28 enero, 2021

Cafiero le pidió a la oposición alternativas a la expropiación de Vicentin y criticó la gestión macrista

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Con 27 minutos de retraso, Cristina Kirchner abrió la sesión informativa para que Santiago Cafiero, jefe de Gabiente de ministros, presentara ante el Senado el informe 125, el primero de su gestión desde que asumió la presidencia Alberto Fernández. La Vicepresidenta sin embargo se levantó antes de que el funcionario terminara su discurso inicial y no participó de la ronda de preguntas de la oposición, aunque regresó cuando los que preguntaban (y comentaban) eran los senadores del Frente de Todos que defendieron su gestión como jefa de Estado y la actual de Alberto Fernández. En el envío previo sólo hubo una sobre Vicentin. En el recinto el destino de la agroexportadora y el retiro de Latam de sus doce rutas aéreas nacionales fueron los temas más álgidos. Aunque hubo algún reproche y apenas un par de chicanas, el tono fue respetuoso, lejos de las últimas sesiones donde hubo duros intercambios.

La presentación se dividió por bloques. Primero preguntó la oposición y tras las respuestas preguntó el oficialismo. Tras la segunda ronda de respuestas llegaron los cierres de los jefes de bloques.

Hábil, Cafiero ordenó a gusto sus respuestas y dijo que no contestaría “chicanas”, aunque lo hizo. Por ejemplo la cordobesa Laura Rodríguez Machado le preguntó “por qué un gobierno progresista usa una ley de Jorge Rafael Videla, dictador de la más cruel dictadura para atropellar a una empresa”. El jefe de Gabinete avisó: “Quédese tranquilo senador (a Alfredo de Angeli), quédese tranquila senadora, no está en nuestra política pública avanzar con expropiaciones lo que hemos hecho es rescatar una empresa quebrada, una empresa que había dejado a miles de familias sin pagarles, una empresa que no estaba trabajando”.

Cristina Kirchner (Franco Fafasuli)
Cristina Kirchner (Franco Fafasuli)

En el recinto hubo sólo dos senadoras, Claudia Ledesma Abdala y Rodríguez Machado, ambas vicepresidentas. Los otros dos vices estuvieron en sus casas: Maurice Closs se quedó en Misiones y Martín Lousteau está aislado aún cuando el test de coronavirus le dio negativo. La mayoría de los 67 restantes estuvieron en forma remota mientras una decena se conectó desde sus despachos. De los tres restantes, José Alperovich se encuentra de licencia y Carlos Menem está internado desde el fin de semana por sufrir una neumonía mientras que la senadora de Juntos por el Cambio Clara Vega anticipó que no participará hasta ser desagraviada por el cuerpo. En la última sesión la tucumana Beatriz Merkin cuestionó sus dichos y aseguró que si estuvieran en forma presencial “le daría un chirlo”.

Cafiero llegó temprano y conversó con Cristina Kirchner con quien se tomó una foto frente a una imagen de Manuel Belgrano. Ya habían compartido un café hace pocos días y Cafiero se había sentado a preparar la presentación con María Luz Alonso, secretaria administrativa del Senado.

Para su exposición Cafiero llegó con el pelo más corto. Con las peluquerías sin actividad fue su esposa Josefina Chávez (que hoy cumple años) quien tomó las tijeras para emprolijar sus rulos. Eligió camisa blanca y corbata celeste, además de ir con escarapela y barbijo negro.

Aunque en algunas respuestas apeló a críticas a la gestión de Mauricio Macri, la parte más dura la asumieron los senadores del Frente de Todos que respondieron con dureza algunas de las preguntas de la primera parte.

En el arranque Cafiero justamente eligió un mensaje positivo: elogió el diálogo político y agradeció al Senado que votó a favor todos los proyectos enviados hasta ahora por el Ejecutivo. Habló de “diálogo democrático” y aseguró que “es importante que no se valide solamente una mirada declamativa, es fundamental que exista el diálogo”. Recordó las dos reuniones de Alberto Fernández con jefes de los bloques de Diputados y Senado, que 65 funcionarios del Gobierno se presentaron ya en comisiones en ambas cámaras y plantó como objetivo “escuchar la multiplicidad de voces”. Pero apuntó sutilmente al macrismo: “En este tiempo ya hubo más sesiones que el año pasado”.

