24 enero, 2021

Brutal intento de femicidio en La Matanza: “Tu papá me golpeó con una maza y después se pegó un tiro en la cabeza”

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Un hombre intentó asesinar a su pareja a mazazos y luego se suicidó de un escopetazo en la cabeza. El hecho ocurrió ayer, en Virrey del Pino, partido de La Matanza. La intensa trama de violencia de género se produjo en una vivienda ubicada en la calle Villarroel al 2100, cuando Justino Luque, de 73 años, sin poder soportar el proceso de separación que atravesaba junto a su pareja, N.G, de 59 años, tomó una maza y comenzó a golpearla ferozmente.

Los gritos de la mujer alertaron a todo el barrio. Cuando Luque se dio cuenta de lo que le hizo a su ex pareja, decidió quitarse la vida. Dolorida por los golpes, que no llegaron a ser letales, N.G. observó la situación y luego llamó a su hija: “Tu papá me pegó con una maza y después se pegó un tiro en la cabeza”, le dijo y cortó.

Tras el llamado, la hija se dirigió al lugar. Su madre se había envuelto la cabeza con una toalla para intentar contener la sangre, y su padre seguía tendido sobre la cama.

Según informaron fuentes judiciales, la pareja estaba atravesando por una separación y, si bien aún convivían, no dormían en el mismo cuarto. El funcionario judicial calificó el brutal hecho como tentativa de femicidio.

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Pocos días atrás, Lía Isis Vázquez, de 14 años, fue asesinada en una casa del barrio Pujol II de Puerto Madryn. El principal sospechoso es Gabriel Orellana, su ex cuñado, un hombre de 22 años quedó detenido con prisión preventiva.

Las autoridades judiciales y policiales respondieron rápidamente ante el femicidio. Tras las primeras averiguaciones y testimonios, se dispuso un importante despliegue policial en el local donde el presunto femicida trabajaba. Lo detuvieron mientras seguía atendiendo al público, como si nada hubiera ocurrido, en las calles Villarino y Corrientes de Puerto Madryn.

Para los investigadores, no hay dudas de que Orellana fue el autor del ataque. “La calificación escogida es la de femicidio en concurso con femicidio transversal, todo en concurso con homicidio en ocasión de robo, que tiene prevista una pena única de prisión perpetua”, explicó Jorge Burgueño, el fiscal de Puerto Madryn que quedó a cargo de la causa.