Explicaciones
Daniel Scioli maneja la ambulancia que va recogiendo los heridos que el kirchnerismo tira por la ventana. Ahora es el turno de Hugo Moyano, que renunció al partido para volver al peronismo. Pero la lista es larga: Alberto Fernández, Eduardo Camaño, Felipe Solá, José Pampuro y Santiago Montoya son algunos de los maltratados que estuvieron más o menos cerca de Néstor y que, ahora, miran a Cristina desde la vereda sciolista.
Scioli les tira un cable, limpia sus heridas y los suma a su Estado Mayor de funcionarios. Acumula imagen positiva e intención de voto con el ciudadano común con un lenguaje sencillo y una fuerte presencia mediática lejos de los dogmas y cerca de las figuras más populares del mundo del espectáculo. Es el fundador del peronismo zen, como dice uno de sus colaboradores para distinguirlo del cristinismo heavy, que es la pelea eterna contra enemigos rotativos.
Scioli es un componedor por naturaleza. Flexible hasta la exasperación, pragmático como un peronista de libro, y no entiende cómo el máximo representante de los trabajadores organizados puede quedar afuera del PJ. No puede creer que con los tiempos económicos turbulentos que se vienen, haya tanta soberbia como para que Cristina le declare la guerra a Hugo Moyano.
Scioli es un dirigente no beligerante que siempre le da una oportunidad a la paz. A esta altura del partido no va a cambiar su génesis, pero este año ya hizo varios gestos de autodefensa que demuestran que no está dispuesto a dejarse cortar la cabeza ni a rendirse. Fulbito para la tribuna con Macri. Dos horas de reunión con el nuevo Satanás camionero. Inauguraciones con Marcela, la hija de Ernestina Herrera de Noble, y un par de furibundas respuestas de quien es su jefe de Gabinete y encargado de decir lo que Scioli piensa. En su momento, flojo de papeles, Alberto Pérez le hizo a Horacio Verbitsky la peor acusación que se le puede hacer: haber colaborado con la dictadura en general y con la Fuerza Aérea en particular. Y en estas horas lo caracterizó como “difamador serial”, casi al mismo tiempo que el periodista, que funciona como ministro sin cartera, saludaba eufórico en la Casa Rosada.
Será apasionante seguir la escalada de estas escaramuzas estratégicas. Porque obligará a Cristina a tomar partido. Su corazoncito estético está con Nilda Garré y Verbitsky, su mejor propagandista. Pero la Presidenta no come vidrio y desconfía del sectarismo antipopular. Sabe que no puede domesticar al peronismo bonaerense solamente con Mariotto y Sabbatella. Es tan consciente de eso que en su último show televisivo saludó con un confianzudo y coloquial: “Vasco, feliz cumpleaños”, nada menos que a Raúl Othacehé, intendente de Merlo e ícono de la derecha violenta, todo un experto en romper cabezas de militantes de Martín Sabbatella.
La batalla se libra en territorio de la seguridad. ¿Cuándo derrocarán y quién reemplazará a Ricardo Casal? Esta vez, Verbitsky superó todos los límites. Porque no fueron solamente las habituales opiniones demoledoras contra el ministro Casal. Esta vez acusó directamente al encargado de la seguridad bonaerense de cometer delitos gravísimos: plantar armas y drogas en barrios populares en medio de allanamientos con o sin orden judicial y maltratar a niños y mujeres, entre otras calamidades. La Justicia deberá investigar a fondo. Si es cierto lo que Verbitsky dice, Casal debe irse. Si no es verdad, Alberto Pérez habrá confirmado su caracterización de “difamador serial”.
Esta pelea de semifondo entre Garré y Casal es decisiva para imaginar lo que se viene. Porque funciona como telonera y anticipo de la madre de todas las batallas: Cristina vs. Scioli. Las operaciones cruzadas recién comienzan. Pero ésta fue la peor semana de Nilda Garré desde que se hizo cargo del ministerio. Ocupó dos veces el púlpito mediático para impartir enseñanzas de cómo debe enfrentarse la delincuencia desde el progresismo retórico mientras le explotaron por lo menos seis granadas en sus manos. A saber:
1) Patoteros autodenominados ex combatientes casi matan de una paliza al diputado kirchnerista José María Díaz Bancalari en la puerta de la Casa Rosada. El legislador denunció la parálisis de los policías federales. Fue patético observar las dudas y confusión de los agentes con chalecos naranjas. Uno de ellos le confesó a un movilero de radio: “Si miramos para otro lado, nos sancionan. Y si reprimimos a los atacantes, también”. ¿Eso es progresismo eficiente o infantilismo pequeñoburgués que recita buenas intenciones y desprotege a los argentinos más humildes?
2) Dos medios de comunicación no destituyentes, ubicados entre los que más publicidad oficial reciben (Crónica y América TV) fueron reprendidos por Garré. Uno por publicar las horrorosas fotos policiales de la muerte de Jazmín de Grazia y otro por fomentar la inseguridad repitiendo todo el día imágenes de un “asalto en vivo” en Constitución que, según la ministra, fue un montaje a cambio de unos pesos.
3) Un fotógrafo francés fue asesinado a puñaladas en pleno día, a metros de la Cancillería y el hotel Sheraton, en una de las plazas más concurridas de la Capital.
4) Enrique Pinti fue golpeado y lastimado en la calle Corrientes, la que nunca duerme y la más concurrida por los turistas. El objetivo: robarle su reloj.
5) Tristán Bauer, capo mediático K y habitual ocupante de las primeras filas en la Casa de Gobierno, de acuerdo con la información policial, en Saavedra, sufrió un secuestro exprés, un culatazo en su cabeza, y su esposa tuvo que pagar rescate para que lo liberaran. Según el comunicado oficial ,“sólo le robaron el auto”, un Peugeot 407 de uso oficial.
6) La represión brutal de Catamarca y Tucumán (con gobernadores híper K) produjo heridos y detenidos. Hubo policías sin identificación y hasta autos sin chapa. ¿Recuerdos tenebrosos? Garré se negó a opinar sobre esos “hechos puntuales” y siguió con su arremetida contra los medios.
Moyano y Scioli saben que ver la paja en el ojo ajeno mientras se tiene una viga en el propio no es la mejor manera de solucionar problemas. A veces los funcionarios, en lugar de dar cátedra, deberían dar explicaciones.
* Especial para Perfil