25 enero, 2021

Naciones Unidas, sobre la deuda argentina: en las reestructuraciones debe haber “espacios para respirar” y crecer

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Del gran aislamiento al gran colapso: la deuda de los países en desarrollo en tiempos de Covid-19”. Con este título, la Organización de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) emitió un documento en el que plantea que la pandemia del coronavirus genera importantes desafíos para todos los países, pero especialmente para los que tienen abultados niveles de deuda soberana, que no podrán pagar en el contexto actual, en el que los gobiernos están destinando monstruosas sumas de dinero para mitigar los impactos económicos del virus, aún en casos de alta estrechez fiscal.

“Cómo tratar con esta necesaria acumulación de deuda pública en respuesta a la crisis y, en particular, cómo evitar el error de recurrir a la austeridad para hacer ajustes una vez que la crisis haya pasado, ya está comenzando a grabar las mentes de los formuladores de políticas en las economías avanzadas. Si los desafíos son enormes en las economías avanzadas, son enormemente más desalentadores en las economías en desarrollo, que no pueden aplastar fácilmente la curva de contagio cerrando sus economías, en gran parte informales, sin enfrentar la perspectiva de más personas muriendo de hambre que de la enfermedad de Covid-19”, dice el documento del organismo de las Naciones Unidas.

El informe tiene un apartado especial sobre la Argentina, que acaba de presentar la oferta de reestructuración de su deuda emitida bajo legislación extranjera. Luego de repasar los objetivos propuestos por la administración de Alberto Fernández respecto de la sustentabilidad de la deuda, el organismo se mostró a favor de esta posición al plantear que “en el corto plazo, las reestructuraciones de la deuda soberana deben permitir ´espacios para respirar´ a través de apropiados períodos de gracia para el pago de los servicios de deuda”. En ese tiempo, los gobiernos podrán resuelver o mitigar los desequilibrios macroeconómicos, tanto externos como internos, a través de políticas de crecimiento inclusivo, en lugar de medidas de ajuste.

El Gobierno presentó la oferta de reestructuración de la deuda ante la SEC el miércoles y planteó que estará abierta hasta el 8 de mayo
El Gobierno presentó la oferta de reestructuración de la deuda ante la SEC el miércoles y planteó que estará abierta hasta el 8 de mayo

Por lo tanto, agrega el informe, lograr una trayectoria fiscal sostenible puede requerir déficits fiscales iniciales para luego poder crecer, junto con reformas tributarias redistributivas para minimizar los impactos recesivos y lograr presupuestos equilibrados futuros sobre la base de un camino de crecimiento dinámico. “Del mismo modo, lograr un comercio sostenible y una proyección hacia el equilibrio para evitar crisis recurrentes de balanza de pagos requiere políticas para impulsar mayores exportaciones en línea también con la demanda interna”, agregó el documento.

Según la UNCTAD, a raíz de la crisis de Covid-19, cualquier requerimiento de “espacio de respiración” para devolver a las economías un crecimiento sostenible implica que las balanzas fiscal y comercial deberán ajustarse para absorber los impactos inmediatos de la crisis, además de resolver los ya existentes desequilibrios macroeconómicos.

 Las economías en desarrollo no pueden aplastar fácilmente la curva de contagio cerrando sus economías, en gran parte informales, sin enfrentar la perspectiva de más personas muriendo de hambre que de la enfermedad de Covid-19

“Los elementos esenciales de una reestructuración exitosa de la deuda soberana incluyen el pago de intereses sostenibles, así como la vinculación de estos servicios de la deuda denominada en moneda extranjera a la evolución de los ingresos de exportación. Al final de una reestructuración exitosa de la deuda soberana, los países deudores deberían poder recuperar el acceso a los mercados financieros internacionales a costos sostenibles de refinanciación”, remarcó la organización de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo.

En el caso de la Argentina, precisa el informe, la oferta de canje hecha por su gobierno a sus acreedores privados externos combina propuestas específicas para la extensión de los plazos de pago y gracia con un 62% de quita en los intereses y una reducción del 5,4% en el valor nominal de esta deuda. Algunos acreedores privados ya están rechazando la oferta, repasó el organismo. Pero aclara que “lo que debería quedar claro es que los principios básicos sobre los que basa esta propuesta el gobierno argentino (así como los principios para negociar con el FMI) son elementos esenciales para garantizar que el mundo en desarrollo puede salir de una vez por todas de las cargas de deuda insostenibles”.