26 enero, 2021

Aberrante: los estudios de ADN confirmaron que un albañil de Arequito violó y embarazó cuatro veces a su propia hija

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político).  El 8 de enero de este año, Hugo Víctor Aguirre se sentó en la sala de los tribunales de Casilda, provincia de Santa Fe, para la audiencia imputativa en su contra. Allí, Aguirre, albañil, vecino de Arequito, escuchó sobre la primera vez.

El fiscal Juan Pablo Baños leyó en voz alta lo que dos días antes una de sus tres hijas había declarado en la Comisaría de la Mujer local. Baños repitió el testimonio de cómo ella, hace 23 años, cuando tenía apenas nueve, se subió al asiento del ciclomotor de su padre, que la llevó a un pajonal en el cruce de una ruta no muy lejos de su casa en Arequito. Allí, la arrojó al suelo y la violó. Su hija recordó el color de los pantalones que ella llevaba ese día: amarillos.

A los 13, Natalí, la hija de Aguirre, hoy de 32 años, despertó una mañana con mareos y vómitos. Su madre la llevó a un hospital de la zona: descubrieron que estaba embarazada. No tenía sentido, al menos para la madre, su hija no salía, no tenía un noviecito, nada. Aguirre la obligó a mentir, a culpar a un albañil de la zona. Nació una nena, hoy mayor de edad, de 19 años, sin padre reconocido, le dieron el nombre de una virgen.

Su padre nunca dejó de someterla a lo largo de los años, incluso días antes de su denuncia, en la ducha. Llegó a decirle, según el relato de su víctima: “Si te llenás de hijos, ningún pibe te va a querer”. Aguirre mentía, decía que los chicos eran de novios fugaces que su hija tenía.

Casi once meses después, estudios de ADN realizados en el Instituto Médico Legal de Rosario y ordenados por el fiscal Baños confirmaron “en un 99,9 por ciento” que los cuatro hijos son del albañil:

Natalí, la víctima (Maximiliano Luna)Natalí, la víctima (Maximiliano Luna)

Así lo confirmaron fuentes del Ministerio Público de la Acusación santafesino a Infobae, con resultados recibidos por el fiscal Baños a mediados de septiembre. Queda, por otra parte, otro estudio genético: un hisopado que se le practicó a Natalí que podrá comprobar la última violación supuestamente cometida por su padre.

-Los chicos seguramente preguntaron quién era su padre.

Los delitos que se le imputan a Aguirre son los de abuso con acceso carnal agravado por ascendencia, promoción de la corrupción de menores, amenazas y tenencia ilegal de arma de uso civil. Si es efectivamente condenado tras un juicio, podrá enfrentar una pena de 35 años de cárcel.