26 enero, 2021

Repuntó la recaudación pero todavía no alcanza para aliviar la situación fiscal del Gobierno

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El dato de recaudación tributaria, primer indicador de actividad y desempeño de la economía apenas finalizado el mes, es muy esperado por los analistas económicos, inquietos por la fragilidad de las finanzas públicas en un año muy afectado por la cuarentena preventiva del COVID-19 y que aún sigue vigente, porque debilitó al extremo la actividad productiva y comercial, y disparó necesidades de asistencia a los sectores más afectados, trabajadores y empresas.

De ahí que en términos globales resultó auspicioso que por segundo mes consecutivo el total de recursos tributarios aumentara en octubre en términos agregados más que la inflación, un 7,3%. Comprende la suma del cobro de impuestos por parte de la DGI, los derechos y cargos sobre el comercio exterior que percibe la Dirección Nacional de Aduanas y los aportes y contribuciones que recauda la Dirección de la Seguridad Social del conjunto de empleadores, más trabajadores independientes, como monotributistas, autónomos y de casas particulares.

Destaca el informe oficial, que en el caso de los recursos aduaneros representaron poco más del 22% del total, la baja nominal del mes de 2,6% se sustentó en “la reducción de las alícuotas de derechos de las prestaciones de servicios, hidrocarburos, minería, determinados bienes e insumos industriales, complejo sojero y sector automotriz anunciada a comienzos de octubre”.

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Una estimación de Iaraf (Instituto Argentino de Análisis Fiscal), pese a la recuperación parcial de los recursos tributarios en octubre, “en el acumulado desde enero la caída de la recaudación equivale a $586.355 millones”, concentrada en tres rubros: IVA neto $316.882 millones; Ganancias $180.334 millones; y Aportes y Contribuciones $177.744 millones, mientras que se registraron aumentos por sobre la inflación en Bienes Personales $134.509 millones e Internos Coparticipados $27.094 millones.

  • La Administración Central y la Anses recibieron 36,1% y 32,8% más que un año antes, mientras que las provincias percibieron 58,1% más

Una vez más, y en plena crisis sanitaria donde la mayor parte del peso fiscal recae sobre las finanzas de las nación, la administración central concentra el peso y la antipática tarea de recaudar, mientras que la mayoría del conjunto de las jurisdicciones en que se divide el país tienen la tarea más satisfactoria de gastar.

Así, nuevamente, las rentas de propiedad, como se definen las utilidades que percibe la Tesorería por ganancias del Banco Central, en octubre giró $30.000 millones; y de la Anses, principalmente, contribuyeron a evitar un mayor deterioro de las cuentas fiscales.

Según los datos de Hacienda de ejecución presupuestaria por parte de la Administración Central, al cierre de octubre había efectuado gastos por el 73,34% del total autorizado, sumó $5,58 billones, mientras que acumuló ingresos por el 76,92% presupuestado, unos $6,17 millones, y cerró con un déficit financiero de $827.777 millones.

Al cierre de octubre la Administración Central registraba un déficit de $827.777 millones, tras sumar $1,3 billones de rentas de propiedad del BCRA y Anses

Sin embargo, el rojo hubiese superado los $2 billones de no haber contado con rentas de propiedad por $1,37 billones, las cuales aumentaron en el acumulado del año en 186% en comparación con similar período de 2019. De ese total, $1,2 billones correspondieron a ganancias contables del Banco Central, las cuales fueron determinantes para lograr “la normalización financiera del Sector Público Nacional”, según explicaron en un comunicado los técnicos del Ministerio de Economía.

En perspectiva, los economistas de la consultora Lcg (Labourcapitalgrowth) sostienen: “La recuperación que se espera en la actividad para los últimos meses permitirá una mejora en el margen de impuestos con un importante peso relativo en la recaudación, como Ganancias e IVA, sin embargo, debido al derrumbe de los ingresos hasta agosto, cabe esperar que el año cierre con una caída en términos reales de alrededor de 7 por ciento”.