3 marzo, 2021

Piden una dieta especial para los presos de religión judía

El Procurador Penitenciario de la Nación Francisco Mugnolo,recomienda al señor Director Nacional del Servicio Penitenciario Federal que arbitre las medidas necesarias a fin de suministrar la dieta casher para aquellos presos que respeten los preceptos de la religión judía.
Dicha recomendación surge a partir de la falta de suministros de este tipo, en establecimientos del Servicio Penitenciario Federal como por ejemplo el Complejo Penitenciario Federal 1, Unidad Residencial V y el Complejo Penitenciario 2, módulo IV.
Así mismo se pone en conocimiento de dicha recomendación al señor Capellán Mayor de la Dirección de Culto del Servicio Penitenciario Federal, a los señores jefes de las distintas jefaturas de la región del Servicio Penitenciario Federal, al señor Presidente del INADI, al señor Director Ejecutivo de la DAIA, al señor Presidente de la AMIA, a los señores Jueces de Ejecución Penal y a los señores Defensores de Ejecución.
Hablamos de la comida kosher (que significa “apto” o “adecuado” en hebreo), la cual tiene la característica de que puede consumirse de acuerdo con los lineamientos que marca el Toráh (Antiguo Testamento), y que hoy día goza gran popularidad por su aporte nutricional y calidad de cada uno de sus ingredientes.
El comportamiento de la comunidad judía es, sin duda, excepcional en muchos aspectos. Los simbolismos son evidentes y aparecen por doquier, y para ello es bueno dar algunos ejemplos. Los judíos utilizan la kipa o yarmulke (accesorio que se colocan los hombres sobre la cabeza) para expresar que Dios está encima de ellos y lo deben respetar.
Una tradición muy relevante es la que tiene lugar cuando el niño cumple 13 años (Bar-mitzvá), momento en que llega la madurez y, con ella, el compromiso de hacerse cargo de sus actos y de vivir acorde a los preceptos del judaísmo. Una más de las recomendaciones de esta religión es visitar a los enfermos y a la gente desamparada.
En fin, los ritos de este credo abarcan lo relacionado con el matrimonio, ayunos, fallecimiento de alguno de los miembros de su comunidad, vida en pareja, recato en el comportamiento de la mujer, festividades de año nuevo y, por supuesto, la comida como elemento esencial en su doctrina.
En este sentido, las normas son exigentes porque solamente se permite comer animales que tengan pezuñas partidas y que sean rumiantes (animales que digieren los alimentos en dos etapas), como res, borrego, cabra, carnero, pollo, pavo, pato y ganso (el cerdo está prohibido). Asimismo, impide que se consuma la sangre del animal y, si hablamos de peces, éstos deben tener escamas y aletas para ser considerados kosher, por tanto, los mariscos están vetados de su dieta.
Uno de los preceptos más cuidados es el de no combinar carne con leche o los derivados de ésta, así que quien come carne debe esperar seis horas para poder ingerir cualquier producto lácteo, pero si bebe primero leche puede enjuagarse la boca y entonces degustar la carne.
Para los judíos más ortodoxos este tipo de reglas son llevadas hasta las últimas consecuencias, por lo que procuran tener en su cocina utensilios para cocinar pollo y carne, y otros para los derivados lácteos (no utilizan el mismo cuchillo para cortar pollo y queso, por ejemplo). También ,es tal el cumplimiento de las obligaciones que en algunos hogares hebreos se utilizan escurridores, esponjas y toallas exclusivos para los platos destinados a la carne, y otros para los productos que contienen leche

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