28 enero, 2021

El Gobierno refuerza los controles para que las empresas que reciben ayuda del Estado no compren dólares y amplíen la brecha

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Las medidas que toma el Gobierno para ayudar a empresas y particulares ante el parate económico que genera la pandemia de coronavirus terminan ensanchando la brecha cambiaria, por lo que desde el Estado refuerzan los controles para evitar ese efecto. Con ese fin, ahora las firmas que reciban ayuda para el pago de salarios no podrán operar contado con liquidación, distribuir utilidades o comprar sus propias acciones por 24 meses, en un esfuerzo porque las facilidades que se les otorga no terminen financiando la suba de los dólares paralelos.

Estas medidas forman parte de las recomendaciones elaboradas por el Comité de Evaluación y Monitoreo del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), y fueron definidas este último fin de semana e incluidas en la decisión administrativa 721/2020 publicada en el Boletín Oficial.

En las últimas semanas, los tipos de cambio paralelos se dispararon hasta superar en casi 100% el valor del dólar en el mercado oficial. El dólar blue llegó a cotizar en $ 138 antes de caer $ 10 ayer y, de la mano de esa cotización informal, subieron también el “contado con liquidación” y el “dólar MEP”, operaciones cambiarias en blanco pero a un tipo de cambio paralelo que se pueden hacer con acciones y bonos.

 Llevaron a 24 los meses posteriores al ejercicio en que se recibió el beneficio, durante los cuales las empresas no podrán distribuir utilidades por los períodos fiscales cerrados a partir de noviembre de 2019; recomprar sus acciones directa o indirectamente; adquirir títulos valores en pesos para su posterior e inmediata venta en moneda extranjera o su transferencia en custodia al exterior

En el sector financiero y bancos aseguran que la expansión monetaria a la que recurrió el Banco Central para financiar créditos baratos y más fondos para el Tesoro, además de las tasas reales negativas -es decir, préstamos a tasas de interés que están por debajo de la inflación esperada- ayudaron a financiar la suba de los dólares paralelos. Las empresas y particulares con capacidad de ahorro que accedieron a los beneficios como el complemento al pago de sueldos, créditos blandos y otras vías de financiamiento se vieron con más margen para dolarizarse, disparando esos dólares alternativos.

El Comité de Evaluación y Monitoreo del programa ATP se hizo eco de estas advertencias y reforzó las trabas para que empresas beneficiadas por las iniciativas de emergencia puedan moverse libremente en esos mercados, o permitir a sus accionistas hacerlo a través de la distribución de utilidades.

El Gobierno ya había establecido que las compañías con más de 800 empleados que accedían al pago del salario complementario no podrán realizar una serie de operaciones durante el ejercicio en curso, y los 12 meses siguientes a la finalización del ejercicio económico posterior a aquel en el que se otorgó el beneficio, inclusive por resultados acumulados anteriores.

 Desde el sector financiero advertían al Gobierno que la baja de tasas estaba financiando la ampliación de la brecha cambiaria

En esta oportunidad, y a instancias del Comité, se decidió duplicar ese lapso y llevar a 24 los meses posteriores al ejercicio en que se recibió el beneficio, durante los cuales las empresas no podrán distribuir utilidades por los períodos fiscales cerrados a partir de noviembre de 2019; recomprar sus acciones directa o indirectamente; adquirir títulos valores en pesos para su posterior e inmediata venta en moneda extranjera o su transferencia en custodia al exterior.

Tampoco podrán realizar erogaciones de ninguna especie a sujetos relacionados directa o indirectamente con el beneficiario cuya residencia, radicación o domicilio se encuentre en una jurisdicción no cooperante o de baja o nula tributación.

“Entre los compromisos legales que tienen que asumir las empresas grandes por recibir el ATP, se destaca que por el transcurso de 24 meses finalizado el ejercicio durante el cual recibieron la ayuda económica del Estado, no podrán distribuir utilidades, comprar sus propias acciones, comprar bonos para después fugar los dólares ni realizar erogaciones con otras empresas vinculadas o que estén radicadas en paraísos fiscales”, dijeron fuentes del Gobierno citadas por la agencia Telam.

Los controles reforzados se suman a medidas que ya habían limitado el acceso al mercado de cambios -tanto el oficial como los mercados de contado con liquidación o dólar MEP- a las empresas y particulares de beneficios como el programa ATP o los créditos a tasa cero para monotributistas y autónomos.

“Nosotros le advertimos al Gobierno cuando lanzó los créditos al 24% que esos pesos iban a financiar la brecha” dijeron desde un banco privado. “Es muy difícil evitar que tasas tan bajas no vayan al dólar, y aún con controles, al dólar blue”, agregaron.

Las empresas que recurren a la ayuda del Estado ante el freno que genera a la economía la pandemia de coronavirus COVID-19 suman estas trabas a la preocupación que generaron las declaraciónes de una diputada oficialista, que reclamó que el Estado tenga una participación en las compañías asistidas a cambio de la ayuda.