17 enero, 2021

Mujer policía asesinó al novio de un tiro en la cabeza y dijo que se había suicidado: está detenida

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Habían pasado solo 14 días del inicio del año, y esa jornada aparentaba cierta tranquilidad en Berazategui, la ciudad donde Damián García vivía junto a su novia, una policía de la División Homicidios de la Federal, que a las 4 de la madrugada dio llamó al 911 para pedir auxilio: “Mi pareja se suicidó”.

Una teoría que diez meses después se cae, porque Micaela Gómez de Olivera , de 23 años, fue detenida este miércoles por el crimen.

Aquella madrugada, al entrar en la vivienda de calles 364 entre 310 y 311, de la mencionada localidad, los efectivos de la Bonaerense encontraron el cuerpo del pibe que yacía en el patio y presentaba un orificio de bala sobre la sien lado derecho.

La causa en primera instancia fue caratulada como “Averiguación de causales de muerte” , aunque luego de las pericias efectuadas sobre el fallecido y sobre la pistola- que era el arma reglamentaria de Olivera-, el fiscal Ernesto Ichazo de la UFI 1 de Berazategui ordenó allanar la casa en la que vivía la policía desde que sucedieron los hechos- en la calle 1 de Mayo 2754 de Quilmes-, donde detuvieron a la presunta autora por el delito de “homicidio calificado por el vínculo”.

Fuentes judiciales confirmaron a crónica.com.ar que en la casa donde convivían el muchacho de 31 años y su novia, se secuestraron también elementos sensibles para la investigación.

La asesina, una oficial había egresado en noviembre de la PFA y actualmente prestaba servicio en la División Homicidios. En la causa Gómez de Olivera declaró que el hombre había vuelto a la vivienda alcoholizado en una moto y que le había dicho que no quería separarse, según su explicación “él se suicidó porque le dije que quería separarme”.

Pero las dudas llegaron luego de la autopsia: “El hombre era zurdo y el disparo lo habría hecho con la mano derecha, pero lo más dudoso es que la pistola quedó entre sus piernas y con el seguro puesto”, afirmó una fuente policial, que confirmó la sospecha de los peritos, “era prácticamente imposible que se matara él, por la caída contra el piso”. Además, la investigación descartó que el arma haya estado fallada.