20 enero, 2021

Aumentaron las estafas durante el aislamiento

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Los delincuentes reacomodan los “cuentos del tío” a las circunstancias, en este momento, la cuarentena y el coronavirus. Más aún sabiendo que la mayoría de los adultos mayores están cumpliendo los días de aislamiento social solos en sus casas. Por eso es importante estar alertas, saber cuáles son los engaños que usan para cometer las estafas. En general hablan mucho, brindan información en exceso para marear a la posible víctima.

Uno de los artilugios es hacer una llamada identificándose como de la Anses o incluso mandar un WhatsApp con el logo en donde se les dice que se les va a otorgar el bono de 10.000 pesos. “Los van amañando con números de decretos, hasta que les dicen que para acceder al beneficio tienen que dar una serie de datos que incluyen los bancarios, y así vacían la cuenta”, dice a Crónica el licenciado en Seguridad Luis Vicat, quien agrega que en otros casos les piden que vayan a un cajero automático para hacer la activación y que ellos los van a guiar por teléfono, pero lo que hacen es estafarlos.

Un tradicional cuento del tío es el de los empleados falsos de empresas de servicios o de televisión por cable que van a hacer arreglos. En estos casos han ido sofisticando el cuento para que sea más creíble, y tienen hojas membreteadas con los arreglos que tienen que realizar.

Otro cuento con el que volvieron a la carga es el de llamar desde el supuesto banco a adultos mayores diciéndoles que los dólares que tienen hay que cambiarlos porque van a salir de circulación y que van a pasar por la casa para hacerlo. Los delitos contra la propiedad han disminuido porque estamos todos en casa y hay muchos efectivos en la calle. Pero hay que tener mucho cuidado con los estafadores.

“Las estafas aumentaron en cuarentena”, sostiene Vicat. Hay que tener en cuenta que los bancos jamás piden datos por teléfono ni por e-mail. Que no hay que dar datos ni personales ni bancarios a nadie que se comunique por teléfono. Que si se recibe una llamada por algo de un servicio, hay que llamar a la empresa y corroborar si es cierto.

Ante la duda, llamar a alguien de confianza para contarle lo que está sucediendo. Los delincuentes se adaptan a los circunstancias y las aprovechan.