8 marzo, 2021

La cultura ganó las calles en la Noche de las Librerías

El silencio por la ausencia de autos resulta extraño y se corta por el sonido de los pasos y las voces de las miles de personas que se adueñan de la avenida Corrientes. Más al fondo, los acordes de un recital. Es la quinta edición de La Noche de las Librerías, y el clima empuja a aprovechar una buena caminata, con una temperatura que a las 20 marcaba unos apenas calurosos 26 grados. Entre conciertos, talleres de historietas, lecturas, espectáculos teatrales y búsquedas del tesoro, vecinos y turistas se tentaron con las ofertas y promociones de cientos de títulos que los libreros pusieron a la venta.
La convocatoria fue fuerte, y las actividades variadas, como cuando entre la multitud apareció un grupo de unos 100 chicos con globos, guiados por coordinadores, que iban de librería en librería en la “búsqueda del tesoro”.
Como las otras “noches” que se organizan en las calles de la Ciudad –la de las Disquerías, la de los Museos y la Noche en Vela (ver Las otras tres )– la de las librerías ya se instaló como un clásico. En Corrientes 1454, un grupo de ilustradores dejó plasmado su trabajo sobre un mural que funcionó como un gran pizarrón blanco. Los dibujos tuvieron al libro como hilo temático. Jazmín Varela (23), una ilustradora rosarina contó: “La idea es fabulosa, no puedo creer la cantidad de gente que hay”. Ella dibujó una heroína de cuento cabalgando sobre un perro salchicha con montura de libro.
Organizada por los ministerios de Cultura y Desarrollo Económico porteños, este año La Noche de las Librerías tuvo un marco especial: la distinción como Capital Mundial del Libro a la Ciudad de Buenos Aires, por la UNESCO.
Cerca de uno de los livings –hubo cuatro, acondicionados con puffs y sillones– estaba Rebeca con su marido Oscar, un matrimonio de Villa Crespo. “Aprovechamos que sacan a las veredas mesas con libros, hay buenos títulos en oferta, compramos una edición de bolsillo de un clásico que no teníamos, Cien años de soledad , de Gabriel García Márquez por $ 25. Vamos ver si encontramos algún teatro para una función tarde”, contaron. Con tanta gente, casi todos los locales de la avenida abrieron, en especial bares y pizzerías.
En otro de los livings, un seleccionado de los más reconocidos libreros de la Ciudad hizo recomendaciones sobre qué libros comprar (ver Testimonio ).
El ministro de Cultura, Hernán Lombardi, señaló: “Es un orgullo tener un evento así con tanta convocatoria”. Francisco Cabrera, de Desarrollo Económico, precisó: “En la Ciudad en 2010 la venta de libros facturó $ 2.100 millones y se publicaron 28.000 títulos”.
Sobre la “peatonal” Corrientes, se veían también simultáneas de damas y ajedrez y desafíos de juegos de palabras cruzadas.
Las actividades también llegaron a los barrios. En Palermo se realizó una visita guiada a los rincones que evocan a Jorge Luis Borges y Julio Cortázar. Hubo clínicas de escritura en el Museo Sívori. Y espectáculos de magia, show de títeres, talleres de ciencia y lecturas de poesías en diferentes espacios culturales. En San Telmo hubo narración oral para chicos, promovidas por las librerías mas populares del barrio. Y en Almagro un grupo de dibujantes pintó a sus personajes favoritos y hubo recitales y muestras de editoriales.
El gran cierre fue con recitales de Sandra Mihanovich, sobre María Elena Walsh, y Antonio Birabent, con poemas de Baldomero Fernández Moreno.

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