27 enero, 2021

“Tengo miedo de salir de mi casa”: habló la mujer acosada en redes sociales por un hombre que terminó metiéndose en su oficina para dejarle un regalo

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Hace dos días, en su cuenta de Twitter, una joven de 24 años publicó una historia en la que un hombre obsesionado llegó hasta el escritorio de su trabajo para dejarle un regalo junto a una carta. “No quiero que pienses que soy un loco acosador”, le escribió entre varias líneas tras presentarse en la oficina luego de asediarla durante meses por Instagram.

“Gente yo creía que ‘You’ era una serie pero un enfermo entró a mi oficina a dejarme esto en el escritorio cuando yo estaba en una reunión”. Haciendo referencia a la serie que se transmite por Netlfix, Juana describió en su cuenta de Twitter que encontró en su despacho golosinas de una reconocida marca de chocolates de Bariloche, acompañadas de una carta. La publicación se volvió viral con más de 1900 comentarios, 9.300 retuits y 77.500 likes.

“Ahora estoy un poco mejor, mas tranquila, aunque tengo miedo salir de mi casa. En el momento no tuve mucha reacción al ver la bolsa, porque no tenía mi nombre por fuera y supuse que alguien se la había olvidado arriba de mi escritorio”, explicó la joven, quien vive en la provincia de Buenos Aires, a Infobae.

“Chusmeo adentro para ver que tenía, como para ubicar al dueño. Y ahí vi el sobre que decía: ‘Para Juana’”, reveló. Hernán, el autor del hecho, conoció a Juana a través de Tinder. De allí consiguió su cuenta de Instagram y comenzó a seguirla. Acto seguido le comentó cada publicación y todas las stories que compartió la joven en su perfil. Tras no recibir respuesta, encontró la dirección de su trabajo y llegó hasta el escritorio en el cual se sienta cada mañana.

“Yo sólo le respondí un comentario en una publicación que me hizo una vez. Cuando me empezó a seguir yo tenia el Instagram público. Pero hace ocho meses cambié de trabajo y puse en privado mi perfil. Al no seguirlo, sus mensajes no tienen notificación, no aparecen en mis mensajes directos. Quedan archivados ahí, hasta que los aceptás. Por eso nunca lo bloqueé, porque no entraba a ese chat”, indicó.

Juana cree que consiguió la dirección de su trabajo por LinkedIn, ya que la semana pasada la joven actualizó su perfil. “Sólo publiqué historias el día de la fiesta de fin de año de la empresa en donde trabajo, que fue a principios de diciembre. Estoy segura de que fue de alguna de esas dos maneras, porque estoy convencida de que jamás puse la ubicación de mi trabajo”, contó.

Su denuncia, radicada en una Comisaría cercana a su casa y derivada a la Fiscalía Nº1 de San Justo, contiene las grabaciones de las cámaras de seguridad del edificio, en el que se ve al hombre ingresando al mismo con un casco de moto y un paquete, en el cual llevaba los chocolates y la carta. “Lo dejó entrar el chico de mantenimiento, que pensó que era un delivery por el casco de la moto y la bolsa de comida. Entró a la oficina en la que trabajo y se quedó 10 minutos esperándome. Lo vi por las cámaras”, sostuvo Juana.

“Qué difícil romper el hielo, ¿cómo estás? Si estás leyendo esto es porque me animé a enviarte esta carta y algún presente que acompañe la situación. Antes que nada, no quiero que pienses que soy un loco acosador. Soy un poco tímido, normal de barrio, al que le parecés muy bella”, se presentó “Her”. “Me pareciste muy linda desde que vi tus fotos en Tinder, te agregué a Instagram, y te fui siguiendo en las historias y las publicaciones. A medida que pasaba el tiempo, cada vez más linda me parecés, mujer sencilla y elegante, de buen gusto, carismática, graciosa, independiente, y poco de sarcasmo en sus palabras. Mirada desafiante que habla por sí sola”, la describió como si la conociera de toda la vida pese a que su único contacto con ella fue a través de la pantalla de un celular y encima nunca hubo reciprocidad por parte de Juana, que nunca le contestó. Ni siquiera lo agregó.

“No soy una persona muy ‘amiga’ de las redes diría, no tengo el mejor perfil de Instagram, ni las mejores fotos. Ni tampoco soy Neruda como escritor. Entonces preferí pasar lo virtual, para poder llegar a lo real. En alguna de tus historias vi dónde trabajás, así pude enviarte esta carta”, confesó su método. En su obsesión, el individuo manifestó que “idealizó muchas películas en su cabeza” antes de escribir el texto, “pero me di cuenta, que lo mejor es ser sincero con lo que sentimos y que sea lo más sencillo para que no pienses que soy más freak de lo que parece”, agregó.

“Te he escrito por mensaje directo, pero no sé si los leés. No he tenido respuestas tuyas salvo en una publicación”. Juana publicó en su Twitter esos mensajes que el acosador le envió y ella no respondió. Entre ellos se puede leer: “Sé dar muy buenos abrazos…”; “¿Qué día podés y te invito a degustar hamburguesas?”; “¿Cómo se hace para que la mujer más preciosa que hayas visto te conteste los mensajes? Sabés que siento que me enamoré en más de una vida de vos… no puede ser sino lo mucho que me gustás (sic)”. La joven no emitía respuesta, pero el usuario herseiliko insistía: “Hola Juani, perdón por haber sido tan molesto. Prometo no enviarte más mensajes románticos ni empalagosos… Sólo voy a generarte más rechazo. Gracias por dejar que mi corazón te escriba. Que seas recontra feliz, yo ya conocí a la mujer de mi vida, ojalá te encuentre alguna vez”.

Cuando parecía reconocer su asedio, los mensajes siguieron circulando: “Lo bueno de que no me leas es que puedo decirte todo lo que siento, ojalá te encuentre y te guste tanto como vos a mí. No quiero enamorarte con un mensaje, se enamora con acciones. Sólo quiero ser sincero. Aunque no existe la perfección, para mí lo sos”. Estas frases son algunas de las decenas que le enviaba a Juana.

“Solo te quiero pedir dos cosas: que no me bloquees, y que cuando lo sientas me respondas. Te voy a dejar mis datos para que sepas que soy un chico de verdad”, continuó en su carta. En efecto, el hombre en cuestión le dejó su usuario de Instagram, su número de celular, un mail de contacto, y le aclaró que es de la localidad de Haedo, en zona Oeste del conurbano bonaerense.

El acosador concluyó la misiva definiendo su gesto como “un acto de valentía”. “Estaría bueno que pudiéramos hablar y conocer nuestras historias, si no es así soy un caballero y acepto lo que vos sientas”, agregó quien firmó el texto como “Her”. Luego de que la publicación se viralizara, el hombre borró su usuario de Instagram.

“En varias oportunidades me escribía diciéndome que no me iba a hablar más. Y al otro día estaba mandándome una frase de un tema de Cerati. Ahora estoy yendo al trabajo y volviendo en combi. Pero espero que con esta denuncia no vuelva a aparecer”, completó Juana.

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