2 marzo, 2021

Moyano prepara el Plan B

Hugo Moyano ya conoce las limitaciones que le presentará el futuro luego del domingo 23/10. Es una paradoja: Moyano fue un pionero en la disputa con Héctor Magnetto/Grupo Clarín, en su caso por el sistema de distribución de diarios y revistas, pero termina compartiendo la incertidumbre sobre la posibilidad de lograr o no una tregua con Cristina Fernández reelecta.
Moyano regresó al planteo de 2002, la confederación general transportista, instancia de conflicto gremial organizado para presionar por espacios de poder. Nunca llegó a implementarla porque Eduardo Duhalde designó a Guillermo López del Punta al frente de Transporte, y cuando Néstor Kirchner, vía Nicolás Fernández, ‘liquidaron’ a López del Punta, Moyano apeló a la acción directa en el despacho del senador nacional por Santa Cruz, quien tansmitió el alerta al aún débil Presidente (ni siquiera había obtenido más sufragios que Carlos Menem), quien pactó con Moyano, más allá de que Ricardo Jaime continuara en Transporte.
El problema de la confederación general transportista es que no se produzcan traiciones/fugas/éxodos que dejen a Moyano en soledad, porque si algo tienen en claro todos los protagonistas del juego perverso que es habitual del sindicalismo y la política, es que a Moyano hay que quitarle aliados.
Por ejemplo, el ascenso de Moyano a la conducción de la Confederación General del Trabajo fue desde el Movimiento de Trabajadores Argentinos, que organizó junto a la Unión Tranviarios Automotor. Por lo tanto, la UTA es clave en la ambición de aislar a Moyano. Y hay otros ejemplos.
Obviamente que Moyano también tiene esa información y habrá que ver su capacidad o no de sostener su Plan B.
Moyano es el protagonista de algunas crónicas el sábado 22/10.
Por ejemplo, Nicolas Balinotti escribió en el diario La Nación:
"Eran más de 50 comensales y Hugo Moyano se ubicó en una mesa rodeado sólo por "los suyos", sin ánimo de impulsar gestiones secretas o de avivar internas. Pero la imagen en el restaurante del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) alcanzó para trazar una virtual línea divisoria que sintetiza cómo está hoy la CGT.
El reciente blanqueo del acuerdo entre dos sectores disidentes del moyanismo para desbancar al camionero de la secretaría general de la CGT acentuó una disputa que amenaza con volver a fracturar la central obrera. Así lo reconocieron a LA NACION desde los diferentes grupos en pugna: los aliados de Moyano, "los independientes" y "los Gordos" (representantes de los grandes gremios).
(…) "Sin Moyano, no veo una figura capaz de conducir. La ausencia de un hombre que surja del consenso obliga a los otros sectores a negociar con nosotros. No veo a Hugo resistiendo ni disciplinado. Creo que él estará en una mesa chica de poder", analizó un moyanista que reconoció que la amenaza opositora puso en riesgo el liderazgo de su jefe.
Despuntaba la medianoche del viernes cuando los gremialistas levantaron sus copas y brindaron en el restaurante del SOMU. Hubo unanimidad para felicitar a Guillermo Pereyra, el organizador del ágape con la excusa de celebrar su reelección en el Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Neuquén, La Pampa y Río Negro.
Pereyra está alineado con Moyano. Es más, su hijo Flavio, quien lidera el gremio de los informáticos en el Sur, tendrá el martes 25/10 una audiencia con el camionero para tratar de expandir el sindicato por todo el país.
Durante la cena, a la vera del Río de la Plata, se debatió casi por obligación acerca del futuro de la CGT. No hubo peleas ni debates. Tampoco se definió una estrategia por seguir. Fue un intercambio de opiniones entre moyanistas, independientes y algunos dirigentes que hasta ahora se mantienen neutrales.
Si bien estuvieron ausentes, "los Gordos" estuvieron al tanto de todo lo que se conversó. Se hizo mención, también, al mensaje de Cristina Kirchner en el cierre de su campaña. "Después de ese discurso, debemos estar todos juntos, apoyando", se entusiasmó un dirigente de peso. Su expresión tuvo coincidencias. Incluso, entre los moyanistas.
