17 enero, 2021

Impuesto a la riqueza: pese al apoyo presidencial, se demora el ingreso a Diputados del cuestionado proyecto

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El proyecto de creación de un impuesto a la riqueza o “aporte solidario” en el marco de la emergencia por la pandemia de coronavirus entrará “en los próximos días” a la Cámara de Diputados, explicaron en el entorno del diputado Máximo Kirchner, uno de los impulsores de la norma, cuya autoría es del diputado Carlos Heller, presidente del “Partido Solidario” y titular de la Comisión de Presupuesto de la Cámara Baja.

Con todo, parece haber algunas dudas si se tiene en cuenta el entusiasmo original que generó en algunos sectores del oficialismo y las demoras posteriores. La idea, que se hizo pública a comienzos de abril, recibió un amplio rechazo del mundo empresario.

Por citar sólo un ejemplo, el Foro de Convergencia Empresarial –que reúne unas 35 cámaras, asociaciones e institutos empresariales, como IDEA, ACDE, ABA, Amcham, Adecra y la Sociedad Rural, entre otras– destacó en un comunicado que los proyectos de crear nuevos impuestos al patrimonio y a las ganancias de las empresas es un antecedente sumamente negativo para recrear el clima de inversión“.

Proyecto K

El proyecto de Heller, del cual aún no se difundió el texto, alcanzaría a unos 12.000 personas que hayan declarado al 31 de diciembre pasado un patrimonio superior a los 200 millones de pesos.

Hace exactamente un mes, el 20 de mayo, Kirchner y Heller se reunieron por segunda vez en Olivos (la primera había sido el 14 de abril) con Alberto Fernández y el presidente apoyó el proyecto, que tendría una alícuota inicial de 2% y llegaría hasta un máximo de 3,5% sobre los tramos más altos (a partir de 3.000 millones de pesos) del patrimonio a gravar, aunque en el Frente de Todos admitieron que las alícuotas podrían ser “un poco menores”. En cambio, no se conocen más precisiones sobre los diferentes tramos sobre los que se aplicarían las alícuotas.

Carlos Heller, titular de la Comisión de Presupuesto de Diputados y autor intelectual de la iniciativa (Adrián Escandar)
Carlos Heller, titular de la Comisión de Presupuesto de Diputados y autor intelectual de la iniciativa (Adrián Escandar)

Inicialmente se estimó que el aporte o tributo podría recaudar entre 250.000 y 300.000 millones de pesos, una suma similar al ritmo de emisión mensual del Banco Central para financiar el déficit fiscal del gobierno, cuya recaudación cayó fuertemente debido a la recesión económica derivada de la pandemia y la larga cuarentena para intentar contener la difusión del coronavirus.

La recaudación del impuesto, dicen cerca Máximo Kirchner, se destinaría básicamente a la “mejora” de los llamados “barrios populares” y a la adquisición y “mejora” de equipamientos para la Salud. Pero en la agenda de la Cámara de Diputados el proyecto aún no figura. El próximo tema a tratar, señalaron desde el entorno del titular de la Cámara, Sergio Massa, es “teletrabajo”, para lo cual hay varios proyectos en danza.

El jueves, en una entrevista radial, Heller dijo que por tratarse de un nuevo tributo la iniciativa requiere de una “mayoría especial”, no sólo los 129 votos necesarios para alcanzar quorum, sino esa misma cantidad de votos para conseguir la mayoría sobre el total de miembros de la cámara, no sólo los presentes al momento en que se vote. En el oficialismo señalan que no se trata de un tributo, sino de un aporte, y que el proyecto puede salir aprobado de diputados con “mayoría simple”.

 Máximo Kirchner (Adrián Escandar)
Máximo Kirchner (Adrián Escandar)

Según Heller, la mora en el ingreso a la Cámara baja se debe a que cuando hace poco más de un mes el oficialismo acordó con la oposición el funcionamiento en modo “no presencial” del Congreso, el bloque de Juntos por el Cambio admitió tratar sólo los proyectos “consensuados”, entre los cuales no se se incluyó la creación de ese aporte o tributo. Recientemente, Mario Negri, jefe del bloque de Juntos por el Cambio, reiteró la posición de que su bancada dará quórum y se sentará a votar sólo los proyectos que haya consensuado previamente y no los “controvertidos”.

 Según Heller, la mora en el ingreso a la Cámara Baja se debe a que la oposición sólo admitió tratar los proyectos ‘consensuados’

Heller citó al infectólogo Pedro Cahn, tal vez el miembro más duro del panel de expertos que asesora al presidente sobre las medidas para contener el coronavirus. Según Cahn, “las vacunas son víctimas de su propio éxito”, en el sentido de que la gente se olvida rápidamente de la enfermedad que previenen y de la propia vacuna, justamente por estar protegidos por ella. En igual sentido, dijo el diputado, el éxito de su iniciativa para gravar con un tributo o aporte extra a las personas más ricas del país es que –aseguró- “hemos logrado instalar el debate y la mejor noticia es que todos nos preguntan cuándo se va a tratar”.

“No hay nadie más apurado que yo para que este proyecto se trate”, dijo Heller, y reconoció que la mayor dificultad está en Diputados, donde el oficialismo no tiene mayoría propia o asegurada. Pero si pasa el filtro de la Cámara Baja, aseguró, en el Senado no habrá inconvenientes, porque allí el oficialismo cuenta con una amplia mayoría.

Pandemia 2

El también titular del Banco Credicoop señaló que el proyecto se inscribe en el “enorme aumento del gasto público” y en la caída de los ingresos fiscales derivado de lo que llamó la “pandemia 2”, por el coronavirus. Heller se jactó de haber acuñado el concepto de “las dos pandemias” que el jefe de Gabinete de Ministros, Santiago Cafiero, señaló en su primer informe de gestión ante la Asamblea Legislativa, donde dijo que la “pandemia 1” era el legado que había dejado el gobierno de Mauricio Macri.

El autor de la iniciativa que tiene el apoyo clave del jefe de la bancada oficialista, Máximo Kirchner, reiteró los aspectos cetrales del proyecto: alcanzará a bienes personales declarados superiores a los $200 millones y a unos 12.000 personas y que será un “aporte solidario por única vez para crear un fondo que ayude a paliar los efectos de esta pandemia sanitaria”.

Quién ha sido más cauto sobre la iniciativa es el ministro de Economía, Martín Guzmán, que si bien participó en la reunión en Olivos en la que el presidente recibió y apoyó la iniciativa de Heller y Máximo Kirchner, no ha sido enfático en su apoyo al proyecto.

Hace un par de semanas, entrevistado por Jorge Fontevecchia, para Perfil, consultado sobre el problema de la desigualdad y las propuestas para reducirla con impuestos del economista francés Thomas Piketty, Guzmán dijo que es algo que se debe abordar a nivel global, porque –explicó– “si un país cambia sus impuestos para resolver el problema, lo que termina sucediendo es que esos capitales se van a otro lado; lo que se requiere es un enfoque global para reducir la desigualdad”.

Cuando se le preguntó en concreto sobre “el impuesto a las 12.000 personas más ricas”, Guzmán respondió que frente a la debilidad de las finanzas públicas “hay que actuar en algún lado; es necesario enmarcar esto en un contexto integral en el cual se busca poder sostener el poder del Estado, la capacidad del Estado para abordar las problemáticas que hoy vive la economía argentina. Esto es lo que se plantea a través de una contribución de una vez, en un momento crítico de la historia de la humanidad y en un momento crítico para Argentina que ya venía enferma”.

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