19 enero, 2021

La inflación fue del 3,8% en octubre y acumula una suba del 37,2% en el último año

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El Instituto de Estadísticas y Censos (Indec) publicó el dato de inflación de octubre que alcanzó el 3,8%, con lo que se confirmó que la Argentina retomó el camino al alza del costo de vida que comenzó en agosto de este año. En los últimos 12 meses, llegó al 37,2 por ciento.

Con el aumento de la inflación de octubre, y luego de tres meses consecutivos con un indicador en crecimiento, la inflación acumula un alza de 26,9% durante el 2020.

Los resultados se ubicaron por encima del consenso que habían mostrado las consultoras privadas que miden el incremento del costo de vida, que habían pronosticado que sería la segunda más alta después de marzo, cuando la inflación había mostrado un incremento de 3,3 por ciento, pero el resultado fue más alto que lo esperado.

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Desde el Ministerio de Economía explicaron que el aumento del costo de vida fue consecuencia de “aumentos autorizados; Productos estacionales y Prendas de Vestir y Calzado lideraron las subas junto al rubro de Alimentos y Bebidas” y señalaron que aun en este contexto, en los primeros diez meses del año la inflación acumulada “es de 26,9%, siendo 15,3 p.p. menor que el 42,2% acumulado en el mismo período de 2019”.

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A la hora de explicar, desde el equipo que conduce el ministro Martín Guzmán señalaron que este salto de un punto porcentual entre septiembre y octubre es consecuencia de “aumento en productos estacionales y el incremento autorizado en productos incluidos dentro del programa Precios Máximos. Subas autorizadas en combustibles, y algunos servicios en el interior del país impulsando un incremento en Regulados (1,5% mensual).

También se atribuye al comportamiento de Alimentos y Bebidas, que subió 4,8% mensual debido al incremento autorizado en los productos de Precios Máximos por la Secretaría de Comercio. Frutas y Verduras fueron los segmentos con mayor variación.

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Privados lejos

Alimentos y bebidas sigue aumentando por arriba del promedio de la inflación Alimentos y bebidas sigue aumentando por arriba del promedio de la inflación

La consultora Seido, por ejemplo, observa un crecimiento de 3% del costo de vida durante octubre pasado, explicado en buena parte porque “los precios siguen el tipo de cambio oficial a pesar de los controles, las regulaciones y las condiciones económicas. El abandono de la paridad móvil se tradujo en una mayor tasa de depreciación del tipo de cambio oficial (3,2% en octubre vs. 2,6% m/m en septiembre) y la inflación se aceleró tanto para dolarizados (fin de período 4,0% m/m vs. anterior 2,7% m/m) como no partidas en dólares (4,1% vs. 0,7% intermensual)”.

Como quedó demostrado con el indicador, gran parte de los incrementos que observan las consultoras privadas se debe a una aceleración en el precio de los alimentos y bebidas. Básicamente, en aquellos que no están bajo la lupa del Gobierno en ninguno de los acuerdos de precios, que están mostrando una suba mucho mayor que la esperada.

El problema que empiezan a ver algunos analistas, y que se observa en los precios de noviembre, es que a pesar de los controles de precios, del congelamiento de precios de servicios públicos y del contexto económico, los precios están subiendo un 3% mensual.

En este sentido, el Gobierno ya anunció que desde enero se descongelarán las tarifas de los servicios públicos residenciales de electricidad y gas y que habrá un aumento en las cuotas de la medicina prepaga, aunque menor que el anunciado originalmente.

En paralelo, hoy se anunció el desarme parcial del programa de Precios Máximos, a través del Ministerio de Desarrollo Productivo que lidera Matías Kulfas. La Secretaría de Comercio Interior que conduce Paula Español quitó del listado productos que “por sus características y finalidad tienen una moderada relevancia en la satisfacción de las necesidades básicas de los consumidores y usuarios y un mayor grado de sustituibilidad”.

“Precios Máximos” fue lanzado al inicio de la cuarentena, luego de que las autoridades percibieran aumentos desmedidos en alimentos y productos de higiene personal, entre otros. Fue pensado como una política de emergencia para mitigar los efectos económicos de los meses más duros del confinamiento. Si bien a fines de octubre la medida fue prorrogada hasta el 31 de enero, tal como estaba previsto el Poder Ejecutivo comenzó a retirar productos del listado.