Reelecta
Los encuestadores volvieron a sonreír. Se dio lo que se esperaba: Cristina Kirchner está virtualmente reelecta. La oposición, atomizada y humillada, deberá concentrarse en el Congreso y en 2015.
Tenía razón Duran Barba, el kirchnerismo era imbatible en 2011. Le salvó la carrera política a Macri y la vida al PRO. La Ciudad de Buenos Aires es una burbuja, trascender sostenidamente sus fronteras es algo que ningún partido nuevo logró. Mientras sean necesarios fiscales que controlen que no se roben las boletas de las mesas fuera de la avenida General Paz, el peronismo y el radicalismo o sus aliados seguirán gobernando el 85% de las intendencias de todo el país.
Carrió, que en las últimas elecciones para presidente de 2007 le ganó a Cristina Kirchner en la Ciudad de Buenos Aires e hizo una gran elección a nivel nacional, hoy se encuentra prácticamente en extinción. Otro ejemplo es el de Pino Solanas quien, tras ser la sorpresa en las elecciones de 2009 en la Ciudad de Buenos Aires, comprobó lo difícil que es mantenerse y expandirse nacionalmente. Hoy, Binner ocupa el lugar de candidato sorpresa, pero será muy difícil para el socialismo santafesino mantenerse con peso fuera de su área de influencia.
Pero también el radicalismo tiene un problema cuando se trata de disputar la presidencia: la elección de Alfonsín ayer fue muy inferior a la de Lavagna o Carrió en 2007. El panradicalismo en su conjunto, sumando a Binner en ese espacio, hizo peor elección que hace cuatro años. En 2007, Lavagna le aportó al radicalismo votos peronistas que esta vez, en parte, fueron para Duhalde. Y el corte de boletas a favor de De Narváez y contra de Alfonsín confirma que esa fusión no funcionó.
Scioli es mejor candidato a gobernador que a diputado (igual que Néstor Kirchner, cuando las candidaturas testimoniales) y De Narváez también empeoró frente a 2009. Pero probablemente De Narváez, siendo la segunda fuerza de la inmensa provincia de Buenos Aires, pueda desde una bancada de diputados sobrevivir hasta a 2015 cuando Scioli intente competir por la presidencia, primero en interna con Urtubey y Capitanich.
Diciembre ya llegó. Para Cristina Kirchner los votos obtenidos de ayer reducen las elecciones de octubre a un trámite. Se podría decir que le quedan 1.577 días de gobierno hasta el 10 de diciembre de 2015.
Casi podría comenzar su segundo mandato sin temor a que las medidas no populares que deba tomar para reordenar la economía le impidan un triunfo categórico. El año 2011 es el último en el que los sueldos pueden aumentar veinte por ciento en dólares. De repetirse en 2012, la Argentina tendría déficit comercial y en lugar de sobrar, faltarían dólares. Dicen los empresarios cercanos al Gobierno que la Presidenta habla de aumentos de sueldos de menos del diez por ciento para el año próximo.
Quizás la salida de Moyano como secretario general de la CGT tenga alguna conexión con los aumentos próximos.
El segundo mandato de Cristina Kirchner podría reservarles sorpresas a quienes imaginan que un triunfo contundente del oficialismo produzca una economía “chavista”. Quizás la profundización del modelo sea realizar las promesas incumplidas en 2007, cuando fue electa para su primera presidencia, cuando el oficialismo hablaba de mayor institucionalidad política y una economía más integrada al mundo.
El kirchnerismo aumentó su virulencia y agresividad con sus adversarios reales o creados cuando se vio débil, al perder las elecciones de 2009. ¿Lo tranquilizará un cómodo triunfo de la Presidenta?
* Especial para diario Perfil