No me mojen, soy Sofia… Zamolo
El festejo por la reasunción de Mauricio Macri al frente del gobierno porteño, realizado en la quinta que el ministro Néstor Grindetti alquila en Tortuguitas, tuvo condimentos de festejo adolescente, pero también algunos límites. Luego de la partida del jefe, que se fue a dormir temprano, distintos ministros fueron empujados a la piscina a modo de bautismo en la función, y así lo sufrieron María Eugenia Vidal (vicejefa), Andrés Ibarra (Modernización) y Carolina Stanley (Desarrollo Social). Cuentan testigos que Emilio Monzó escapó al trote para no ser empapado, y que el joven legislador Pro Fernando de Andreis salió en defensa de su novia, la recién llegada y modelo top Sofía Zámolo. La salvó, así, de tener que cambiarse de ropa en plena fiesta macrista.