19 enero, 2021

Dura embestida de los senadores de Cristina Kirchner contra el FMI

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Los senadores del Frente de Todos entregaron una carta a los integrantes de la misión del Fondo Monetario Internacional que visitan la Argentina. En el extenso texto, que redactó Oscar Parrilli, mano derecha de Cristina Kirchner, junto con el jefe del bloque, José Mayans, consideraron “irresponsable” la entrega de fondos en el marco del stand by concedido dos años atrás. En el texto se hace un duro análisis sobre la situación del país en aquel entonces agravado en pandemia. Fundamentalmente los senadores piden que el FMI “se abstenga de exigir o condicionar las políticas económicas de la Argentina para los próximos años” y proponen reconsiderar los intereses, un período de espera para el inicio de los pagos hasta el 2025 y un plazo de amortización en “varias décadas” de modo que “las erogaciones anuales no tornen insustentable la refinanciación de la deuda e impacten negativamente en la economía argentina y en la vida de su sociedad”. Y señalan la responsabilidad del organismo en la falta de control sobre Argentina al conceder el préstamo.

El texto está firmado por todo el bloque del oficialismo, excepto por el ex presidente Carlos Menem y por José Alperovich quien se encuentra en uso de licencia por estar pendiente su causa judicial por abuso. Mayans y Parrilli ya le habían adelantado a los senadores en la última reunión de bloque que estaban elaborando esta presentación. Cristina Fernández de Kirchner leyó la carta y la consideró “muy atinada”. 

Martín Guzmán reunido con la delegación del FMI
Martín Guzmán reunido con la delegación del FMI

Entre los 33 puntos, los senadores piden una auditoría sobre la concesión del stand by del año 2018, la entrega de fondos a la Argentina y el uso que hizo Mauricio Macri de los mismos, que se analice si el dinero se destinó a la campaña electoral de Macri y la fuga de divisas, se hace un diagnóstico sobre el colapso de reservas y se pone como ejemplo de salvataje a la Unión Europea. “Lo actuado por la Unión Europea (UE) debería servirle de ejemplo al FMI”, señala la propuesta K. “El Fondo debería elaborar y ofrecer a los países de desarrollo intermedio como la Argentina, sumas similares en igualdad de condiciones para que pueda financiar la puesta en marcha de su economía y superar así los estragos de la política económica del gobierno anterior y de la pandemia”.

“Es necesario entender qué es lo que falló al momento de gestionarse los fondos que tan irresponsablemente ese organismo prestó a la Argentina”, se señala en el inicio de la carta que llevó Lautaro Carignano, prosecretario parlamentario del bloque. Resultaba claro, sostienen que los vencimientos serían “de pago imposible” por lo que pide al organismo “asumir la responsabilidad de cada parte” para que la negociación “resulte transparente, efectiva, de buena fe y sobre todo para que los resultados que surjan de la misma contemplen la proporcionalidad de la responsabilidad compartida en el rápido, desproporcionado e inútil endeudamiento con ese organismo al que llegó nuestro país”.

Incluso los senadores van más allá y recuerdan que la Justicia argentina investiga si la toma de deuda “se hizo al margen de lo que prescriben las normas vigentes y en caso de que correspondiese, determinar la responsabilidad civil y penal que les pudiera caber a los funcionarios públicos responsables de la gestión anterior”. “Argentina tomó el préstamo más grande de su historia y asumió compromisos financieros, a todas luces incumplibles, sin tener un expediente abierto y sin los dictámenes e informes correspondientes, lo cual infringiría al menos, la Constitución Nacional, el Estatuto del Fondo y las Leyes de Procedimientos Administrativos y de la Administración Financiera”, alegan.

El ejemplo que pide tener en cuenta el kirchnerismo es el de la Unión Europea que en julio aprobó el Plan de Recuperación para Europa. En ese caso se contempla la creación de un fondo de 750.000 millones de euros, de los cuales 390.000 millones de euros se desembolsarán como subvenciones y 360.000 millones en préstamos “con el fin de ayudar a los países más afectados entre 2021 y 2023. Los aportes, sostienen, “servirán para financiar, entre otros, inversiones, proyectos científicos tecnológicos y de transición y cambio climático y subsidios a los actores económicos perjudicados por la crisis. Los países con mayor caída del PBI, población y desempleo serán los prioritarios”, concluye el texto.