4 marzo, 2021

El "cepo cambiario" cumplió un mes y costó $ 8 mil millones

La estrategia del Gobierno para atenuar la fuga de divisas récord en el año electoral, que comenzó con los controles de la AFIP para la compra de dólares y siguió con presiones a empresas para que no importen, cumplió un mes y sus consecuencias son cada vez más visibles. La más resonante es que contrajo el comercio exterior a tal punto que redujo en noviembre en al menos $ 5 mil millones la recaudación de impuestos que tienen ese origen. Además, impulsó al alza las tasas de interés, el dólar paralelo llegó a niveles récord, promovió el retiro de depósitos de los bancos e hizo caer las reservas. Para los economistas, “lo peor es que generó incertidumbre”, y para muchos empresarios, “dio por terminado el año” en materia de inversiones. Según el Gobierno, “cumplió su objetivo”.
El frenazo oficial al mercado del dólar cumplió un mes el jueves, el mismo día en el que el Banco Central confirmó que entre enero y septiembre se habían fugado capitales por US$ 18.245 millones, que sumado a los US$ 3.500 millones de octubre, presionaba la devaluación del dólar y hacía perder reservas. Fue entonces que el 31 de octubre prohibió las ventas de dólares a quienes no tenían autorización de la AFIP, presionó a empresas para no comprar ni pagar importaciones y “en una palabra, congeló el mercado cambiario”, según coinciden en la City.
“Pero al parecer, no previó que parar las importaciones tendría un impacto negativo en las mismas arcas públicas”, reveló ayer a PERFIL el economista del Ieral Jorge Vasconcelos, al sacar a la luz que las barreras contra el dólar generaron una desaceleración en la recaudación en noviembre. “Entre enero y octubre, la recaudación venía creciendo 32,6%, pero en noviembre se redujo a 29,9%. ¿Por qué? Por los impuestos vinculados al comercio exterior”, frenado por la medida cambiaria, según publica Perfil.
Los derechos de exportación y los aranceles de importación, entre otros tributos, explicaban hasta octubre 6,9 puntos porcentuales de la expansión de la recaudación, “pero en noviembre sólo significó 2,2 puntos”. En otras palabras, por el frenazo oficial, se recaudó 2,7% menos, o lo que es igual a unos $ 4.950 millones. La caída habría sido de 5,1 puntos, según Vasconcelos, por las devoluciones que la AFIP no hizo por el parate. Por lo que podría haberse recaudado hasta $ 8 mil más.
Consultado respecto de si los límites a comprar dólares causaron esto, el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, dijo que “no obedece exclusivamente a estos mecanismos de control”. Según sus datos, sin embargo, muestran como se congeló la venta de dólares, pero también el comercio exterior: las devoluciones a las importaciones cayeron 95% y los reintegros a las exportaciones el 94%, en su comparación con noviembre de 2010.
La estrategia oficial, para banqueros, empresarios y economistas consultados cambió el panorama económico de fin de año. En efecto, muchos adelantaron vacaciones y suspendieron inversiones y planes “hasta que baje la fuga, se relajen controles (a las importaciones) y se anuncie el nuevo ministro” de Economía, según explicaron a PERFIL. “Muchos empresarios entraron en el ‘Wait and Think’ (esperar y pensar)” y ver hasta que se despeje la incertidumbre creada”, dijo Rodrigo Alvarez, gerente de Economía y Finanzas en Ecolatina. El impacto en el comercio exterior “no será en vano, más teniendo en cuenta que sólo 18% de lo que se importa va al consumo; el resto alimenta a la industria”, añadió.
En la práctica, los nuevos controles hicieron reducir a la mitad las operaciones de compra y venta. Pasaron de ser US$ 530 a US$ 230 millones diarios, según ZonaBancos. Los ahorristas sacaron al menos US$ 2.600 millones de los bancos (16% de los depósitos) y no se renovaron plazos fijos por US$ 603 millones, según el Banco Central. La tasa de interés pasó de 18% a 23% para plazos fijos en pesos, y para los créditos lo hicieron en sintonía. Los créditos para prefinanciación de exportaciones y para capital de trabajo se diezmaron, y el dólar paralelo llegó a tener una brecha de 18%, récord desde 2008.
Tampoco se evita que las reservas dejen de caer. Lo hicieron en el 12% en el año (4% en el mes), aunque gracias al mercado más calmo, Mercedes Marcó del Pont volvió a comprar dólares, unos US$ 260 millones, luego de meses de tener que vender.
Bono para evitar caer en déficit
El Gobierno lanzará un nuevo bono de largo plazo en dólares y volverá a pedir financiamiento intra Estado para paliar las alicaídas cuentas fiscales. Serán títulos de deuda por unos US$ 1.156 millones en conjunto, según sendas Resoluciones Conjuntas de las Secretarías de Hacienda y de Finanzas, que fueron publicadas ayer en el Boletín Oficial.
Con estas nuevas colocaciones, la deuda del Tesoro con diferentes organismos públicos supera en lo que va del año los $ 36.650 millones.
En esta oportunidad, se autorizó la emisión de diez Letras del Tesoro en dólares, que serán suscriptas en forma directa por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA (Cammesa), por un total de US$ 356 millones.
Curiosamente, Cammesa es la principal deudora del sistema financiero argentino y tiene además deudas por decenas de miles de millones de dólares. Su actuación es clave en el esquema de subsidios, ya que es la que afronta la diferencia entre el precio de la electricidad que abonan los consumidores y el verdadero costo de producción.
Por otra parte, el Gobierno autorizó la emisión de Bonos de la República Argentina (Bonar 2033) con descuento por un valor nominal de US$ 800 millones, que serán liquidados en el país. De esta manera, el Gobierno cumple con su idea de evitar pedir préstamos al extranjero y salir del trance fiscal en el que se encuentra, por el que –entre otras cosas– debió realizar una quita de subsidios.

Deja un comentario