28 febrero, 2021

En el Gobierno varios funcionarios prefieren tener ahorros en dólares

Dentro del mismo Gobierno que puso restricciones para comprar dólares, existen funcionarios que guardan la mayoría de sus ahorros en moneda norteamericana. Y dentro de ese grupo se encuentran –precisamente– los hombres que están poniendo las trabas para comprarlos: el ministro de Economía, Amado Boudou, y el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray.
Los datos surgen de las últimas declaraciones juradas presentadas ante la Oficina Anticorrupción (OA), que corresponden a diciembre del año 2010 y que también muestran como una curiosa excepción al secretario de Comercio, Guillermo Moreno, quien declaró que no tiene un solo billete verde.
Además, los informes patrimoniales revelan que los integrantes del gabinete se comportan igual que la mayoría de los argentinos y que poseen dólares entre sus ahorros. Ese listado está encabezado por la presidenta Cristina Fernández, porque informó un plazo fijo con 3.066.632 dólares.
Sin embargo, ese número parece acorde con su patrimonio de 76 millones de pesos, que siempre fue el más elevado de todo el Gobierno, y al mismo tiempo la mandataria declaró más dinero en moneda nacional: 21 millones de pesos en depósitos bancarios.
En el listado de los funcionarios que poseen más dólares, CFK aparece seguida de cerca por el canciller Héctor Timerman (US$ 331.987), el subsecretario de Inteligencia, Francisco Larcher (US$ 230.675)el ministro de Justicia, Julio Alak (US$ 202.200), y el secretario de Inteligencia, Héctor Icazuriaga (US$ 164.442).
Un caso particular es el ministro de Economía, Amado Boudou, que declara tener la mayoría de sus ahorros en billetes norteamericanos. Su declaración jurada, en el ítem “depósitos y dinero en efectivo”, informa que se dividen en 145.600 dólares y 39.582 pesos.
Cuando se revelaron estos datos de su patrimonio, que implicaban que su fortuna había crecido 65 por ciento en sólo un año, el vicepresidente electo salió a contradecir su propio informe: aseguró que en realidad tenía 145 mil pesos en moneda estadounidense.
El ministro hizo esas declaraciones en agosto y al día de hoy todavía no corrigió ese “error” ante la Oficina Anticorrupción. Pero aun si sus declaraciones fueran correctas, el valor de sus ahorros verdes seguiría siendo mayor a los que están en pesos.
Otro caso interesante corresponde al titular de la AFIP, que en los últimos días implementó las medidas para restringir la venta de dólares a los ciudadanos de a pie. Ricardo Echegaray declaró una gran cantidad de depósitos en pesos, que se clavan en la cifra de $ 368.195.
Sin embargo, el ex militante de la Ucedé también informó unos 106 mil dólares en efectivo y otros US$ 905 en una caja de ahorros, lo que representa un equivalente de 428.689 pesos.
Dentro de los funcionarios que toman decisiones económicas, se podría colocar en el extremo opuesto a Moreno, quien es conocido por su fanatismo por el “modelo” económico del kirchnerismo y al menos en este punto muestra coherencia, porque consignó que no tiene un solo dólar.
El funcionario apuntó que posee poco más de 17 mil pesos en una caja de ahorros y la mayoría de sus ahorros están invertidos en un variado menú de bonos del Estado nacional, lo que además revela que tiene plena confianza en la capacidad de pago del Gobierno. Y cerca de Moreno se ubica el titular de la Anses, Diego Bossio, quien tiene 264.370 pesos y apenas 18.789 dólares.
Negativa repercusión internacional
La decisión adoptada por el Gobierno de restringir la compra de dólares no tuvo una buena recepción en las principales capitales del mundo, en donde la medida fue vista como un retroceso en materia de previsibilidad económica. Así lo reflejaron ayer algunos de los medios internacionales más influyentes.
“En materia de crisis de deuda, América del Sur ofrece lecciones valiosas”, titula el prestigioso diario The Washington Post. En la nota, contrasta la situación de la Argentina que perdió la confianza internacional con el default de 2001 “y persiste como un paria” en el sistema económico mundial, y Uruguay, que es presentado como un país previsible. También recomienda a Grecia que “no siga el ejemplo de la Argentina” en el sentido de declarar el default de su deuda.
Otra publicación que criticó al gobierno argentino fue la británica The Economist, que calificó como “desacertada” la decisión de establecer una regulación cambiaria. La interpretación fue que respondió a la intención de sostener un peso nacional devaluado por los efectos de la inflación y de la desconfianza.

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