jaime, sobre los negociados del poder kirchnerista, que llegó a manos de la Justicia federal y cuyos datos evalúan varios fiscales?
– ¿La imposibilidad de definir el conflicto con Grupo Clarín, que él siempre creyó que tendría ‘liquidado’ para fin de año?
– ¿La certeza de que numerosos intendentes bonaerenses lo abandonaban y eran quienes ‘fogoneaban’ la precandidatura presidencial de Daniel Scioli, aún pese a Scioli?
Kirchner llegó al final de sus días enfrentado a
> el universo del denominado Peronismo Federal,
> la mayoría de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, del Consejo de la Magistratura y de las otras instancias del Poder Judicial,
> Grupo Clarín y S.A. La Nación,
> un universo de periodistas y líderes de opinión que juzgban peligrosa la ambición de los Kirchner de permanencia en el poder,
> la Iglesia Católica, y
> la mayoría de los líderes del gremialismo empresario, muchos de los cuales fueron en el pasado aliados de los Kirchner.
En definitiva, lo mejor del kirchnerismo ya había quedado atrás.
Y lo que es más grave: Kirchner tenía más enemigos que amigos. Por lo tanto las solidaridades que provoca su deceso son bastantes pocas, más allá de la conmoción que provoca.
Tampoco a él le hubiera importado mucho. Kirchner practicó siempre la militancia rentada, la movilización paga, compró favores en vez de intentar otras vías para obtenerlos.
Lo más significativo fue el viaje a Río Gallegos. Él nació en esa localidad, allí trabajó, se enriqueció y tuvo a sus hijos, fue intendente municipal de la capital santacruceña y desde allí gobernó la provincia. Y fue en Río Gallegos donde sufrió abucheos y escraches, al punto que tuvo que mudarse a El Calafate y vender su residencia.
No obstante volvió para el acto de reivindicación de Daniel Peralta, oportunidad en la que prometió regresar a Santa Cruz para hacer política, y hace algunas horas en lo que fue una despedida informal.
¿Sospechaba Kirchner que le estaba diciendo adiós al lugar donde todo había comenzado? Justo llegó para el aniversario de la unidad básica Los Muchachos Peronistas, donde nació el Frente para la Victoria Santacruceña cuando solamente se llamaba Lista Blanca. Pero Kirchner no fue al acto y envió a Guillermo Moreno y Carlos Zannini en su lugar.
Moreno se despidió por Kirchner y luego todos a El Calafate, a la cita de Néstor con la muerte. Néstor estaba mal y por eso Cristina ‘twitteó’ que ella estaba con gripe, siempre intentando cubrirlo, por pedido de él.
Pero Néstor subestimó nuevamente la crisis que se le acercaba a su corazón y cuando ocurrió ya era tarde. Cuando ingresó al nosocomio de El Calafate, ‘ya estaba jugado’ como se dice en la jerga. El resto aún está por escribirse.

Hipótesis 1:
¿Cristina será otra María Estela Martínez de Perón o libre de Néstor se cargará también al sindicalismo e intentará hacer lo que nunca pudo: gobernar por sí misma?

Hipótesis 2
:¿O Cristina se deprimirá, dejará el entorno sindical y así buscará llegar al final de mandato, en una Argentina sometida al peligro de orgía inflacionaria?
Hipótesis 3:¿O Cristina será forzada a renunciar, regresando al peor escenario, el de la inestabilidad institucional?
Hipótesis 4: ¿O Cristina llegará a un acuerdo con los gobernadores más fuertes y con Daniel Scioli, para provocar una transición ordenada?
Todo puede ocurrir porque Néstor Kirchner no dejó testamento ni estaba ya en condiciones de asegurarse que se cumpliera su última voluntad.
Lo mejor sería conservar la estabilidad pero ese premio hay que ganárselo.

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