Perdón presidencial
La Presidenta entró al Patio de Las Palmeras de la Rosada por unos escáneres que se instalarán en las cárceles para detectar drogas y teléfonos celulares. “Si detectaran mentiras, ustedes estarían en problemas”, ironizó Carlos Zannini, a coro con Florencio Randazzo, mientras Oscar Parrilli pasaba por un escáner a los periodistas. Las risotadas se frenaron cuando uno de los perros policía ladró. “Debe ser porque estás gordo”, le espetó Cristina al pingüino Zannini, pero inmediatamente se retractó: “Perdón, perdoname”.