El amo del molinete
Bastante polvareda ha levantado una medida adoptada por el vocero de Amado Boudou, Sergio Poggi. El portavoz que cumple con el manual k de la comunicación y sólo habla con la prensa cuando le interesa dispuso un extraño requisito para el acceso de los periodistas que visitan el Ministerio de Economía. Durante décadas, cualquier cronista podía ingresar al palacio de la calle Yrigoyen registrándose en la recepción y anunciando con qué funcionario tenía prevista un cita. Pero ahora hay que cumplir con un paso más. Sea quien fuere la persona a la que el periodista en cuestión desee visitar en el edificio, deberá contar con la autorización del propio Poggi. Y de su visto bueno depende que se mueva o no el molinete de la entrada.