17 enero, 2021

En plena cuarentena, realizaron un casamiento con más de cien invitados en el barrio de Once

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Ocho personas, entre ellos la novia y el novio, sus padres, el rabino que los casó y los dueños del lugar donde se llevó a cabo el matrimonio, fueron detenidos este lunes en la Ciudad de Buenos Aires por violar el aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia del coronavirus (orthocoronavirinae).

El procedimiento a cargo de la Policía de la Ciudad se llevó a cabo luego de que el fiscal Maximiliano Vence solicitara un procedimiento a cargo del Cuerpo de Investigaciones Judiciales tras las denuncias que recibió el Ministerio Público Fiscal (MPF).

La policía llegó al lugar, ubicado en Ecuador 688 y evitó que accediera más gente a la ceremonia, aunque no pudo impedir el casamiento que estaba organizado para las 14.30 en el barrio porteño de Almagro.

Según el Ministerio Público Fiscal, la Policía porteña “había intimado por la mañana a los residentes del lugar para advertir que la ceremonia violaba el decreto presidencial sobre el aislamiento actual”.


“Ningún ritual religioso está eximido de respetar el aislamiento. Les pedimos que denuncien este tipo de convocatorias para que podamos intervenir o anticiparnos”, sostuvo el fiscal general Juan Bautista Mahiques.

A los detenidos se les imputa la violación de los artículos 205 y 239 del Código Penal.

Por su parte, Eliahú Hamra, secretario general del partido BUR, de la ortodoxia judía, y presidente del Vaad Hakheilot de la Argentina, organización educativa de la AMIA, afirmó esta tarde que “la comunidad judía ortodoxa en Argentina repudia esta acción llevada a cabo por particulares en lugares privados que no han cumplido con el aislamiento social, preventivo y obligatorio”.

“Desde la comunidad judía ortodoxa en Argentina mantenemos la premisa de seguir con total responsabilidad las medidas e instrucciones de las autoridades sanitarias”, concluyó desde su cuenta de Twitter.

La intimidad del casamiento

La fiesta fue el miércoles 20 de mayo en el SUM de un edificio ubicado en Avenida Pueyrredón 954, en el barrio de Once.
La fiesta fue el miércoles 20 de mayo en el SUM de un edificio ubicado en Avenida Pueyrredón 954, en el barrio de Once.
Mujeres y niños a centímetros de distancia en plena pandemia del coronavirus.
Mujeres y niños a centímetros de distancia en plena pandemia del coronavirus.
Hubo baile y comida.
Hubo baile y comida.

REPUDIO Y PREOCUPACIÓN

Infobae se comunicó con Eliahu Hamra, presidente de la Federación de Comunidades Israelitas Argentinas, quien se manifestó en contra de lo sucedido.

Les informo que la comunidad judía ortodoxa en Argentina repudia esta acción llevada a cabo por particulares en lugares privados que no han cumplido con el aislamiento social, preventivo y obligatorio”, escribió en su cuenta de Twitter.

“Desde la comunidad judía ortodoxa en Argentina mantenemos la premisa de seguir con total responsabilidad las medidas e instrucciones de las autoridades sanitarias”, agregó.

Eliahu Hamra, presidente de la Federación de Comunidades Israelitas Argentinas, se manifestó en contra de lo sucedido.
Eliahu Hamra, presidente de la Federación de Comunidades Israelitas Argentinas, se manifestó en contra de lo sucedido.

Por otro lado, el Rabino Yosef Feigelstock escribió una carta que dirigió a toda la comunidad donde expresó que este tipo de actitudes “va en contra de los mandamientos de la Torah” y aclaró a sus feligreses que está prohibido participar de casamientos, minianim o reuniones.

De acuerdo con Feigelstock, en la comunidad en la que se llevó a cabo el casamiento hay enfermos, y también hay quien ya descansa en el Bet Hajaim por esta enfermedad. “Si una persona ya estuvo en una de esas actividades, debe quedar aislado de nuestra comunidad por lo mínimo por 35 días (con 14 días no alcanza) y debe cumplir la cuarentena en su casa”, pidió.

El Rabino Yosef Feigelstock escribió una carta que dirigió a toda la comunidad donde expresó que este tipo de actitudes “va en contra de los mandamientos de la Torah” y aclaró que está prohibido participar de casamientos, minianim o reuniones.
El Rabino Yosef Feigelstock escribió una carta que dirigió a toda la comunidad donde expresó que este tipo de actitudes “va en contra de los mandamientos de la Torah” y aclaró que está prohibido participar de casamientos, minianim o reuniones.

En lo que va del confinamiento, de acuerdo con el último parte diario del Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina, el total de contagios asciende a 12.076 y los decesos en todo el país suman 452. Por el momento, en terapia intensiva se encuentran 181 personas y hasta la fecha 3.732 han sido dadas de alta.

El sábado por la noche, el presidente Alberto Fernández confirmó la decisión de extender la cuarentena hasta el 7 de junio y advirtió que los casos de coronavirus continuarán en aumento. Acompañado por el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y el gobernador bonaerense Axel Kicillof, el primer mandatario argumentó que el crecimiento de casos registrado en los últimos días fue decisivo a la hora de decidir la prórroga del aislamiento.

El comunicado de la AMIA

Ante los hechos de público conocimiento relacionados con la violación del aislamiento social, preventivo y obligatorio que rige en nuestro país, AMIA repudia enérgicamente lo sucedido e informa que:

– No ha avalado ninguna ceremonia religiosa desde que se inició la pandemia.

– Ningún evento de estas características puede ser realizado, atento al decreto que se publicó en el Boletín Oficial el 19 de marzo pasado.

– El cuidado de la salud y el respeto por las normas que se establecieron deben ser la prioridad absoluta de la sociedad en su conjunto.

– Bajo ninguna circunstancia puede ponerse en riesgo la vida propia y la de los demás.

– Las violaciones a la cuarentena que se han registrado no se condicen con la actitud de total responsabilidad que la mayoría de la comunidad judía organizada está implementando desde el inicio de la pandemia.

-Hoy más que nunca las medidas dictadas por las autoridades sanitarias tienen que extremarse en pos de cuidar la salud de todos.

Proteger la vida propia y la de nuestros prójimos es un mandato que no puede ser desobedecido ni ignorado.