23 enero, 2021

Lo acribillaron al intentar defender a su sobrino en una fiesta clandestina

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). En la localidad bonaerense de San Francisco Solano0301, un hombre de 43 años fue salvajemente asesinado a balazos en una fiesta clandestina y al salir en defensa de su sobrino, de 16, quien había sido herido a disparos en una pierna por tres motoqueros. La gente que se hallaba en la reunión intentó linchar al autor material del crimen, mientras que sus cómplices lograron escapar. Los policías finalmente detuvieron al homicida.

Voceros del departamento judicial de Lomas de Zamora revelaron a cronica.com.ar que la víctima fatal del ilícito fue identificada como Gustavo Añasco, de 43 años.

Los hechos se produjeron en el cruce de El Chajá y Jorge, en el barrio San José, donde se celebraba una fiesta, de la que participaban numerosas personas, quienes ingerían bebidas alcohólicas en abundancia y que violaban el aislamiento preventivo obligatorio que se implemento en Argentina por la pandemia en coronavirus.

Trascendió que repentinamente tres individuos, en una moto blanca y uno ellos provisto de un arma de fuego, arribaron al lugar y, en una salvaje disputa, le efectuaron un tiro en la pierna izquierda a un chico de 16 años, en un acto de venganza, originado en una brutal pelea, que este pibe había mantenido, escasos momentos antes, con un individuo apodado Chicha.

Como consecuencia de la agresión armada, los demás participantes de esa reunión clandestina atacaron a golpes al homicida, con el objetivo de lincharlo y en un clásico acto de justicia por mano propia.

De acuerdo a lo señalado por los informantes, los otros asesinos se apoderaron del arma y huyeron, mientras efectuaban disparos para de esta forma cubrir su escape en la mencionada motocicleta.

Miembros del Comando Patrulla (C.P.) de Almirante Brown, tras recibir una denuncia al número telefónico de emergencias 911, apresaron al asesino, llamado Diego, de 34 años, en el Hospital Doctor Arturo Oñativia, en jurisdicción de Rafael Calzada, al que había tenido que ser conducido debido al castigo aplicado por los justicieros.

Servidores públicos de la comisaría de San Francisco Solano (10ª de Almirante Brown) se ocupan de investigar lo ocurrido.

Autoridades de la Estación de Policía de Almirante Brown y de la Superintendencia de Seguridad del Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) de la Zona Sur Dos se encargaron de supervisar los diferentes procedimientos.