16 enero, 2021

Piden perpetua para boxeador que apuñaló 16 veces a su mujer

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Esta semana la Justicia pampeana dará a conocer el veredicto del juicio que se le sigue a un ex boxeador acusado de asesinar el año pasado a su pareja, Valeria Coggiola, en el marco de un proceso penal en el que la Secretaría de la Mujer provincial actúa como querellante por primera vez en un caso de femicidio.

“La cuchilla estaba en la mesita de luz y la ataqué. A partir de ahí, no me acuerdo nada más ni cuántas puñaladas le pegué. Me enteré de cuántas fueron por el diario“, declaró Enzo Walter Gauna, durante el juicio, en el que cuenta con la defensa particular del abogado Gastón Gómez.

Coggiola tenía 30 años y tres hijos menores. En la madrugada del domingo 25 de junio de 2019 fue asesinada de 16 puñaladas, en su casa de la ciudad pampeana de General Pico. Su madre, Norma Álvarez, afirmó esta semana que sólo resta que el acusado “vaya preso de por vida”, aunque nada le “devolverá” a su hija.

En los alegatos, el fiscal Guillermo Komarofsky y la Secretaría de la Mujer provincial, en representación del Estado como querellante, pidieron que Gauna sea condenado a prisión perpetua por el delito de “homicidio doblemente agravado por haber sido cometido contra su pareja y contra una mujer”.

El debate es presidido por el juez Marcelo Luis Pagano, quien, al igual que todos los demás intervinientes en el proceso, incluido el acusado, lleva un barbijo colocado durante las audiencias a puertas cerradas. En una de las jornadas del juicio el presidente del tribunal le pidió al femicida que se retire el barbijo por un momento: “Estamos juzgando a una persona a la que no le hemos visto la cara. ¿Podríamos vérsela?”.

Durante el debate declararon amigos en común de la víctima y el acusado que coincidieron en que el boxeador estaba enojado con su pareja porque días antes del crimen ella se había practicado un aborto en el hospital y no sabía si estaba embarazada de él o de otro hombre.

De acuerdo con la investigación, el ataque ocurrió alrededor de las 4, en una casa ubicada en calle 106 entre 23 y 25, en el barrio El Molino de General Pico, unos 135 kilómetros al norte de Santa Rosa, donde la víctima se encontraba junto con Gauna. Según las fuentes, una hora después del crimen de Coggiola, el sospechoso se trasladó con su ropa aparentemente manchada con sangre hasta la vecina localidad de Catriló, donde reside, y una vez allí le confesó a un familiar lo que había hecho.

Fue este quien realizó la denuncia policial, por lo que efectivos de la fuerza se trasladaron hasta la vivienda de la víctima y hallaron su cadáver. “Sólo resta esperar que vaya de por vida preso, aunque nunca me devolverá a mi hija, que era una persona maravillosa, una madre increíble, amaba a sus hijos, y ahora sólo me quedan sus últimos audios por WhatsApp, en los que se reía y se la notaba muy bien”, dijo la madre de la víctima a la prensa.