17 enero, 2021

Una pareja de productores rurales denunció que usurparon su campo y venden su ganado por Facebook

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Una pareja de productores rurales de la localidad boanerense de Guaminí denunció la usurpación de su campo. Los ocupantes serían personas que trabajaban para ellos y que ahora estarían vendiendo las vacas a través de grupos de compra-venta de Facebook.

El campo en disputa se encuentra sobre la ruta nacional 33, cerca del Balneario Cochicó. Allí, María Eugenia Vargas y su esposo Alejandro Nadal alquilan el establecimiento agropecuario que cuenta con un tambo, el cual explotan de manera productiva.

En declaraciones a Cadena 3, Vargas denunció que los usurpadores son personas que se iban a hacer cargo del tambo arrendado y que desde hace un año vienen reclamando a la Justicia por el desalojo del predio.

Vargas apuntó a dos mujeres que al inicio trabajaban “bien”, pero luego se complicó cuando quisieron regularizar su situación laboral tras un período de prueba. De acuerdo a los dichos de la mujer, se habrían negado a ser contratadas porque “tenían planes sociales” y temían dejar de ser beneficiarias.

“Cuando quisimos abrir los ojos, habían traído más gente. Como 10 personas más, parientes, que no tenían lugar donde vivir”, continúo. Según señaló son “gente con problemas de delincuencia”.

“Todo eso nos afectó mucho anímicamente, no solo que nunca pudimos firmar el contrato de tambero mediero, sino que además empezamos a ver que faltaba hacienda del campo”, explicó al portal Data Trenque Alejandro Nadal, quien denunció el faltante de 17 animales.

A fines de 2019, la pareja de productores trasladó a sus animales a un campo lindero que también alquilan. Sin embargo, los usurpadores se llevaron de nuevo al tambo a dos toros y a 21 vacas preñadas. Además, se quedaron con cerdos, ovejas y terneros.

El reclamo de la familia afectada tras un año de la usurpación (Noticias Tornquist)           

El reclamo de la familia afectada tras un año de la usurpación (Noticias Tornquist)

Por su parte, Vargas agregó que finalmente pudieron sacar parte de las vacas, pero que otras quedaron y fueron ofrecidas por las redes sociales.

“Nuestra familia y los dueños del campo estamos sufriendo esta injusticia, sin poder entrar al lugar desde hace un año, temiéndole a esta gente que es muy peligrosa y no tiene escrúpulos de ningún tipo, que pone a los niños de escudo en sus delitos”, concluyeron Vargas y Nadal.