7 marzo, 2021

Abrazo de Scioli y De la Rúa en la Nunciatura

100 años de la Nunciatura Apostólica Vaticana y gran recepción diplomática en el ex Palacio Avellaneda, que va de Avenida Quintana a Posadas, sobre Montevideo.
Jardines iluminados, servicio apropiado para la ocasión, mucha amabilidad del nuncio Adriano Bernardini, quien dijo que cumple 37 años en el servicio exterior vaticano, que lo llevó por Pakistán, Angola, Japón, Venezuela, España, Taiwan, Bangladesh, Madagascar, Tailandia, Singapur, Birmania, Laos, Malasia, Brunei, y ahora la Argentina, y el 31 de marzo cumplirá 43 años de su ordenación sacerdotal.
A su lado, Robert David Murphy, su asistente, y que nada tiene que ver con Ricardo López Murphy (se aclara, por las dudas).
El presbítero Murphy contó que nació en Solihull, condado al sudeste de Birmingham, Inglaterra. Estudió lenguas modernas y Derecho Civil en Cambridge, antes de irse a París a estudiar Filosofía y Teología.
Hubo una distinción para Fernando De la Rúa, y otra para Daniel Scioli.
El ex Presidente y el gobernador presidenciable (según dicen muchos), coincidieron en el estrado y se prodigaron un cálido abrazo, con muchos aplausos de los presentes.
Scioli era el único funcionario gubernamental presente. No fue la 1ra. vez que sucedía pero es curioso que, a fuerza de buenos modales, él se ha convertido en el rival Nº1 de Cristina Fernández, tal como antes lo fue de Néstor Kirchner. Toda una definición del tosco y a menudo macarrónico Frente para la Victoria.
Scioli tiene como consultor permanente a un amigo de la casa apostólica, Mario Montoto. Infaltable en esos eventos.
Por la Corte Suprema de Justicia de la Nación estuvo Enrique Petracchi, un conocedor de la casa apostólica.
Varios banqueros, políticos, pocos legisladores, más ex legisladores (comentó uno de ellos, José Antonio Romero Feris), ágape esencialmente de cordiales conservadores, con el cachetazo de Graciela Camaño a Carlos Kunkel como uno de los temas de la noche.
Curiosidad: con el cambista riverplatense Horacio Roncagliolo presente (el paso del embajador riverplatense de la Orden de Malta, Esteban Caselli, fue muy fugaz. La copa de champagne la bebió casi en la salida…), varios de los presentes se acercaron a preguntarle si sabía algo sobre el fideicomiso que necesita River Plate. No porque quieran aportar dinero sino por curiosidad.
También se lo preguntaron a algunos de los que acompañaban a Scioli, porque se dice que el Bapro sería el banco organizador del fideicomiso (aunque eso no quedó claro ahí).
La conclusión fue que es muy pero muy difícil que se apruebe el fideocomiso en lo que resta de 2010. En todo caso es un tema del próximo campeonato de AFA, el Clausura 2011.
El problema es cómo hará River para afrontar los vencimientos de los próximos 2 meses (¡de verano! Ingresos futbolísticos inexistentes).
Imaginativo Roncagliolo a un administrador de inversiones: "Pero… con ese balance, ¿Usted le prestaría dinero?" La mueca de su interlocutor fue de terror.

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