El equipo de Cafiero había anticipado que no hablaría de “pesada herencia”. Sin embargo, tras citar a Néstor Kirchner y a Alberto Fernández, describió el “punto de partida”. Enumeró cifras del periodo 2015-2019: 53,8% de inflación, una deuda del 90% del PBI, pérdida de 230000 empleos privados, el cierre de 25000 pymes, “el aumento de la pobreza a lugres inaceptables, 35% de los argentinos y argentinas y 52% de los niños y niñas menores de 14 años; $ 33000 millones de deuda en obras públicas y 50% de obras paralizadas”. “Nuestro país ya estaba en pandemia”, subrayó antes de defender las leyes con las que arrancó la gestión Fernández-Fernández como la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva que declaró la emergencia del Estado.

Como el Presidente, a quince minutos de arrancar recordó a Raúl Alfonsín y dijo que las instituciones democráticas funcionan “a pesar de que todavía existen agoreros de la desgracia”.

Después hizo la lista de las primeras políticas como reinstaurar el Ministerio de Salud, el de Trabajo y crear el de Mujer y Géneros, la suspensión de los aumentos tarifarios, lanzar la tarjeta Alimentar, intervenir la Agencia Federal de Inteligencia, reinstaurar la Secretaría de Malvinas.

A Cafiero lo acompañaron la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca; la secretaria de acceso a la Salud, Carla Vizzotti; el secretario de Hacienda, Raúl Rigo; el secretario de Relaciones Parlamentarias, Fernando ‘Chino’ Navarro y la subsecretaria del área Cecilia Gómez Mirada que en otro salón coordinaba con un grupo de colaboradores la búsqueda de información en línea con todos los ministerios sobre las preguntas que agregaron los senadores.

Sobre la cuarentena, donde hoy hay diferencias entre oficialismo y oposición, pidió a los políticos “tener un mensaje claro, tenemos que seguir cuidándonos, no podemos traicionar a esas familias que están cuidando su salud y la de los suyos”.

Antes de las 16.30 abrió la lista de oradores el ex vice de CFK, el mendocino Julio Cobos que le deseó éxito y le pidió responsabilidad en el uso de los “superpoderes”, además de preguntarle sobre la obra de Portezuelo del Viento. Gladys González y Alfredo de Angeli, del PRO, arrancaron con datos a favor de la gestión de Macri sobre la conectividad, la red de agua potable y las retenciones a las exportaciones del campo. La otra mendocina opositora, Pamela Verasay, leyó una respuesta de Cafiero enviada por escrito sobre la deuda. “Me ha contestado con evasivas”, retrucó la senadora. Julio Martínez de La Rioja preguntó sobre las jubilaciones en el día en que se prorrogó la movilidad por decreto presidencial.

Laura Rodríguez Machado, senadora del PRO y vicepresidenta del Senado (COMUNICACIÓN SENADO.)
Laura Rodríguez Machado, senadora del PRO y vicepresidenta del Senado (COMUNICACIÓN SENADO.)

Aunque Rodríguez Machado le había señalado la contradicción de decir que no hablaría de “herencia” cuando sí lo hizo, Cafiero defendió la decisión de hacerlo. “Tenemos que hablar del rescate que quisieron hacer con Vicentin desde el Banco Nación, eso fue hace ocho meses”, subrayó él.

A Gladys González le contestó que se aumentó un 150% el presupuesto para Aysa y que en los últimos cuatro años se prometió construir jardines de infantes “y no construyeron ni uno”. Ella negaba con la cabeza según mostró la imagen transmitida por Senado TV. A Martínez le dijo que “las jubilaciones ya le ganaron a la inflación, al senador le puede parecer insuficiente la entrega de medicamentos gratuitos pero es una política que ustedes liquidaron y nosotros repusimos”. También dio cifras del pago de IFE y ATP en Mendoza, provincia que gobierna la UCR, como ejemplo de “verdadero federalismo”. Y a Cobos, sobre la obra de Portezuelo del Viento le dijo que está en estudio el impacto ambiental en el órgano de la cuenca que se reúne en los próximos días.

Sobre los superpoderes (un tema que cuestionó en los cierres duramente el jefe del interbloque de Juntos por el Cambio, Luis Naidenoff), explicó que estamos asignando los recursos necesarios para que nuestra gente no muera”.

También ante una respuesta de Cobos dio información sobre el futuro de los ATP (programa de Asistencia al Trabajo y la Producción): “Vamos a continuar trabajando con los sectores críticos en las mismas condiciones de hoy” apuntó y mencionó que habrá “políticas específicas para empresas de menos de 800 trabajadores” que “no hayan tenido un aumento en la facturación”. Los sectores afectados que recibirán “el 50% de un Salario Mínimo, Vital y Móvil” serán la industria turística, la industria gastronómica, cines y teatros.

