Rojo al cuello
Si las camperas amarillas náuticas eran un clásico de Daniel Scioli en épocas noventistas que su hija Lorena se esmeraba por desterrar por otras menos llamativas, desde hace un tiempo las corbatas coloradas como dicen las productoras de moda que evitan pronunciar la palabra rojo son un sello de pertenencia al amplio círculo áulico del gobernador bonaerense. Y a quien le queden dudas le bastaría con husmear en unos de los cajones de su escritorio platense. Allí guarda varias corbatas en tonos de rojo que compró en Italia y que no duda en intercambiar cuando algun funcionario no importa el rango se presenta con alguna que él considera poco apropiada. Y no hay lugar ni para una negativa ni para quedarse con las dos corbatas.