20 enero, 2021

Insólito: una madre fue a una comisaría a llevarle comida a su hijo ladrón y quedó detenida por un homicidio

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Un insólito episodio ocurrió este martes por la tarde en una comisaría del barrio porteño de Villa Devoto: una mujer fue a visitar a su hijo, detenido por un robo el día anterior, y quedó detenida ella también por un homicidio ocurrido en diciembre del año pasado en el partido bonaerense de La Matanza.

A.G.A., de 43 años, llegó este martes a la Comisaría Vecinal 11B, ubicada en la calle José Cubas al 4100 del barrio de Villa Devoto, para llevarle comida y otros víveres a su hijo E.G., que había sido detenido por un robo el lunes. Pero cuando los efectivos le solicitaron sus datos personales para ingresarlos a los registros, el sistema informático de la Policía reveló que la mujer tenía una orden de captura vigente por el asesinato, dispuesta por el Tribunal Oral Criminal Nº 2 de La Matanza.

Los efectivos consultaron con el Juzgado de Garantías Nº 6 de La Matanza, donde la jueza Andrea Karina Andrijasevich confirmó que la medida seguía vigente y que A.G.A. tenía efectivamente una orden de detención con fecha del 5 de diciembre de 2019. Finalmente, la mujer quedó bajo arresto en la misma dependencia a la que había ido a visitar a su hijo.A.G.A. quedó detenida por un asesinato cuando fue a visitar a su hijo detenido por roboA.G.A. quedó detenida por un asesinato cuando fue a visitar a su hijo detenido por robo

No es la primera vez que una visita a un detenido termina en una nueva detención de los visitantes. En mayo de este año, dos mujeres, una de nacionalidad argentina de 65 años y otra peruana de 46 años, fueron detenidas cuando quisieron ingresar drogas a la cárcel de Devoto escondida en cuatro pollos cocidos que llevaban como parte de la comida a internos del penal.

Al analizar la comida, el personal de requisa encontró que los pollos tenían en su interior envoltorios de droga. Un pollo llevaba 10 envoltorios de cocaína con un total de 21 gramos de esa droga; otro tenía 17 gramos de cocaína. Y los dos restantes tenían marihuana: un pollo cuatro envoltorios por un total de 44 gramos y otro 200 gramos de la misma sustancia. “A priori parece una maniobra burda, pero la droga estaba muy bien escondida entre las partes de los pollos”, le explicó a Infobae en esa oportunidad una fuente que intervino en la requisa.