Mientras la noche avanzaba, Moyano comentó con Pereyra sobre un deseo que no es nuevo y que estaría dispuesto a cumplir: la creación de un partido político vinculado a los trabajadores y al peronismo. El objetivo del referente camionero es reunir en un mismo espacio a todos los sindicalistas que ejerzan un cargo político. En los comicios de mañana, por ejemplo, Moyano podría sumar una decena de concejales propios en terreno bonaerense. Además, claro, de la posibilidad de que su hijo Facundo accediera a la Cámara de Diputados de la Nación, donde el líder sindical ya cuenta con cuatro de sus hombres más fieles: Omar Plaini, Héctor Recalde, Octavio Argüello y Antonio Alizegui.
El proyecto del partido propio se remonta a 2009, cuando surgió la Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista, que aún no tiene categoría de partido político. (…)".
A su vez, Emilia Delfino en el periódico Diario Perfil:
"El objetivo tanto del Gobierno como de los sindicalistas será “no generar otro Moyano”. Así resumen los distintos sectores gremiales la pelea por el comando de la CGT que comienza su cuenta regresiva a partir del lunes 24/10. Sin embargo, se equivocan si creen que Hugo Moyano renunciará al poder que se ha sabido ganar.
(…) “La salida anticipada no es posible a corto plazo. Sólo garantiza la ruptura y eso no nos conviene”, interpreta uno de los “Independientes”.
“Moyano es más peligroso afuera que adentro” de la CGT, opina uno de sus propios aliados indiscutidos.
“Los obsecuentes siguen operando para que no se asuma lo que va a terminar pasando: que en julio Moyano debe dejar la conducción de CGT”, se quejó de sus colegas un moyanista desencantado.
La embestida contra el líder camionero tiene sus grises. Si bien los sectores concuerdan con que el liderazgo de Moyano en la CGT tiene fecha de vencimiento, todos quieren imponer al sucesor que no tienen. Aunque cada sector tiene un posible candidato, ninguno tiene el consenso total. “Los gordos deberían empezar a comprender que ya no van a poder manejar la CGT”, disparó uno de los “Independientes” esta semana mientras leía en los diarios que ese sector pedía la salida anticipada de Moyano.
(…) Un alto dirigente de la CGT confió el jueves a PERFIL lo que algunos asesores de Moyano ya sugerían desde hacía semanas: Omar Viviani (taxistas) daría un paso al costado como secretario general de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) y Moyano asumiría ese cargo en mayo, justo dos meses antes del confederal que terminará con las nuevas autoridades de la central.
La CATT es una asociación que nuclea a 36 gremios del transporte terrestre, aéreo y marítimo, reactivada en 2004, luego de que el entonces presidente Néstor Kirchner le devolviera la personería gremial que la dictadura militar les había arrebatado a los gremios del transporte.
La Confederación podrá ser la plataforma de poder que el camionero necesita para seguir haciendo notar su poder. “La CATT hoy es un sello de goma, hasta hoy. Tiene poder de fuego real porque nuclea a los gremios del transporte, los mismos que hoy integran la CGT moyanista”, cuenta un asesor de uno de los integrantes de la agrupación. Moyano como secretario general de la CATT, admite, le daría otra impronta y otro peso y permitiría al camionero conservar una cuota de su poder.
“Lo mejor que le puede pasar a Hugo es que Viviani dé un paso al costado en la CATT y él asuma como secretario general. Es el único lugar donde le puede hacer frente a la CGT o al Gobierno”, confirma un asesor.
La CATT, además, engloba a la mayoría de los aliados actuales del camionero, como Viviani, Enrique Suárez (SOMU) y Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), Jorge Pérez Tamayo (pilotos), entre otros. (…)".

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