20 enero, 2021

“Ahí va Ariel, fijate que lleva una pala”: la declaración para dar con el cuerpo de Camila

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Se conocieron nuevos detalles del femicidio de Camila Aldana Tarocco, de 26 años, y la principal hipótesis de la Justicia es que el individuo resolvió asesinar salvajemente a la joven por celos, porque la muchacha ya había iniciado una nueva relación sentimental con un ex soldado voluntario, a quien, días atrás, el sujeto había agredido a golpes. El tremendo caso se registró en la localidad bonaerense de La Reja, en el partido de Moreno.

Los voceros de los tribunales de Moreno – General Rodríguez afirmaron a cronica.com.ar que, entre las pruebas que hay en contra del principal sospechoso, identificado como Ariel Alberto González, de 33 años, surgen, en parte, gracias al testimonio aportado por un matrimonio, que observó a este sujeto mientras caminaba, con una pala en las manos, a las 9:30 del sábado 4 de abril pasado (justo el día de la desaparición de la chica), encontrándose en aquellos momentos en el cruce de San Carlos y José María de Pereda, a unos 200 metros del lugar en el que Camila finalmente apareció asesinada, en un terreno baldío que está situado en la esquina de avenida Monsegur y San Cayetano.

Trascendió que el hombre le señaló entonces a su mujer: “Ahí va Ariel. Era amigo de mi hijo y ambos jugaban juntos cuando eran chicos. Fijate, tiene una pala. Si llevara un revólver, no me extrañaría”.

Posteriormente los integrantes de la pareja, que habían salido de sus domicilios para la compra de mercadería en el barrio, regresaron a su finca y luego, a través de los medios periodísticos, se enteraron de la misteriosa desaparición de la joven, lo que dio origen a un intenso debate entre ellos, ya que por miedo a padecer represalias, no querían concurrir ante la Justicia para aportar el testimonio.

Como consecuencia de estos detalles, la doctora Luisa Pontecorvo, fiscal de la Unidad Funcional N° 3 del departamento de Moreno – General Rodríguez, le pidió colaboración a los funcionarios municipales para que, con la utilización de una topadora, desmalezaran los terrenos del vecindario.

De acuerdo a lo manifestado por los informantes, los servidores públicos de la Dirección Departamental de Investigaciones (D.D.I.) de Moreno – General Rodríguez, supevisados por la fiscal Pontecorvo y la Superintendencia General de Investigaciones Judiciales de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, localizaron una cámara de seguridad privada, situada en una famosa empresa, dedicada a envasar productos para el cultivos de huertas y jardines, que está ubicada en Pío Collivadino al 1500.

González, quien había sido beneficiado por la Justicia con arresto domiciliario en un expediente abierto por reiteradas acciones de violencia de género (la víctima había sido Camila, quien había denunciado). El sujeto había fijado domicilio por este motivo en una casa en Pío Collivadino al 2500.
 Pero a su vez, el marginal –conocido con el apodo de El Pollo– contaba con 2 causas penales anteriores (una por Robo calificado y otra a raíz de un Robo simple).

El hombre no fue detenido en un comienzo porque se creyera de que había sido autor de un posible crimen, sino porque violó dicho beneficio que le concedieron los funcionarios de la Justicia y además por infringir el aislamiento preventivo obligatorio implementado en nuestro país debido al avance del Covid-19.

Mientras tanto, el cadáver en avanzado estado de putrefacción de Camila fue hallado envuelto en una bolsa celeste violácea, que sería de cuerina, pero, a simple vista, se observaban algunas lesiones.

Al respecto, la fiscal Pontecorvo sospecha que González habría asesinado a la joven debido a celos y, en tal sentido, determinó que, días atrás, el individuo siguió a la muchacha cuando iba a encontrarse con un ex soldado voluntario, con quien mantenía un vínculo amoroso.

González –que tenía con la infortunada víctima 2 hijos de 7 y 5 años- golpeó en forma violenta al ex militar al descubrirlo junto a Camila. La muchacha vivía en un inmueble en Balcarce al 3200 y se comprobó que el hombre, al violar el arresto domiciliario, frecuentaba la casa de su ex pareja.