3 marzo, 2021

"Supermercados para todos", tras la pulseada de los K sobre Carrefour

Para seguir ocultando el creciente nivel de inflación, el Gobierno lanzará en menos de un mes una nueva iniciativa para acercar a los barrios de la zona metropolitana los productos de la canasta básica a precios accesibles. Tomará como base del proyecto las 166 sucursales de la red de supermercados Eki, que fueron adquiridas hace poco más de un mes por un grupo inversor local que tiene diálogo directo con la Casa Rosada, luego de que el grupo francés Carrefour estuviera a solo horas de adquirirla, y dejara trascender que deponía su oferta por "presiones oficiales".
Según el diario ‘El Cronista’, dos fuentes al tanto del proyecto que pidieron reserva de sus nombres, en cada local de Eki estarán disponibles no más de 120 productos de primera necesidad y sus precios se regirán por los del Mercado Central de Buenos Aires.
Esa iniciativa buscará sistematizar los planes "Para Todos", que incluyeron hasta ahora la venta por temporadas en puntos específicos de la Ciudad y el conurbano de lácteos, cerdo, carne, bicicletas, televisores LCD, milanesas, electrodomésticos y pescado a precios populares.
La fecha de lanzamiento de la iniciativa estaría fijada para el 15 de noviembre, por lo que el personal de la cadena de supermercados trabaja contrarreloj para dejar todo listo.
Los proveedores, con los que ya están negociando, serán principalmente el Mercado Central y, en menor medida, las empresas que hasta ahora le vendían a Eki. Con estos últimos, sin embargo, hay algunos problemas de confianza debido a la cantidad de deudas impagas que acumuló Nexus Partners, la anterior gestora de Formatos Eficientes, firma dueña las tiendas.
Eki está desde hace 5 semanas en manos de un grupo inversor local integrado por los ex directores de Walmart Diego Calderón, Christian Thomas y Christopher Jones. De la empresa también forman parte el presidente de la Asociación Argentina de Marketing, Mariano Fernández Madero; el ex gerente comercial de Granja Tres Arroyos, Daniel González Iglesias; y el ex secretario de la Cámara de supermercados chinos Casrech, Miguel Ángel Calvete.
La iniciativa de convertir a estas tiendas de cercanía en parte de los programas "Para Todos", sin embargo, nació del Gobierno; con lo que se confirmaron los rumores que hace semanas hablan de que el kirchnerismo está detrás de la compra de Eki.
Además, el sello del K se ve más allá de las góndolas. La mano del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, parece asomar detrás del merchandising que recibieron los empleados de Eki al cambiar de manos la administración de la firma.
Lapiceras, gorras y remeras con inscripciones de apoyo al gobierno nacional poblaron las sucursales, junto a unos llaveros que muestran de un lado la imagen de la presidente Cristina Fernández con el cabello recogido en un rodete y, del otro, la leyenda que se hizo carne en cada una de las iniciativas que impulsa el funcionario: "Clarín miente".
Mientras tanto, las tiendas continúan sin mostrar grandes movimientos de mercadería o clientes y los cerca de 1.800 empleados de la firma manifiestan creciente incertidumbre sobre su futuro laboral, en medio del alejamiento de decenas de los profesionales que se desempeñaban en el sector administrativo, según publicó en los últimos días el portal especializado ‘Los Recursos Humanos’.
Hace unos días, corrieron las versiones de que jóvenes de La Cámpora habrían acercado a la titular del Poder Ejecutivo un paper por el cual se aconsejaba la nacionalización (sic) de la cadena Eki.
Según publicó el sitio ‘La Voz 901’, "resulta que Servicios Eficientes S.A. —la controladora de aproximadamente 300 locales en el país— a la vez franquician a terceros, por lo que este enorme aparato de logística, llave en mano, resulta una atractiva posibilidad para el oficialismo de propagandear una nueva manera K de ir a hacer las compras, y de paso, legitimar los índices de precios falsos que el Gobierno se empeña en difundir a través de su holding de medios."
Hoy Eki debe la "módica" suma de $60 millones en cheques, salarios, proveedores, entre otros.
Uno de los golpes de gracia a Eki sería la imposibilidad de continuar sosteniendo un sistema de productos baratos y diferenciado de las cadenas grandes como Carrefour y Jumbo (Cencosud) o Coto, dado que no cuenta con financiación suficiente, y en segundo lugar porque la Justicia ya hace un tiempo viene fallando que la franquiciante es tan responsable laboralmente, como el franquiciado respecto de los empleados (sobre explotados, según ellos mismos expresaron al sitio mencionado).
De la misma manera en la que el gobierno de Isabelita de Perón creía que podría contener los precios expropiando o adquiriendo empresas fundidas, así Sasetru fue estatizada, en los años 70 junto a muchas otras con resultados funestos para el fisco, ahora parece que el Gobierno prueba con golpeada cadena Eki.
Otro que anduvo experimentando por esos andariveles fue Ricardo Alfonsín. Durante su gobierno se crearon, en los lugares más transitados de la Ciudad de Buenos Aires y del Interior, los Mercados Comunitarios, con la salvedad que en aquel momento el Estado solo facilitaba los lugares para la feria, y el riesgo empresario iba de la mano de las empresas que licitaban los lugares, como se usa habitualmente en las ferias municipales.
Guillermo Moreno, el secretario de carácter duro de Comercio Interior de la Nación, ve en la nacionalización de Eki la excusa perfecta para justificar y enderezar todos los índices fantásticos que su controvertida secretaria emite, en especial el IPC. Además de ello, no solo el Estado financiaría un negocio de quebranto, sino que las empresas quebrantadas con las cuales Eki se componía para ofertar productos, también irían a parar al rosario de vinculadas de la cadena, que cuenta con camiones, logística, depósitos, etc.
Por eso , la extendida cadena resultó atractiva para Moreno y sus dibujantes del INdEC.
Los precios del Mercado Central serán muy buenos, pero en la realidad no son accesibles para la mayoría de los argentinos, como bien sabe Moreno y el resto del gobierno K. Acceden al Mercado Central los que tienen un automóvil que los lleve al alejado mercado, y aquellos que planifiquen una compra grande que justifique la ida. Además se debe conseguir la nafta para llegar al Mercado Central (y volver). También acceden la gente de los barrios periféricos, pero no son accesibles para la mayoría de los 12 millones de habitantes de Capital y los tres cordones conurbanos. De ahí que la estrategia intentaría expandirse a través de esta cadena de minimercados…
La idea central de comercio no sería competir, sino ofrecer precios de quebranto.

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