25 enero, 2021

Le robaron la billetera y su vecinita de 7 años le hizo un conmovedor regalo que se hizo viral: “Solo quería hacerla feliz”

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El sábado pasado Andrea Pichifilo (45) perdió su billetera. No recuerda exactamente dónde, pero sospecha que fue a la salida de un mercadito de compras, a metros de su casa. Solo tenía la certeza que en ella había guardado el cobro de una plata que meses atrás había prestado, los documentos personales de su hijo y una tarjeta de débito con la clave de acceso escrita en un papel. ” Como era nueva anoté el Pin para recordarlo y no llegué a pasarlo a un lugar más seguro”, le cuenta a Infobae, arrepentida de su postergación.

Quien la encontró, nunca se acercó a devolvérsela. Al contrario, optó por ir al único cajero automático que tiene Maquinachao y realizar dos extracciones. “No le alcanzó con el efectivo que tenía en la billetera -casi 4 mil pesos- y fue dos veces a sacar plata, en total se llevaron 25.000 pesos. Casi todo mi sueldo”, dice.

Andrea trabaja en el hospital Dr. Orencio Callejas como asistente odontológica. Ése es el único ingreso que le permite sostener su hogar y la crianza de su hijo de 13 años. “No vivo mal. Tengo mi casita a medio hacer, un trabajo y un auto que me regalaron. El papá de mi hijo cumple con su cuota alimentaria, eso nos ayuda. Cuando puedo, trato de ahorrar para que algún momento nos podamos dar un gustito”, reconoce.

Maquinchao, es una pequeña localidad de Río Negro, con alrededor de 2.400 habitantes, en los que la mayoría de los vecinos se conocen. “Este tipo de delitos no son comunes en la zona. Me da bronca saber que la persona que lo hizo seguramente me conoce. No se trata de la plata, porque creo que va y viene, sino del acto mal intencionado”.

Andrea hizo la denuncia correspondiente, y pronto todos los vecinos de la cuadra se enteraron de lo que había ocurrido. El tema que preocupó a la familia Torres, vecina de Andrea. Lo hablaron durante la sobremesa, y los comentarios de lo acontecido no le fueron indiferentes a Antonella de tan solo 7 años.

La pequeña, conmovida, decidió esa misma noche romper la alcancía que tenía en su habitación. Le pidió a su papá Sergio el celular para usar la linterna porque ya había oscurecido. Y salió a la vereda. Con inocencia, tocó la puerta de Andrea, esperó… como nadie contestó, decidió dejar su regalto en la reja de la entrada. Para que no se volara le puso unas piedritas.

Andrea no llegó atender porque estaba cocinando la cena. Su hijo fue quien se encontró con la sorpresa. “Me dijo: ‘Mamá mirá esto’. Era un nota escrita pegada en un cartulina colorada, y un billete de 100 pesos. Cuando lo leí me puse a llorar…”.

El papelito decía: “Vecinos, que malo que les hayan robado plata y por eso les traje plata. (100) pesos. Era todo lo que tenía. Anto”. El gesto incluyó un dibujo de una carita y tres corazones.

Los padres de Anto no sabían nada de lo ocurrido. Se enteraron del gesto de su hija a través de su vecina, que le dedicó una palabras a la pequeña en las redes sociales. “Estoy triste porque nos robaron, por la actitud de la persona”, señaló Andrea. “Pero llega una vecinita, Anto, y me deja en mi puerta esta notita que me hace llorar, pero de la ternura que me provoca. Y a la vez me da tranquilidad que hay personas que sí valen la pena. Gracias por el gesto, bella personita y también a tu familia porque ella está detrás de ti inculcándote buenas acciones”.

Sorprendida, Laura, la mamá de Anto, fue a preguntarle a su hija por lo ocurrido. “La respuesta me emocionó aun más, me contestó: ‘Solo quería hacerla feliz’. Es así de dulce, cariñosa, amorosa y ahora veo que muy empática”, reconoce su madre.

A la mañana siguiente Andrea fue personalmente agradecerle todo el cariño a los Torres. “Quería darle un abrazo, la niña estaba un poco tímida, pero intercambiamos sonrisas”.

Postal familiar. De derecha a izquierda: Laura, Sergio y Antonella. Ella es docente, él empleado público y juntos están muy orgullosos de su pequeña
Postal familiar. De derecha a izquierda: Laura, Sergio y Antonella. Ella es docente, él empleado público y juntos están muy orgullosos de su pequeña

La familia Torres no tiene un vínculo cercano con Andrea, se ven a diario y se saludan, pero cultivan la solidaridad. “Hace tiempo les pedí si podíamos dividir los gastos de WIFI porque a mí no me alcanzaba, directamente me compartieron la clave de acceso. Son excelentes personas. Ahora entiendo porque Anto tuvo la iniciativa de ayudar”.