En ese momento Cristina Kirchner regresó al recinto. Fue oportuna: le avisó que había cumplido sus 20 minutos. Entonces dio la palabra a Mariano Recalde, senador del Frente de Todos y ex presidente de Aerolíneas Argentinas que se hizo cargo de uno de los reclamos de la oposición y atribuyó el anuncio de Latam a la política aeronáutica del gobierno de Macri. “Cerró Sol, Avianca, estaba a punto de cerrar Andes y cerró Norwegian. Hoy vemos el resultado de esas políticas con el cierre de una empresa que cubría doce destinos en el interior, una empresa que durante el gobierno de Macri perdió $ 325 millones de dólares cuando en su gobierno, presidenta, ganó”, le habló a CFK en referencia a su gestión.

Lo siguió María de los Angeles Sacnun. La santafesina le preguntó a Juntos por el Cambio si “defienden al principal aportante de campaña de Macri” por los aportes que hizo Vicentin el año pasado a Juntos por el Cambio. “¿El humo frente a Rosario sería de los incendios en la isla o era el humo de la oposición?”, chicanéo. El resto de los senadores del oficialismo también hizo preguntas más light precedidas de una fuerte defensa a este gobierno y a los de CFK.

Quiso discutir esa estrategia la senadora Rodríguez Machado que apeló al artículo 198 del reglamento que establece que “puede ser interrumpido un orador por el presidente, por sí o a requerimiento de un senador, cuando sale notablemente de la cuestión para ser llamado a ella; o cuando falta al orden”. Cristina Kirchner consultó con Marcelo Fuentes, secretario parlamenterio, y con el reglamento en la mano apuntó un tanto molesta que “cada senador puede hablar y no se le puede imponer qué decir, salvo que un senador caiga en conductas indecorosas”.

Oscar Parrilli, desde Neuquén, volvió sobre ‘su’ tema, las escuchas ilegales. “Pensé que éramos víctimas los kirchneristas pero veo que fueron espiados todos. En este perverso mecanismo sólo se salvó el perro Balcarce”, bromeó y le sacó risas a Cristina Kirchner y a Cafiero. También defendió el derecho de expropiación con fundamentos de la Revolución Francesa y la lista de países que tienen leyes al respecto. Todo el tiempo dijo que le respondía a “esta señora senadora”. Estaba claro que aludía Rodríguez Machado que había preguntado “si van a llenar Vicentin con militantes de La Cámpora como hicieron en Fadea”, la fábrica de aviones cordobesas. Ante cada afirmación de su amigo Parrilli, que defendió la gestión K en ese sentido, Cristina asintió.

Cafiero ingresando al Senado
Cafiero ingresando al Senado

Anabel Fernández Sagasti fue una fuerte defensora de la expropiación de Vicentin, proyecto que escribió pero aún no presentó por estar en revisión en el Ejecutivo. “Si tienen una propuesta mejor para esta empresa que no puede extranjerizarse de ninguna manera presentenla. No vamos a quedarnos en silencio estamos abiertos a cualquier tipo de alternativa pero siempre teniendo como objetivo rescatar a una empresa insignia nacional que tiene un valor simbólico para las provincias y para todos”. La interrumpió CFK avisándole que no le quedaba tiempo y que debía hacer una pregunta. La hizo: como Cobos consultó qué pasará con la obra Portezuelo del Viento y pidió números para mostrar que Mendoza no fue discriminada en el envío de partidas.

Aunque Recalde había hablado de Latam, Cafiero volvió sobre una respuesta que no había completado en la participación anterior respecto a si esa empresa había recibido ayuda como otras. Dijo que sí, que en abril el Estado pagó $10 millones en concepto de ATP y en mayo $ 8.700.000 para el pago de salarios.

Y en línea con Fernández Sagasti, avisó a Rodríguez Machado que “va a haber tiempo senadora de que pueda expresar su propuesta superadora a ver cómo se recupera, hay que darle una respuesta a los miles de trabajadores, proveedores y productores que dependen de esa empresa que hoy, junio, no está funcionando. Es en esta casa donde se va a discutir cuál es la herramienta adecuada de rescate” mencionó sobre el envío de un proyecto de ley que aún no ocurrió.

A pesar de las diferencias, Fernández de Kirchner y Ledesma de Abdala dejaron por un rato su lugar sobre el final y fue justamente Rodríguez Machado quien se sentó en el estrado para presidir algunos de los discursos de cierre. El round final la tuvo nuevamente a la Vicepresidenta que escuchó antenta al radical Luis Naidenoff y el peronsita José Mayans, los dos desde Mendoza.